El Rumor Acerca de Pablo / Vol 11 No 5
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Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés no podéis ser salvos. Como Pablo y Bernabé tuviesen una discusión y contienda no pequeña con ellos, se dispuso que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalén, y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos, para tratar esta cuestión. Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la Ley de Moisés.
- Hechos 15:1,2,5
- Al día siguiente Pablo entró con nosotros a ver a Jacobo, y se hallaban reunidos todos los ancianos; a los cuales, después de haberles saludado, les contó una por una las cosas que Dios había hecho entre los gentiles por su ministerio. Cuando ellos lo oyeron, glorificaron a Dios, y le dijeron: Ya ves, hermano, cuántos millares de judíos hay que han creído; y todos son celosos por la Ley. Pero se les ha informado en cuanto a ti, que enseñas a todos los judíos que están entre los gentiles a apostatar de Moisés, diciéndoles que no circunciden a sus hijos, ni observen las costumbres. ¿Qué hay, pues? La multitud se reunirá de cierto, porque oirán que has venido. Haz, pues, esto que te decimos: Hay entre nosotros cuatro hombres que tienen obligación de cumplir voto. Tómalos contigo, purifícate con ellos, y paga sus gastos para que se rasuren la cabeza; y todos comprenderán que no hay nada de lo que se les informó acerca de ti, sino que tú también andas ordenadamente, guardando la Ley.
- Hechos 21:18-24
- Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre. Porque Moisés desde tiempos antiguos tiene en cada ciudad quien lo predique en las sinagogas, donde es leído cada día de reposo.
- Hechos 15:19-21
- No penséis que he venido para abrogar la Ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la Ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
- Mateo 5:17-19
- Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz. Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.
- 2 Pedro 3:14-16
- Pero cuando estaban para cumplirse los siete días, unos judíos de Asia, al verle en el templo, alborotaron a toda la multitud y le echaron mano, dando voces: !!Varones israelitas, ayudad! Este es el hombre que por todas partes enseña a todos contra el pueblo, la Ley y este lugar; y además de esto, ha metido a griegos en el templo, y ha profanado este santo lugar. Porque antes habían visto con él en la ciudad a Trófimo, de Efeso, a quien pensaban que Pablo había metido en el templo.
- Hechos 21:27-29
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Varones hermanos y padres, oíd ahora mi defensa ante vosotros. Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la Ley de nuestros padres, celoso de Dios, como hoy lo sois todos vosotros.
- Hechos 22:1,3
- Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín.
- Romanos 11:1
- Pero esto te confieso, que según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la Ley y en los profetas están escritas; teniendo esperanza en Dios, la cual ellos también abrigan, de que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos. Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres.
- Hechos 24:14-16
- El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la Ley es el amor.
- Romanos 13:10
- ¿Digo esto sólo como hombre? ¿No dice esto también la Ley? Porque en la Ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes,
- I Corintios 9:8-9
- En la Ley está escrito: En otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor.
- I Corintios 14:21
- vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la Ley lo dice.
- I Corintios 14:34
- De manera que la Ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.
- Gálatas 3:24
- queriendo ser doctores de la Ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman. Pero sabemos que la Ley es buena, si uno la usa legítimamente;
- I Timoteo 1:7-8
Un rumor es definido por el Diccionario Webster como habladurías en general, no basado en un conocimiento definido; mero bochinche; voz común y como un reporte, historia o declaración sin confirmar en circulación general.
Se rumora que el Apóstol Pablo enseñó a hermanos del Nuevo Pacto, la Iglesia, a que no siguiera la Ley de Moisés. Específicamente, la mayoría de maestros del Nuevo Testamento hoy día creen que Pablo era inquebrantable en su oposición a la Ley, y que él promovía la gracia de Dios como el reemplazo a la enseñanza de Moisés. Antes de ir más lejos, vamos a asegurarnos de que todos estemos en la misma página. Es un rumor. De hecho, yo pretendo demostrarles en este artículo que el rumor es falso; no es cierto.
