Hermanos Desagradecidos Que Murieron en el Desierto / Volumen 14 Numero 8
- 5 Sin embargo, Dios no se agradó de la mayor parte de ellos, pues quedaron tendidos en el desierto. 6 Estas cosas sucedieron como ejemplo para nosotros, a fin de que no codiciemos lo malo, como ellos lo codiciaron. 7 No seáis, pues, idólatras, como fueron algunos de ellos, según está escrito: EL PUEBLO SÉ SENTO A COMER Y A BEBER, Y SE LEVANTO A JUGAR. 8 Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y en un día cayeron veintitrés mil. 9 Ni provoquemos al Señor, como algunos de ellos le provocaron, y fueron destruidos por las serpientes. 10 Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y fueron destruidos por el destructor. 11 Estas cosas les sucedieron como ejemplo, y fueron escritas como enseñanza para nosotros, para quienes ha llegado el fin de los siglos. 12 Por tanto, el que cree que está firme, tenga cuidado, no sea que caiga.
- 1 Corintios 10:5-12
- 2 Y te acordarás de todo el camino por donde el SEÑOR tu Dios te ha traído por el desierto durante estos cuarenta años, para humillarte, probándote, a fin de saber lo que había en tu corazón, si guardases o no sus mandamientos.
- Deuteronomio 8:2
- 4 Y el populacho que estaba entre ellos tenía un deseo insaciable; y también los hijos de Israel volvieron a llorar, y dijeron: ¿Quién nos dará carne para comer? 5 Nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto, de los pepinos, de los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; 6 pero ahora no tenemos apetito. Nada hay para nuestros ojos excepto este maná.
- Números 11:4-6
- 10 Y Moisés oyó llorar al pueblo, por sus familias, cada uno a la puerta de su tienda; y la ira del SEÑOR se encendió en gran manera, y a Moisés no le agradó.
- Números 11:10
- 13 ¿De dónde he de conseguir carne para dar a todo este pueblo? Porque claman a mí, diciendo: "Danos carne para que comamos."
- Números 11:13
- 18 Y di al pueblo: "Consagraos para mañana, y comeréis carne, pues habéis llorado a oídos del SEÑOR, diciendo: '¡Quién nos diera a comer carne! Porque nos iba mejor en Egipto.' El SEÑOR, pues, os dará carne y comeréis. 19 "No comeréis un día, ni dos días, ni cinco días, ni diez días, ni veinte días, 20 sino todo un mes, hasta que os salga por las narices y os sea aborrecible, porque habéis rechazado al SEÑOR, que está entre vosotros, y habéis llorado delante de El, diciendo: '¿Por qué salimos de Egipto?'" 21 Pero Moisés dijo: El pueblo, en medio del cual estoy, llega a seiscientos mil de a pie; y tú has dicho: "Les daré carne a fin de que coman, por todo un mes." 22 ¿Sería suficiente degollar para ellos las ovejas y los bueyes? ¿O sería suficiente juntar para ellos todos los peces del mar? 23 Y el SEÑOR dijo a Moisés: ¿Está limitado el poder del SEÑOR? Ahora verás si mi palabra se te cumple o no.
- Números 11:18-23
- 33 Pero mientras la carne estaba aún entre sus dientes, antes que la masticaran, la ira del SEÑOR se encendió contra el pueblo, y el SEÑOR hirió al pueblo con una plaga muy mala.
- Números 11:33
- 1 Cuando el pueblo vio que Moisés tardaba en bajar del monte, la gente se congregó alrededor de Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos un dios que vaya delante de nosotros; en cuanto a este Moisés, el hombre que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.
- Éxodo 32:1
- 6 Y al día siguiente se levantaron temprano y ofrecieron holocaustos y trajeron ofrendas de paz; y el pueblo se sentó a comer y a beber, y se levantó a regocijarse. 7 Entonces el SEÑOR habló a Moisés: Desciende pronto, porque tu pueblo, que sacaste de la tierra de Egipto, se ha corrompido. 8 Bien pronto se han desviado del camino que yo les mandé. Se han hecho un becerro de fundición y lo han adorado, le han ofrecido sacrificios y han dicho: "Este es tu dios, Israel, que te ha sacado de la tierra de Egipto." 9 Y el SEÑOR dijo a Moisés: He visto a este pueblo, y he aquí, es pueblo de dura cerviz.
- Éxodo 32:6-9
- 1 Mientras Israel habitaba en Sitim, el pueblo comenzó a prostituirse con las hijas de Moab. 2 Y éstas invitaron al pueblo a los sacrificios que hacían a sus dioses, y el pueblo comió y se postró ante sus dioses. 3 Así Israel se unió a Baal de Peor, y se encendió la ira del SEÑOR contra Israel.
- Números 25:1-3
- 6 Y he aquí que un hombre, uno de los hijos de Israel, vino y presentó una madianita a sus parientes, a la vista de Moisés y a la vista de toda la congregación de los hijos de Israel, que lloraban a la puerta de la tienda de reunión. 7 Y cuando lo vio Finees, hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, se levantó de en medio de la congregación, y tomando una lanza en su mano, 8 fue tras el hombre de Israel, entró en la alcoba y los traspasó a los dos, al hombre de Israel y a la mujer por su vientre. Y así cesó la plaga sobre los hijos de Israel.
- Números 25:6-8
- 14 El nombre del hombre de Israel que fue muerto con la madianita era Zimri, hijo de Salu, jefe de una casa paterna de Simeón. 15 Y el nombre de la mujer madianita que fue muerta era Cozbi, hija de Zur, el cual era cabeza del pueblo de una casa paterna en Madián.