Después de cuatro horas de debate público en Abril 2005 entre Donald Wilson y este servidor, este era el argumento prevaleciente. ¿Realmente el Apóstol Pablo defendió que la Ley de Moisés no debía seguirse más, o era esto un rumor sobre él que ha permanecido con nosotros hasta el día de hoy? Un punto en particular del debate trajo esta pregunta a un enfoque sostenido. Esto era una acusación devastadora contra Pablo como creyente del Nuevo Pacto. ¿Se representó Pablo falsamente a sí mismo ante los Apóstoles Jacobo y Pedro? ¿Traicionó él a sus hermanos y a los miles de Judíos quienes creían y eran celosos de la Ley?
Cuando el ministerio de Pablo a los Gentiles comenzó a prosperar (muchos Gentiles que venían a la fe), él se reportó a sus hermanos Judíos con gran entusiasmo. Sin embargo, algunos de sus hermanos Judíos, particularmente aquellos del mismo trasfondo de Pablo estos son Fariseos - se opusieron al éxito del ministerio de Pablo y cuestionaron la salvación de los nuevos creyentes Gentiles. Se levantó una gran disputa. Era acerca de la Doctrina de la Salvación. ¿Cómo una persona, sin importar quién era, podría ser salva? También esto tenía que ver con la ambición de control de los Fariseos Judíos para hacer que los creyentes Gentiles estuvieran sujetos a su autoridad.
Los creyentes Fariseos Judíos decían que un Gentil tenía que estar circuncidado (físicamente), o si no, no era salvo. Ellos fueron más allá para expandir su argumento diciendo que los Gentiles tenían que mantener el rito de la circuncisión y la Ley de Moisés para obtener salvación.
Para entender propiamente esos requisitos, un creyente Gentil tendría que someterse a las instrucciones detalladas de los creyentes Fariseos Judíos. Por lo tanto, ellos estaban defendiendo que la salvación se obtiene por las obras de la Ley y no por la fe. Este el asunto fundamental y el por qué Pablo escribió muchas de sus cartas a los creyentes Gentiles en oposición a las obras de la Ley. Así como Pedro lo advirtió, otros han tergiversado las palabras de Pablo para decir que él estaba en contra de la Ley. Él no estaba en contra de la Ley; él estaba en contra de la enseñanza de la salvación por obras.
Durante los días de Pablo, era prohibido estar en contra de la Ley. Esto explica por qué el rumor tomó tanto peso y significado cuando Pablo visitó Jerusalén y al Apóstol Jacobo.
El rumor se trataba de que Pablo dijo a los creyentes Judíos que no circuncidaran a sus hijos, ni que caminaran de acuerdo a las costumbres de Moisés. El rumor era que Pablo se había ido más allá de la letra con los Gentiles, que él estaba hablando en contra de su propio pueblo y que estaba opuesto a la Ley y a las costumbres de Moisés. ¿Qué era exactamente lo que la letra decía para empezar? ¿Decía ésta que los Gentiles no tenían que mantener la Ley? Por el contrario, decía que los creyentes Gentiles tenían que mantener la Ley propiamente, comenzando con las cosas esenciales y que crecieran a un entendimiento pleno.
Tres cosas fueron enfatizadas: abstenerse de la idolatría, fornicación y las comidas inmundas. Esta es la enseñanza de Levíticos 17 y 18. Esto es llamado el corazón de la Ley. Estas son las cosas esenciales para aprender la fe. Pero tomen nota de la última oración del Apóstol. Para entender esta carta y sus mandamientos, usted necesita escuchar la enseñanza de Moisés y la Torá. Si la intención de la carta despachada por Jacobo era la de dirigir a los creyentes Gentiles lejos de la Ley de Moisés, entonces ¿por qué Jacobo le dijo a los creyentes que la Torá era enseñada en el Sabat en las sinagogas?
¿Y qué acerca de la disputa sobre cómo una persona es salva? ¿Por qué la carta a los Gentiles no hablaba del asunto de la salvación? No necesitaba hacerlo y por eso Pablo escribió sus cartas. También parece ser que el Apóstol Pablo estaba de acuerdo con este curso de acción y cooperó completamente con los testigos y la carta despachada de Jerusalén. ¿Por qué Pablo viajó con Silas (uno de los dos testigos que viajó con la carta) en sus viajes posteriores, si él no creía que los Gentiles debían tener la instrucción de Moisés?
Uno de los argumentos hechos por los maestros que se oponen a la Ley de Moisés es que Pablo sabía cómo ser un Judío con los Judíos y cómo ser un Romano con los Romanos, con el propósito de ganárselos para Cristo. En el caso de los Judíos, ellos ya estaban viniendo a la fe en Yeshúa en grandes cantidades. Pero contrario al pensamiento de la iglesia moderna, ellos estaban celosos por la Ley. ¿Por qué Pablo no les ofreció una forma más perfecta al decirles que se despojaran la Ley de Moisés? Según los hombres de iglesia de hoy, Pablo enseñó a los creyentes Gentiles que se apartaran de la Ley de Moisés y se concentraran en el Mesías. ¿Por qué Pablo, viniendo de la posición de ser un Fariseo entrenado, no corrigió a los Apóstoles Jacobo, Juan y Pedro? ¿Por qué no les dijo que estar celosos de la Ley era algo contrario a la fe en el Mesías? Porque la fe no es contraria a la Ley. La Ley es buena; la Ley establece la fe.
Muchos maestros del Nuevo Testamento no pueden aceptar el hecho que la gente fue salva por la fe antes de la llegada del Mesías. Muchos de ellos en realidad piensan que los Santos del Antiguo Testamento fueron salvos al mantener la Ley con sacrificios de animales en el Tabernáculo y el Templo. Mucho peor, ellos olvidaron que las escrituras del Nuevo Testamento no estaban en la Biblia (fueron canonizadas) por más de 200 años después que los Apóstoles escribieron las páginas. ¿Qué Biblia (sagradas escrituras) utilizaron los Apóstoles para enseñarles a los Gentiles que venían a la fe durante los primeros par de centurias de la Era Común? Era el Tanak, lo que es llamado hoy día el Antiguo Testamento. Jesús no le pasó la Versión Reina-Valera a Pablo mientras ascendía en el Monte de los Olivos. Las Escrituras a las que se refiere en las escrituras del Nuevo Testamento eran de la Ley de Moisés, los Profetas y otras escrituras tales como los Salmos. La Biblia utilizada por los Santos del primer siglo del Nuevo Testamento era el Antiguo Testamento solo. Por lo tanto, la enseñanza del Nuevo Testamento no puede estar en conflicto con las Escrituras del Antiguo Testamento. Si hay algún conflicto, es con los hombres y sus enseñanzas y tradiciones, no la Escritura. Fue después, alrededor del año 300 DC., que los padres de la iglesia comenzaron a hacer cambios.
Según algunos hombres de iglesia, los primeros Apóstoles y creyentes Judíos no hicieron lo correcto. Ellos en verdad creen que la visita de Pedro al templo al principio del libro de Hechos estuvo mal. Ellos creen que los Apóstoles Jacobo y Juan estaban incorrectos en su expresión de fe, especialmente cuando ellos endosaron positivamente a los mandamientos de Dios y la Ley. Según los maestros de hoy, esto explica por qué el Apóstol Pablo debe ser estudiado y seguido más de cerca que las otras partes de la Biblia. Según ellos, solamente el Apóstol Pablo se opuso a la Ley y enseñó la fe correctamente. Así es cuán lejos ha ido el rumor acerca de Pablo.
Pero ¿Realmente el Apóstol Pablo se opuso a la Ley o él se opuso a los Fariseos quienes enseñaron salvación por medio de obras de la Ley? Lo primero es rumor, lo segundo es la VERDAD.
Aquellos de hoy que sugieren que un rumor del que se habla en el Nuevo Testamento es realmente la verdad, es lo más alto de una filosofía religiosa. El Nuevo Testamento dice que el rumor acerca de Pablo no era cierto y provee evidencia confirmante que Pablo mantenía la Ley. Aún así, a pesar de eso, muchos enseñan lo opuesto debido a su filosofía religiosa. Ellos concluyen que Pablo estaba convenientemente engañando al Apóstol Jacobo y a miles de otros creyentes Judíos cuando él fue al Templo para probar que el rumor no era cierto. Ellos justifican este engaño diciendo que Pablo estaba sólo tratando de llevarse bien con ellos.