- Números 25:14-15
- 31 Pero los hombres que habían subido con él dijeron: No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros. 32 Y dieron un mal informe a los hijos de Israel de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por la que hemos ido para reconocerla es una tierra que devora a sus habitantes, y toda la gente que vimos en ella son hombres de gran estatura. 33 Vimos allí también a los gigantes (los hijos de Anac son parte de la raza de los gigantes); y a nosotros nos pareció que éramos como langostas; y así parecíamos ante sus ojos.
- Números 13:31-33
- 1 Entonces toda la congregación levantó la voz y clamó, y el pueblo lloró aquella noche. 2 Y murmuraron contra Moisés y Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la congregación: ¡Ojalá hubiéramos muerto en la tierra de Egipto! ¡Ojalá hubiéramos muerto en este desierto! 3 ¿Y por qué nos trae el SEÑOR a esta tierra para caer a espada? Nuestras mujeres y nuestros hijos vendrán a ser presa. ¿No sería mejor que nos volviéramos a Egipto? 4 Y se decían unos a otros: Nombremos un jefe y volvamos a Egipto.
- Números 14:1-4
- 11 Y el SEÑOR dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me desdeñará este pueblo? ¿Y hasta cuándo no creerán en mí a pesar de todas las señales que he hecho en medio de ellos?
- Números 14:11
- 22 ciertamente todos los que han visto mi gloria y las señales que hice en Egipto y en el desierto, y que me han puesto a prueba estas diez veces y no han oído mi voz, 23 no verán la tierra que juré a sus padres, ni la verá ninguno de los que me desdeñaron.
- Números 14:22-23
- 1 Y se rebeló Coré, hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Leví, con Datán y Abiram, hijos de Eliab, y On, hijo de Pelet, hijos de Rubén, 2 y se alzaron contra Moisés, junto con algunos de los hijos de Israel, doscientos cincuenta jefes de la congregación, escogidos en la asamblea, hombres de renombre. 3 Y se juntaron contra Moisés y Aarón, y les dijeron: ¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y el SEÑOR está en medio de ellos. ¿Por qué, entonces, os levantáis por encima de la asamblea del SEÑOR?
- Números 16:1-3
- 8 Entonces Moisés dijo a Coré: Oíd ahora, hijos de Leví. 9 ¿No os es suficiente que el Dios de Israel os haya separado del resto de la congregación de Israel, para acercaros a sí, a fin de cumplir el ministerio del tabernáculo del SEÑOR, y para estar ante la congregación para ministrarles,
- Números 16:8-9
- 12 Entonces Moisés mandó llamar a Datán y a Abiram, hijos de Eliab, pero ellos dijeron: No iremos. 13 ¿No es suficiente que nos hayas sacado de una tierra que mana leche y miel para que muramos en el desierto, sino que también quieras enseñorearte sobre nosotros? 14 En verdad, tú no nos has traído a una tierra que mana leche y miel, ni nos has dado herencia de campos y viñas. ¿Les sacarías los ojos a estos hombres? ¡No iremos!
- Números 16:12-14
- 41 Pero al día siguiente, toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: Vosotros sois los que habéis sido la causa de la muerte del pueblo del SEÑOR. 42 Sucedió, sin embargo, que cuando la congregación se había juntado contra Moisés y Aarón, se volvieron hacia la tienda de reunión, y he aquí, la nube la cubría y la gloria del SEÑOR apareció.
- Números 16:41-42
- 47 Aarón lo tomó como Moisés le había dicho, y corrió hacia el medio de la asamblea, pues he aquí que la plaga ya había comenzado entre el pueblo. Y echó el incienso e hizo expiación por el pueblo. 48 Y se colocó entre los muertos y los vivos, y la plaga se detuvo. 49 Y los que murieron a causa de la plaga fueron catorce mil setecientos, sin contar los que murieron por causa de Coré.
- Números 16:47-49
- 10 Pero el SEÑOR dijo a Moisés: Vuelve a poner la vara de Aarón delante del testimonio para guardarla por señal a los rebeldes, para que hagas cesar sus murmuraciones contra mí, y no mueran.
- Números 17:10
- 2 Y no había agua para la congregación; y se juntaron contra Moisés y Aarón. 3 El pueblo contendió con Moisés y le habló, diciendo: ¡Ojalá hubiéramos perecido cuando nuestros hermanos murieron delante del SEÑOR! 4 ¿Por qué, pues, has traído al pueblo del SEÑOR a este desierto, para que nosotros y nuestros animales muramos aquí? 5 ¿Y por qué nos hiciste subir de Egipto, para traernos a este miserable lugar? No es lugar de sementeras, ni de higueras, ni de viñas, ni de granados, ni aun hay agua para beber. 6 Entonces Moisés y Aarón fueron de delante de la asamblea a la puerta de la tienda de reunión, y se postraron sobre sus rostros; y se les apareció la gloria del SEÑOR.
- Números 20:2-6
- 8 Y aconteció que el día siguiente, Moisés entró en la tienda del testimonio, y he aquí, la vara de Aarón de la casa de Leví había retoñado y echado botones, y había producido flores, y almendras maduras. 9 Moisés entonces sacó todas las varas de la presencia del SEÑOR y las llevó a los hijos de Israel; y ellos las miraron y cada uno tomó su vara. 10 Pero el SEÑOR dijo a Moisés: Vuelve a poner la vara de Aarón delante del testimonio para guardarla por señal a los rebeldes, para que hagas cesar sus murmuraciones contra mí, y no mueran. 11 Así lo hizo Moisés; como el SEÑOR le había ordenado, así lo hizo.