El modelo religioso de la iglesia es separado de la Torá, la enseñanza de Moisés. Muchos promueven las enseñanzas de Pablo por sobre la Ley de Moisés, la cual Pablo honró. Pero ellos van más allá. Ellos descartan las palabras de Yeshúa y dicen que las palabras de Pablo concernientes a la Ley son aún más poderosas que la Cabeza de la Iglesia. A lo mejor usted recuerda lo que dijo Yeshúa acerca de la Ley.
Si el Apóstol Pablo realmente anuló cualquier cosa de la Ley de Moisés, entonces encontraremos a Pablo como uno de los más pequeños en el futuro reino.
¿Por qué los hombres de iglesia comenten semejante error tan increíble? ¿Por qué ellos creen en un rumor que es mencionado y descartado en el Nuevo Testamento, cuando ellos mismos son buscadores de la verdad? ¿Por qué ellos escogen las tradiciones y enseñanzas de los padres de la iglesia por sobre la palabra de Dios en el Monte Sinaí, y las del Mismo Mesías en Jerusalén? Yo creo que su filosofía los ha enceguecido, bloqueado sus oídos y ha entorpecido sus pensamientos. Déjenme ilustrarles esto con tres puntos.
1. Los hombres de iglesia simplemente repiten lo que se les ha enseñado. La mayoría no ha pensado las implicaciones y la lógica de la Biblia entera. Ellos se concentran en dos-quintos de la Biblia y virtualmente ignoran la mayoría de ésta. Cada vez que surge un problema entre la tradición de la iglesia y un mandamiento de Dios, ellos repiten el mismo error exacto de los Fariseos y Saduceos antiguos. Ellos prefieren sus tradiciones y preceptos por sobre los mandamientos de Dios. Es más fácil simplemente quedarse con la línea del partido.
2. Los hombres de iglesia no saben realmente lo que Moisés enseñó. Ellos yerran porque ellos no conocen las Escrituras. Consecuentemente, esto es a lo que se refería Pedro cuando él describió a aquellos hombres que tergiversan la enseñanza de Pablo.
En mi reciente debate, yo traté de explicar que un hombre no puede decir que algo no es, si él ni siquiera sabe lo que es . Usted no puede decir que la Ley de Moisés no es si usted no sabe lo que es para empezar. Para probar mi punto, yo reté a mi oponente a que contestara seis simples preguntas acerca de los mandamientos en la Ley de Moisés (lo que la Ley dice en realidad). Él había estado en su ministerio por 50 años, pero él contestó incorrectamente cinco de las preguntas. Él no pudo contestar correctamente porque él nunca le había sido enseñado la Ley de Moisés, ni él entendía la enseñanza de Moisés. Como resultado, él erró más adelante. Él creía y declaró que los Santos del Antiguo Testamento fueron salvos al mantener la Ley, no por fe, así como los Fariseos creían. Él no podía diferenciar entre la enseñanza de Moisés y la de los Fariseos, ni por qué el Mesías advirtió en contra de la levadura de los Fariseos. En particular, él no podía entender los argumentos de Pablo con los Fariseos con relación a las obras de la Ley. Como resultado, él distorsionó la enseñanza de Pablo y el resto de las Escrituras. ¿Es mi oponente quien piensa así solamente? No. Él es el típico de muchos hombres de iglesia y lo que ellos creen hoy. Ellos no saben lo que realmente Moisés enseñó.
3. Los hombres de iglesia están atrapados en un sistema religioso. El sistema religioso de la iglesia, aún pequeñas denominaciones, tienen poderes institucionales para castigar y hacerles daño a los hermanos quienes se atreven a retar la orden del día. Cuando un creyente en la iglesia trata de entender cualquiera de las enseñanzas de Moisés, él es acusado de tratar de ser salvo por la Ley, ser legalista (caer de la gracia), o de estar involucrado en un culto o peor aún, convertirse en Judío. A propósito, la palabra Judío utilizada por ellos es de ninguna manera honorable o estimada en valor. Ellos la están utilizando como una mancha racial y de manera degradante. Cuando un líder dentro de la Iglesia cuestiona la enseñanza básica de la Iglesia y señala el contraste de la Escritura con la práctica de la Iglesia, él es menospreciado y es relevado de sus responsabilidades. Cuando un Pastor en buena conciencia no desea más enseñar el error, pierde su sustento y recursos financieros para su familia.