- Números 17:8-11
- 1212 Entonces los hijos de Israel hablaron a Moisés, diciendo: He aquí, perecemos, estamos perdidos; todos nosotros estamos perdidos. 13 Cualquiera que se acerca al tabernáculo del SEÑOR, muere. ¿Hemos de perecer todos?
- Números 17:12-13
- 1 Y el pueblo comenzó a quejarse en la adversidad a oídos del SEÑOR; y cuando el SEÑOR lo oyó, se encendió su ira, y el fuego del SEÑOR ardió entre ellos y consumió un extremo del campamento.
- Números 11:1
- 1 Entonces Miriam y Aarón hablaron contra Moisés por causa de la mujer cusita con quien se había casado (pues se había casado con una mujer cusita); 2 y dijeron: ¿Es cierto que el SEÑOR ha hablado sólo mediante Moisés? ¿No ha hablado también mediante nosotros? Y el SEÑOR lo oyó.
- Números 12:1-2
- 6 Él dijo: Oíd ahora mis palabras: Si entre vosotros hay profeta, yo, el SEÑOR, me manifestaré a él en visión. Hablaré con él en sueños. 7 No así con mi siervo Moisés; en toda mi casa él es fiel. 8 Cara a cara hablo con él, abiertamente y no en dichos oscuros, y él contempla la imagen del SEÑOR. ¿Por qué, pues, no temisteis hablar contra mi siervo, contra Moisés?
- Números 12:6-8
- 16 Y dijo Moisés a Coré: Tú y toda tu compañía presentaos mañana delante del SEÑOR; tú, ellos y Aarón. 17 Cada uno de vosotros tome su incensario y ponga incienso en él, y cada uno de vosotros traiga su incensario delante del SEÑOR, doscientos cincuenta incensarios; tú también, y Aarón, cada uno traiga su incensario. 18 Y cada uno tomó su incensario y puso fuego en él, y echó incienso en él; y se pusieron a la puerta de la tienda de reunión con Moisés y Aarón.
- Números 16:16-18
- 38 En cuanto a los incensarios de estos que han pecado a costa de sus vidas, que se hagan de ellos láminas batidas para cubrir el altar, puesto que los presentaron ante el SEÑOR y son santos; y serán por señal a los hijos de Israel. 39 El sacerdote Eleazar tomó los incensarios de bronce que habían presentado los que fueron quemados, y a martillo los hicieron una cubierta para el altar, 40 como recordatorio para los hijos de Israel de que ningún laico, que no fuera descendiente de Aarón, debería acercarse a quemar incienso delante del SEÑOR, para que no le sucediera como a Coré y a su grupo, tal como el SEÑOR se lo había dicho por medio de Moisés.
- Números 16:38-40
- 5 Y el pueblo habló contra Dios y Moisés: ¿Por qué nos habéis sacado de Egipto para morir en el desierto? Pues no hay comida ni agua, y detestamos este alimento tan miserable. 6 Y el SEÑOR envió serpientes abrasadoras entre el pueblo, y mordieron al pueblo, y mucha gente de Israel murió. 7 Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado, porque hemos hablado contra el SEÑOR y contra ti; intercede con el SEÑOR para que quite las serpientes de entre nosotros. Y Moisés intercedió por el pueblo. 8 Y el SEÑOR dijo a Moisés: Hazte una serpiente abrasadora y ponla sobre un asta; y acontecerá que cuando todo el que sea mordido la mire, vivirá. 9 Y Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre el asta; y sucedía que cuando una serpiente mordía a alguno, y éste miraba a la serpiente de bronce, vivía.
- Números 21:5-9
- 1. Quejumbrosos no hacen preguntas que pueden ser contestadas o solucionadas.
- Quejumbrosos expresan el descontento de todo y cada uno alrededor de ellos.
- Quejumbrosos envenenan a otros.
- Quejumbrosos no hablan con la ayuda del Espíritu Santo.
- Quejumbrosos se quejan de cosas simples como el alimento que les da la vida.
- Quejumbrosos hacen llorar a la gente.
- Quejumbrosos están muy cerca de idolatría y comportamiento inmoral.
- Quejumbrosos tienen miedo y tienen miedo de afrontar sus miedos ( son realmente cobardes).
- Quejumbrosos tienen envidia y desparraman amargura.
- Quejumbrosos son rebeldes ( hablan en contra del liderazgo).
- Quejumbrosos exageran y subestiman los hechos (y excluyen la información importante).
- Quejumbrosos extienden sus quejas con el compañerismo de sartén.
- Quejumbrosos son juzgados por Dios.
Traicioneros, Murmuradores, Abrumadores, Cobardes, Críticos, Calumniadores, Quejumbroso, Refunfuñones, Criticones, Hipócritas, Idólatras, Mentirosos, Malcontentos, Pervertidos, Agitadores, Despreciados, Calumniadores, demandantes, y Otros Hermanos Desagradecidos Que Murieron en el Desierto.
En el Seder de la Pascua, es tradicional cantar una canción llamada Dayeinu. ¡Esto significa que "es suficiente! Lo cantamos porque tratamos de recordar a nuestros antepasados que dejaron Egipto después de la Pascua, quiénes no eran agradecidos a pesar de muchas acciones de Dios para su (y nuestro) beneficio. Los versos de la canción realmente dicen, es suficiente que el Señor Esta es realmente una canción que nos enseña a no quejar el uno con el otro o contra Dios.