Recientemente yo conversé con una madre de 70 y más años de edad de un hermano Mesiánico. Ella me criticaba a mí y al impacto de mi enseñanza en sus hijos adultos. Ella se quejaba de que yo era muy crítico de la Iglesia y de sus líderes. Ella sentía que yo no enseñaba la gracia y el amor de Jesucristo, que su Iglesia era diferente. Yo no prevalecí en mi discusión con esta señora. Su mente estaba decidida. Ella estaba convencida que lo que yo decía era contrario a la iglesia. Ella no podía comprender que yo estaba citando de Yeshúa, la Cabeza de la Iglesia, cuando dije Ustedes prefieren las tradiciones de los hombres a los mandamientos de Dios. Sus enseñanzas le han dado a los mandamientos ningún efecto.
Yeshúa se refirió a los hombres religiosos de Sus días como sepulcros blancos llenos de huesos muertos, los llamo fosa de serpientes, y pronunció que ellos ya habían recibido su recompensa de lleno aquí en la Tierra. Mientras yo cito al Mesías frecuentemente, yo no le llamo nombres a la gente ni paso juicios eternos a otros Cristianos. Pero les voy a admitir esto. No me gustan los abusadores religiosos, especialmente aquellos que son voluntariosos, quienes utilizan su posición de autoridad para maltratar a los hermanos de la fe. Yo entiendo que muchos hermanos simplemente son atrapados en la filosofía religiosa y quiero asistirlos en cualquier forma que yo pueda. Con relación a aquellos líderes quienes intimidan a otros, quienes riegan falsos rumores acerca de otros hermanos, estoy motivado a confrontarlos con la espada de la verdad. Yo personalmente sé lo que es estar excluido de la sociedad y ser menospreciado debido a los rumores en mi contra. Yo he aprendido que los rumores son las palabras de cobardes. Yo amo la verdad y anhelo la paz entre los hermanos. Pero yo soy el guarda de mi hermano; yo me levanto en contra de los rumores que se dicen de mi hermano el Apóstol Pablo.
Una de las mejores maneras de terminar un rumor es preguntar a la persona en cuestión directamente. ¿Habla Pablo de este asunto y de las acusaciones en contra de él? Sí, sí lo hace. Cuando Pablo tomó el consejo de Jacobo y fue al templo con los otros hermanos para observar la costumbre del templo, él fue confrontado por incrédulos Judíos en el templo, quienes habían oído el mismo rumor.
Los Judíos acusaron a Pablo de hablar en contra del pueblo Judío, la Ley, el templo y de contaminar el templo al llevar a un Gentil. Por poco Pablo es asesinado por el gentío al él tratar de escapar antes de que los Romanos lo arrestaran. Él fue capaz de calmar a la multitud, y finalmente se le permitió hablar.
Este es Pablo diciendo que él no estaba hablando en contra de su pueblo (yo soy Judío), que él no estaba hablando en contra de la Ley (yo estoy entrenado por Gamaliel), él no estaba hablando en contra del templo ni lo estaba contaminando (yo mantengo las costumbres estrictamente según la Ley de nuestros padres. Yo soy tan celoso de Dios como lo son ustedes). Pablo no estaba tratando de salvar su pellejo. Pablo afirma su herencia cuando les escribe a los Gentiles también.
En el juicio de Pablo, él añade a su defensa hablando de su fe en el Mesías y de nuevo enfatiza su postura hacia la Ley.
Esta declaración fue hecha durante su juicio, cuando se le requirió que dijera la verdad. Su testimonio era directo al grano. Él creía en Yeshúa y mantenía la Ley y los Profetas. El rumor de que Pablo enseñaba en contra de la Ley es falso, según las propias palabras de Pablo.
¿Está mintiendo Pablo en su propio juicio? Aquellos que creen al rumor, dicen que Pablo estaba mintiendo, pero que él estaba diciendo la verdad cuando él enseñó a los Gentiles. Examinemos lo que en verdad Pablo le dijo a los Gentiles.