El libro de Números (Bamidbar - En el Desierto) es el texto primario que nos dice como los hijos de Israel no hicieron la transición muy bien de esclavos á hombres libres. En vez de alegrarse en su libertad y liberación, se quejaron. Sus quejas causaron rebelión y desprecio al Señor. El Apóstol Pablo nos dice que las lecciones del desierto son instrucciones para nosotros, en particular al final de las edades (la última generación).
Antes de que examinemos la lección a la que Pablo se refiere, tenemos que dirigirnos a una realidad de nosotros. Usted va a descubrir que todos los errores de ellos comenzaron con algo común entre todos nosotros comenzó con quejas. Entonces, déjeme definir lo que quejándose realmente es para que la lección de nuestros antepasados entre a nuestra realidad.
Una queja es una pregunta que no es hecha. Una queja es una expresión de desprecio por la situación en la que está usted, otros alrededor, y al Dios que usted sirve. Una queja es la voz de un cobarde que tiene miedo de la solución. Una queja es el veneno verbal dado a sus amigos para hacerlos tan enfermos como usted. Una queja no tiene nada que ver con el Espíritu Santo. Por lo tanto, cuando un creyente se queja, él no habla por el Espíritu Santo, pero de sus propias lujurias de la carne. Con esta definición en mente, vamos ahora examinar los ejemplos de nuestros antepasados.
Queriendo las Cosas Incorrectas
Los hijos de Israel estaban en el desierto. Por simple definición, el desierto no es un lugar donde el agua o el alimento son fácilmente accesibles. Este no es un lugar cómodo para acampar. La verdadera ventaja aquí era que ya no era Egipto. Al menos eran libres y no estaban en Egipto. Hay un principio importante aquí. Si usted deja Egipto, usted debe pasar por algún desierto para llegar a la Tierra Prometida. No hay ningún plan de Dios de ir directamente de Egipto a la Tierra Prometida. El plan es pasar por algún desierto primero.
Para desviarme un momento, no hay ningún éxtasis inminente de los santos donde usted va de mortal al reino. El plan de Dios es el mismo como Él hizo por Israel al salir Egipto. No tomamos el atajo el rapto por vía de los Filisteos (ver Éxodo 13:17); en cambio, nos escapamos por el desierto (la Gran Tribulación) antes de entrar al reino.
Así como nuestros antepasados no deberían haberse quejado del desierto este era el camino de libertad entonces creyentes no deberían tener miedo ni quejarse de la Gran Tribulación - este es nuestro camino a la libertad.
Dios proporcionaba las necesidades de las personas. Ellos tenían el maná, el pan del cielo, y un suministro adecuado de agua para ellos y su rebaño. Sin embargo, sus deseos codiciosos se elevaron para causar problemas en el campamento entero.
Algunos comentaristas de la Biblia han tratado de identificar quién era la chusma en el campamento. Los comentaristas judíos han sugerido que los extranjeros "los no-naturales" eran la chusma quién jalo a los hijos de Israel con ellos en su error. Menciono esto porque uno de los seguros signos de verdaderos quejumbrosos es su habilidad de criticar a otros y no tomar la responsabilidad en sí mismo. Creo que la chusma (quiénes eran tanto naturales como extranjeros) era la gente que les gustaba quejarse. Y una de las primeras cosas de las cuales a un verdadero quejumbroso le gusta quejarse es el alimento que él o ella comen.
En mi juventud, antes de que yo me marchara de la casa para afiliarme a la Marina, mi familia no tenía abundancia de alimento. No pasamos hambre pero a veces no teníamos suficiente. Una hamburguesa simple y las papas fritas de un restaurante eran un banquete. No era común, ni diario de comer comida de un restaurante en mi familia. En cambio, mi fuente de alimento diaria era el pan, hamburguesa, papas, y frijoles. La leche era para los bebés. Las verduras frescas vinieron de un jardín que cultivamos y la fruta era enlatada por otros miembros de la familia. Porque teníamos hambre, toda la comida que comíamos estaba bien y la comíamos dando gracias. El día de Acción de Gracias era la única comida donde podríamos esperar servirnos una segunda o tercera vez en la misma comida. Sólo recuerdo una vez que me quejé del alimento que comimos. Era durante un verano que era en particular difícil, y teníamos sopa sólo de papas o tortitas para comer para cada comida durante varios meses. Recuerdo a mi madre que lloro cuando le pregunté por qué no podíamos comer algo diferente. Pensé que yo la había lastimado de alguna manera y le pedí perdón. Por lo tanto, fue sorprendente para mí cuando fui al campamento de la naval y vi todo el alimento que yo podría comer, pero oí muchas quejas del alimento. Francamente, yo no podía entender de qué se quejaban. Había una variedad completa de comida, y nos dejaban tomar todo lo que uno quería si usted sólo lo comiera. Yo era feliz de comerlo y lo comí . Cuando me marché de la casa para afiliarme a la Marina yo media 5 '-7" y pesé 141 libras. Dos años más tarde, comiendo en la Naval, yo medí 5' - 11" y pesé 215 libras (y estaba en buena forma).
Comparto esta historia personal para contrastar las circunstancias de una persona a la naturaleza de una queja. No había nada de malo con la comida; la queja se originaba estrictamente dentro del corazón del quejumbroso. El alimento era la excusa para la queja. Este era el problema con la chusma en el desierto. No había nada incorrecto con el maná; La queja estaba en los deseos codiciosos de la chusma. Dios sabía esto también y juzgó a la gente en consecuencia.
¿Cómo, entonces, manejamos quejas? La única manera que una queja puede ser dirigida y resuelta es de agarrar al quejumbroso para convertir su queja en una pregunta. Cuando usted hace una pregunta, usted tiene algo con que trabajar- una petición. La respuesta a la pregunta (el suministro a la petición) se convierte en la solución del problema. ¿Cuál era la pregunta que la chusma debería haber preguntado en vez de quejarse? Moisés la pregunto por ellos.
Aparentemente, la gente quiso una opción del menú adicional con el maná. Ellos recontaron la comida que ellos solían tener en Egipto, como el pescado, melones, cebollitas, y ajo. Ellos no quisieron que el maná necesariamente se marchara. Ellos sólo lo querían todo lo que ellos tenían en el pasado y lo que ellos también podrían conseguir de Dios. Pero había una torcedura sutil en su referencia al alimento de Egipto.
¡Recordamos el pescado que solíamos comer gratis en Egipto, Esta es una declaración falsa!
Ellos pagaron por el pescado gratis con su esclavitud. El costo de su pescado gratis era más de lo que podían tolerar. Esta es la razón porque ellos quisieron ir a la tierra prometida, una tierra que fluye con leche y miel. ¿No habían llorado ellos a Dios por la liberación? ¿De este modo, qué realmente se está diciendo aquí? ¿De qué es esto en realidad?
Los quejumbrosos distorsionan las circunstancias de su situación. A veces, ellos olvidan o no hacen caso de hechos claves totalmente. Ellos inclinan su queja exagerando o subestimando los hechos claves. En este caso, el pescado era gratis (una exageración) y el maná deprimió su apetito (una subestimación). Sólo para el record, un apetito es aumentado por la carencia del alimento, no por el suministro fiel de ello, entonces el maná no causó la carencia de apetito además de ello no satisfacía su gusto. Esta deformación de los hechos es lo que por lo general produce argumentos con el demandante. Por lo tanto, una de las claves a transacciones con demandantes no debe ser absorbido en un argumento debido a sus exageraciones o subestimaciones. Los quejumbrosos comienzan argumentos deformando los hechos.
¿Cuál era la verdadera pregunta? Esto tuvo algo que ver con deseo de carne. ¿Pero espere, ellos ya tenían carne, verdad? Ellos habían traído su rebanó con ellos. Además de esto, ellos viajaban cerca de la orilla del Mar Rojo, que esta lleno de pescado. Si ellos realmente quisieran el pescado otra vez, ellos podrían haber juntado un grupo de pesca. Y sobre la carne, ellos podrían haber tomado un poco de su rebanó y haberlos matado para una comida de carne.
Resulta que sus corazones realmente eran avaros. Ellos sólo quisieron más y ellos iban a obligar a Dios y a Moisés a dárselo ejerciendo la presión por sus quejas. Esto es por qué a los demandantes les gusta implicar a otra gente. Ellos saben que su preferencia simple por algo no es suficiente para cambiar una situación. Pero si usted puede conseguir a bastantes personas para quejarse, al punto que esto se hace un problema, entonces algo se tiene que ser sobre esto. ¿Así es cómo servir á Dios trabaja? ¿Es así cómo el Espíritu Santo nos conduce y nos dirige a la verdad, quejándose hasta que haya un verdadero problema? No, no es como Dios nos conduce por Su Espíritu, pero la gente juega a este juego para conseguir lo que quieren. Esto no es nada más que táctica simple. A veces, esto trabaja con hombres, pero Dios no era, y no es, movido por esta táctica. De este modo, el Señor instruyó a Moisés en consecuencia.
Se resulta que el Señor transformó su queja en una petición simple de carne. Esto dio al Señor la latitud a traer aves (codorniz) a ellos, entonces ellos podrían comer la carne. Ellos no tienen que ir a pescar, ellos no tienen que comer ninguno de sus rebaños, ellos consiguen comer la carne traída por Dios directo a sus campamentos. Pero, había un problema. Dios sabía quién los quejumbrosos eran y Él sabía que ellos serían primeros en comer. El resultado final de sus lujurias codiciosas era el juicio de la carne.
Esto es lo que Dios piensa de la gente que se queja del alimento del cielo. A propósito, Yeshua es comparado a un pan que, si usted lo come usted no tendrá hambre otra vez. Lo llaman el Pan Verdadero del Cielo. ¿Si nos quejamos de Él y decimos que estamos descontentos con Él, cuál será nuestro resultado?
Idolatría e Inmoralidad
Las quejas también conducen a pecados aún más grandes que ingratitud, como idolatría e inmoralidad. La primera vez que esto pasó en el campamento era mientras que Moisés estaba en la montaña durante cuarenta días recibiendo el primer juego de tabletas y la Torah.
Esto siempre ha sonado extraño. Nuestros antepasados vieron los diez juicios sobre Egipto. Ellos cruzaron el Mar Rojo y vieron los ejércitos del Faraón ahogados. Ellos fueron a la montaña y oyeron la voz de Dios. Ellos se cometieron al Señor que lo que sea que el Señor dijera ellos harían. Moisés sube a la misma montaña. Ha sido un poco más de un mes. La gente se olvida y cae en IDOLATRÍA a la primera queja de tener que ser paciente.
Los quejumbrosos no son gente con paciencia. Estos no se pueden concentrar y tienen la memoria muy corta.
De acuerdo a la enseñanza tradicional, eran solamente 3,000 personas que se quejaron y condujeron a 3,000,000 de personas a pecar. Cuando la queja fue primero publicada y ellos pidieron la fabricación de un ídolo, un hombre estuvo de pie contra ellos sin vacilar. El nombre de aquel hombre era Hur. Él solía trabajar con Aarón y Moisés. Hur, según la tradición, fue sumariamente asesinado delante de Aarón causándole a ceder inmediatamente a las demandas de los 3,000. Aarón formó al ternero de oro de sus pendientes de oro y joyería, anunciando un festival para la adoración del ternero de oro.