Primero, ¿Hay alguna evidencia que indique que Pablo instruyó a los Gentiles que guardaran alguna parte de la Ley? La respuesta es SI. Consideren estos ejemplos:
Amar a los Hermanos
Compensación para Aquellos en el Ministerio del Evangelio
Dones Espirituales
La Mujer en la Asamblea
Enseñando al Mesías Propiamente
Maestros del Error
Pero ¿qué de todas aquellas declaraciones de Pablo, así como todo el libro de Gálatas, cuando él parece que está dirigiendo a los Gentiles lejos de la Ley? En cada caso, Pablo está llevando la contraria a aquellos quienes defendían que las obras de la Ley eran para la salvación. Pablo estaba en gran disputa con sus maestros originales (los Fariseos) y él disputaba sus entendimientos y enseñanzas de la Ley. Por lo tanto, sus cartas hablan de esa controversia en específico.
Pablo no habló contrario a las palabras de Moisés o del Mesías.
Pablo no intentó engañar al Apóstol Jacobo, ni a sus otros hermanos Judíos en la fe al actuar como Judío con los Judíos y como Gentil con los Gentiles. Esa expresión tiene que ver con cortesía en cuanto a diferentes costumbres, no reemplazando mandamientos. Esa era la gracia de Pablo al compartir el evangelio.
Pablo estaba en acuerdo con los otros Apóstoles y él no separó a sí mismo de ellos. Él no estaba tratando de hacer que ellos fueran salvos; ellos ya tenían un testimonio de fe en Yeshúa. De hecho, él se sometió a su liderato y juicios cada vez que él estaba en medio de ellos en hermandad. Solamente una vez él reprendió a Pedro por su intolerancia personal en contra de los Gentiles (no acerca de la Ley). Él apoyó la carta a los Gentiles originada en Jerusalén basada en la Ley.
Pablo mantuvo los mandamientos del Señor así como estaba especificado en la Ley. Era su costumbre el guardar el Sabat y los Festivales del Señor. Él citó y enseñó los principios de la fe desde Moisés hasta los Profetas, diciendo que todas las Escrituras son provechosas.
Pablo enseñó la Ley legítimamente; las enseñanzas Farisaicas de la Ley estaban mezcladas con levadura aquello que añadieron a la Ley de Moisés. ¿No nos advirtió el Mesías a cerca de la levadura de los Fariseos? Pablo enseñó lo que Moisés y Yeshúa enseñaron, no añadió ni le quitó a la enseñanza de Moisés y él le advirtió a muchos a que se mantuvieran lejos de la levadura de los Fariseos.
La conclusión del asunto sobre el rumor acerca de Pablo
La evidencia es clara y es confirmada por palabras y obras. Pablo no enseñó en contra de la Ley de Moisés. Él no enseñó en contra del sistema del templo ni del pueblo Judío. Esto es un rumor falso.
Nuestra conclusión está basada en la evidencia del Nuevo Testamento. Los rumores en el Nuevo Testamento son exactamente eso; ellos nunca están representados como la verdad. La verdad es establecida por la evidencia de dos o tres, no por rumores. El Nuevo Testamento, así como la Ley, enseña que el bochinche y la mala representación de otros son pecados. La Ley dice que esto es llevar falso testimonio. El tergiversar las palabras y enseñanzas de Pablo, removiéndolas del contexto original, y entonces usándolas para decirles a otros que no sigan los mandamientos de Dios, es un error y PECADO. Enseñarle a otro creyente que el Apóstol Pablo enseñó el reemplazo de la Ley con otra cosa es PECADO.
Llegará el día en que todos los hombres rendirán cuentas a Dios… Según Yeshúa, Moisés acusará a muchos Judíos quienes añadieron a sus enseñanzas. Moisés también acusará a muchos hombres de iglesia quienes le han quitado a sus enseñanzas. El Apóstol Pablo tendrá algo que decir a los muchos hombres de iglesia quienes tergiversaron sus palabras, lo difamaron, y creyeron a los rumores acerca de él, en vez de amar la verdad.
Yo pienso que es hora ya de que tomemos a este rumor acerca de Pablo y cortemos su garganta con la Espada de la VERDAD. Entonces el rumor debe ser despellejado y cortado en pedazos. Entonces a los pedazos se le debe echar sal y ser colocados en el altar de la VERDAD donde puede ser consumido completamente por la VERDAD de Dios. Solamente después que las cenizas hayan sido regadas en el polvo de la Tierra, debemos pedir para que Dios nos proteja de los rumores acerca de nosotros.