Extraño sólo no parece explicar como los 3,000 podrían hacer tal error. No hay ninguna manera como usted puede justificar como un ternero de oro hecho el día anterior pudiera haberlos sacado de Egipto más de tres meses antes. Usted notará que la idolatría inmediatamente condujo a la inmoralidad sexual. Ellos empezaron a jugar. Este incidente pasó temprano en el viaje por el desierto. Los hijos de Israel repitieron un pecado similar hacia el final de la experiencia del desierto cuando se tuvieron que enfrentar a Balaam, Balac, y los reyes Medianitas. A Pesar de la oferta de Balac del dinero, Balaam era incapaz de blasfemar a los hijos de Israel, pero él dio el consejo de cómo hacerle daño a ellos. Él animó a Balac a enviar a las hijas de su gente abajo al borde del campamento a invitar Israel a sus banquetes y seducirlos a interrelacionarse.
Ahora, esto no directamente expresa ninguna queja de parte de los hijos de Israel, pero esto claramente explica que la idolatría y la inmoralidad estaban presentes. Es posterior que oímos sobre alguien en Israel que tenía una queja contra Moisés y Su liderazgo.
La palabra había salido de Moisés y los lideres que Israel no debía participar con las Medianitas en sus actividades. Pero un cierto hombre, alguien en el liderazgo, vino con una mujer Medianitas en el campo, de modo provocativo delante de Moisés y su propia familia. No sólo él era desafiante, pero él era también perverso al tomar a una mujer en su tienda de campaña para tener relaciones sexuales con ella con el conocimiento de todos. Aquí es cuando Finees, el nieto de Aarón, actuó vigorosamente y tomó una lanza y los empaló a ambos juntos en el acto.
Este es un pasaje difícil para unos. La acción decisiva de Finees es expresamente citada y recompensada por Dios. La Biblia no entra en los detalles pero debemos concluir que el hombre estaba tan excesivo en su desdén de Dios y el liderazgo de Moisés que él decidió que él tenía el derecho en él y de él para responder a la nación entera de Israel. Esto ilustra que desobediencia representa actuando una queja.
Los quejumbrosos piensan que ellos tienen la razón en ellos y de ellos. Ellos tienen su propia definición de la verdad. Los quejumbrosos no se preocupan por otros cuando viene a las consecuencias de sus quejas. Su derecho es su fuerza. Esto es cuando ellos encubren sus quejas con su propio fariseísmo y egoísmo personal. En el nivel extremo, su desafío es ofensivo a todo y a todos.
La Biblia no menciona los nombres de todos en cada situación. En éste caso, los nombres son específicamente dados para que hubiera un registro claro del mal comportamiento. Obviamente, Zimri no sólo cayó en el engaño de Balaam, siendo ciego en cuanto a las consecuencias, él entonces lo conectó con sus propias quejas contra el Señor y Moisés, sirviendo como un líder entre aquellos quienes fraternizaron con las mujeres Madianitas.
Algunos quejumbrosos citarán su resumen personal, en este caso las reputaciones de sus padres, creyendo que hace su queja tener más sustancia o su comportamiento tener más credibilidad.
Probando al Señor
El objetivo del éxodo era para que Israel dejara Egipto, para que vaya a la montaña a conocer al Señor, y por último ir a la tierra prometida. Todos sabían esto. No había nadie en el campamento que no tenían estos objetivos. ¿Cómo, entonces, podría ser posible que los hijos de Israel dejaran Egipto, fueran a la montaña, y aún se plantaran y rechazaran entrar en la Tierra Prometida?
La historia de los diez espías es un buen ejemplo del tratar de ser más inteligente que Dios. Moisés y el liderazgo pensaron que esta era una buena idea de enviar a doce espías en la Tierra Prometida. ¿Conque se van a enfrentar? ¿Dónde están los caminos y las rutas a varias cosas? ¿Qué buena es la tierra? Éstas son preguntas naturales para hacer y algunos mapas podrían haber sido buena ayuda. Sin embargo, diez de los espías volvieron y estaban con temor, y ellos se quejaron dando un mal informe. Esto hizo que la gente perdiera fe en Dios y rechazara la tierra prometida en la cual tenían esperanza.
Uno de los motivos más comunes por qué una persona o la gente se quejan es debido a su miedo personal de algo. En lugar de dirigirse a aquel miedo abiertamente y sólo declarar los hechos, ellos esconden su miedo y encienden a otros para poner el miedo sobre ellos. De esta manera, ellos no están solos en su miedo; todos los demás tiene miedo también. Es así de los diez espías. Mira los resultados.
Los quejumbrosos no tienen miedo de quejarse hasta de cosas buenas, sobre todo cuando ellos tienen miedo. En este caso, los cobardes y los quejumbrosos van de la mano. Los cobardes son tan cobardees que ellos hasta pronuncian juicios sobre ellos mismos. Los cobardes son peligrosos. Ellos desmoralizan el resto, aún mas que el enemigo.
Es a este punto que Dios duda la sabiduría en dar señales a la gente que no creerá.
Los quejumbrosos no son creyentes y no tienen miedo de ofender hasta a Dios. Dios tiene Su límite en cuánto cuanta queja Él tolerará. A esto se le llama Probando al Señor.
Probando al Señor pueden costarte tu boleto a la Tierra Prometida. Vamos a examinar otro tipo de probar al Señor. La historia de la rebelión de Coré es realmente una combinación de conflictos. Primero, Coré, de la tribu de Levi, pensó que él era más calificado que Aarón para ser el Sumo Sacerdote. En segundo lugar, Datan y Abiram, los hombres de la tribu de Rubén, pensaron que ellos deberían tener un papel más significativo en el mando ya que Rubén era el primogénito de Jacob. Estos quejumbrosos comparten su desprecio por Moisés, el ungido de Dios. Cuando usted es despectivo del liderazgo de Dios, usted es de hecho, despectivo hacia Dios.
Los que se quejan aman afiliar sus fuerzas con otros quejumbrosos, aunque no compartan las mismas quejas. Piensan que si los otros se quejan que de alguna manera valida su queja también. Moisés era bastante sabio para discernir la diferencia en sus quejas, primero dirigiéndose a Coré.
Coré realmente buscaba el trabajo de Aarón como el Sumo Sacerdote. Él probablemente pensó que sus 250 príncipes con él harían un buen clero, sirviéndolo también. Él fue convencido que él podría hacer un mejor trabajo, entonces él vino desafiando a Moisés por el trabajo.
La mayor parte de quejumbrosos que se quejan de líderes no están listos para tomar el trabajo. He tenido la experiencia de ser quejado por algunos hermanos, dándoles mas responsabilidades, y mirarlos fallar miserablemente. Tal vez ellos no deberían haberse quejado en primer lugar. Moisés pone a estos hombres a la prueba también. Él los instruyó de traer su sartén y su provee personal delante del altar. La idea era dejar que el Señor eligiera el líder de la gente. Sin embargo, los hombres de Rubén no cooperarían hasta con este.
¿Alguna vez has tenido a alguien que se queja de ti, pero no ni si quiera quiere juntarse contigo para platicar? Este era el caso con Moisés; Moisés fue obligado a ir a sus tiendas de campaña. El juicio de Dios entonces cayó sobre todos estos hombres. Ellos fueron sepultados vivos.
Usted pensaría que el problema estaría terminado. Pero no estaba. Coré y los demás quién se rebeló fueron juzgados, pero las quejas que son mezcladas con el desprecio no mueren tan rápidamente. Estos son contagiosos, moviéndose en la velocidad de rumores. Se convierten en acusaciones falsas y muchos son entrapados en ello. La cuenta de la Escritura continua.
Dios había advertido ya a la gente que si ellos alguna vez se acercan a Él en una manera despectiva ellos morirían. En su celo por acusar a Moisés por las muertes de Coré, Datan, y Abiram, ellos lo acusaron de alguna manera que hicieron a Dios que los juzgara.
Moisés inmediatamente instruyó Aarón de llenar rápidamente su censor de incienso, encenderlo con el fuego del altar y ponerse entre el juicio de Dios y la gente.
Muchos creyentes, tristemente, han experimentado la división de hermanos en una asamblea anteriormente. Una vez es demasiado. Comienza con quejas, es mezclado con el desprecio, y las acusaciones siguen. Entonces la dureza del corazón viene y la gente sufre debido a la separación. Unos hasta mueren debido a la separación. He experimentado personalmente demasiado de esta clase de comportamiento y, los hermanos del Señor, nunca podemos parecer aprender las lecciones de rebelión y lo que esto hace en el compañerismo. Dios instruyó a Moisés de guardar la vara de Aarón con el mobiliario de templo para recordar que cada generación no probara al Señor.
Había un tiempo cuando hasta Moisés y Aarón, los líderes, cometieron errores en las aguas de Meribah.
Aunque esto parezca similar a las quejas pasadas, este es otro incidente que pasó en el desierto. Otra queja contra Moisés, más desprecio, más insatisfacción, y frustración. A propósito, Dios dice que no nos permite probarlo, pero Él tiene el derecho de probarnos. Dios deliberadamente probó a la gente con la carencia del agua para enseñarles una lección muy importante. Esta es una lección tan importante que es una enseñanza central a cerca del Mesías. Dios quería que Moisés mostrara a la gente como ellos pueden pedir las aguas vivas por sí mismo. De este modo, Él instruyó a Moisés en consecuencia.
¿Qué hizo mal? A Moisés se le dijo que le hablara a la roca; en cambio, él golpeó la roca. Este fue un error enorme. Hasta este día, muchos hombres son aturdidos sobre el regalo gratuito de Dios de vida, creyendo que ellos necesitan la vara de Moisés para conseguirlo. A Moisés y Aarón no les permitieron entrar en la tierra prometida por lo mismo. Ellos no le creyeron al Señor porque su juicio fue nublado con las frustraciones de la gente.
Murmuraciones
Las murmuraciones son quejas de bajo grado. Las murmuraciones no son palabras necesariamente audibles, ni oraciones completas. Las quejas son como la indigestión gaseosa. Otra gente lo nota aunque el quejumbroso no lo quiera deliberadamente ser oído. No sólo la otra gente lo nota, pero el Señor lo oye y entiende también. Aquí están otros ejemplos específicos de quejas de bajo grado que se hicieron quejas y que los otros tuvieron que enfrentar.
Esta era la primera frecuencia citada de murmuraciones y quejas que se convirtieron en el ardor de estómago. La frase clave es se hizo como aquellos que se quejan de la adversidad. No había ninguna verdadera adversidad. Ellos comenzaron a quejarse como aquellos que se quejan de sus dificultades percibidas. La gran mayoría de quejas por hermanos no tiene ninguna base de hecho para una verdadera queja. Los líderes gastan la mayoría de su tiempo tratando de solucionar "no-problemas", pero la gente piensa que ellos tienen problemas, entonces los líderes se miran ocupados en solucionar problemas que realmente no existen. A propósito, no hay ninguna solución para no-problemas. Las murmuraciones y las quejas no pueden ser solucionadas. Esto solo gasta el tiempo y energía de todos.
A veces las murmuraciones y las quejas llegan a ser personales. Este era el caso dentro de la Familia de Moisés.
Durante el éxodo en el desierto, Moisés se casó otra vez, con una mujer Cusita. Se creyó que la mujer Cusita era negra. Había intolerancia racial en ese entonces también. Por lo visto, Miriam fue muy abierta en sus comentarios acerca de esto. A pesar de sus objeciones, Moisés se casó con la mujer. Entonces Miriam decidió hacer el conflicto personal. Ella trató de devaluar la relación entre Dios y Moisés. ¿El Señor ha hablado sólo por Moisés? ¿No Ha hablado él por nosotros también?
He tenido la experiencia de muchos hombres que discrepan mis enseñanzas teológicas y escatológicas. Muchos de ellos tienen problemas con estos entonces ellos tienden a hacerlo personal. He sido llamado de todo en el libro por creyentes. A veces esto duele. A veces quiero decir algo de regreso personal también. Pero el Señor dice que Siervos agarran justicia de su maestro, no buscan su propia justicia. Moisés tuvo que hacer esto también, y el Señor reto Miriam con sus quejas y mal comportamientos. Dios describió Su relación con Moisés, explicando que ella no tenía la misma relación que él. Mis críticos no saben como el Señor me conoce tampoco. Aquí está lo que Dios dijo a Miriam.
Los quejumbrosos aman devaluar a otra gente buena y honorable. Ellos se quejan de la gente que no conocen o de la que no conoce nada.
Una de las primeras promesas que Dios dio a Abraham era esta promesa simple. Bendeciré aquellos que te bendicen y maldeciré aquellos que te maldicen. Aquella promesa fue dada a los descendientes de Abraham también. Siempre que, un creyente decide de tomarlo personal y blasfemar a otro creyente, estas promesas toman efecto. Los descendientes de Abraham pueden traer maldiciones en ellos mismos blasfemando a otros creyentes.
¿Recuerda usted en la rebelión de Coré cómo Moisés les pidió traer sus sartenes delante del señor? El sartén es un excelente ejemplo del compañerismo y como las quejas viajan entre los hermanos.
En días antiguos, teniendo fuego en su campamento y manteniendo su fuego era una tarea constante. Si su fuego se apago, no tenias que agitar dos palos juntos para empezar otro. En cambio, usted agarraba su sartén, un contenedor metálico que podría sostener carbones calientes en ello para transportar fuego de regreso a tu campamento. Mientras usted hacia esto usted saludaría a diario y pasaría cualquier noticia que pasaba en el campamento. Así es como las quejas viajan también. Todos tenían una razón absolutamente justificable de visitar a otros si usted tiene su sartén con usted. Usted esta allí para conseguir fuego a para desparramar fuego. Nadie anda buscando quejas. Las quejas vienen buscándole. Esto es lo que pasó con Coré. Coré fue con su sartén desparramando sus quejas. Llamamos esto compañerismo de sartén.
Dios usó estos sartenes como un recordatorio de como las quejas se trasladan en el campamento de los hermanos. La lección aquí es que no debemos de desparramar quejas.
Uno de los casos finales de quejas en el desierto es también una de las profecías más poderosas del Mesías.
Este incidente vino después en la experiencia del desierto. Personalmente, odio serpientes. Como la gente puede manejar serpientes está más allá de mí. No hay nada sobre serpientes que me gusta. No me gustan cinturones o botas hechos de pieles de serpiente. Los quejumbrosos son como serpientes. Ellos se deslizan alrededor y te muerden en los tiempos y maneras más inoportunas. Cuando Dios puso el juicio de serpientes furiosas en la gente ellos experimentaron los efectos de muchas quejas. Ellos recibieron una dosis de lo que se hacen el uno al otro.
Yeshua, como el Mesías, fue levantado como la vara de Moisés en el desierto. Al mirarlo a Él, podemos ser curados y vivo de los efectos de los quejumbrosos. A propósito, hizo usted sabe que el Diablo es el primer quejumbroso de Dios. Él ha estado desparramando sus quejas como una serpiente entre nosotros durante mucho tiempo.
¿Qué debemos decir sobre nuestros antepasados en el desierto? ¿Cuáles son las lecciones qué deberíamos aprender? Vamos a examinar:
Pienso que esta generación debería de aprender de la enseñanza antigua de la Pascua. ¡Deberíamos decir, Es suficiente! Es suficiente con las quejas.
Pienso que también deberíamos recordar que aquellos que salieron de Egipto y quiénes recibieron la Torah murieron en el desierto y no la hicieron a la tierra prometida debido a sus quejas.
Por lo tanto, es razonable para nosotros concluir que cuando la Gran Tribulación comienza aquellos que se quejan del alimento, el agua, el liderazgo, la incomodidad, la espera, y de cualquier otra cosa que usted pueda pensar de quejarse, probablemente morirán en la Gran Tribulación. Ellos no sobrevivirán la tribulación y caminaran en el reino como lo hicieron Josué y Caleb.
Si usted cree que usted es un creyente de los tiempos finales y espera ver el regreso del Mesías en poder y gran gloria, entonces usted debería dejar de quejarse. Usted debe de considerar estar agradecido, y si usted tiene necesidades, aprenda a hacer preguntas. ¡Dayeinu!
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