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30 September 2008 | 1 Tishri 5769 | VaYelech

– La Anatomía de un Creyente / Vol 11 No 7

A finales de los años 1400’s, un hombre llamado Leonardo Da Vinci dibujó las dimensiones simétricas de un hombre. Este es ahora un famoso diagrama que representa los tempranos esfuerzos científicos por tratar de entender la humanidad y el mundo en que vivimos. Hasta el día de hoy, aún estamos tratando de entender la humanidad. En particular, todavía estamos tratando de entender lo que hace a una persona y lo que hace a un alma viviente. La pregunta no es puramente científica. Por el mismo uso de la expresión “alma viviente,” la pregunta se ramifica a pensamientos y consideraciones religiosas. Por ejemplo, ¿qué es el alma y qué es el espíritu de una persona? El dibujo de Da Vinci sólo habla del cuerpo. ¿Es una persona un cuerpo, alma y espíritu como el Apóstol Pablo dijo, o es la descripción la versión filosófica Griega, teniendo tanta verdad como la mitología? Vamos a explorar este asunto porque el entendimiento es esencial para mantener el mayor de los mandamientos de Dios.

La Biblia hace mucho peso en esta discusión y habla de todo esto en un estilo de realidad. Así como la Biblia asume la existencia de Dios, también prosigue a describir al primer hombre, Adán, como un alma viviente. También va más allá y nos ordena a amar a Dios con todo nuestro ser y otros como a nosotros mismos.

Y amarás a Yahvé tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
Deuteronomio 6:5
Sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Yahvé.
Levítico 19:18b

Nosotros hemos escuchado estos mandamientos muchas veces anteriores. Hemos llegado a la conclusión de por qué son los mandamientos más grandes, pero ¿Verdaderamente entendemos la profundidad que tienen para ser mantenidos? ¿Qué es el corazón, el alma y las fuerzas de una persona? Si usted va amar a su prójimo como a sí mismo, entonces ¿qué es ese “sí” que se define como a sí mismo?

En el Nuevo Testamento, el Apóstol Pablo ha hablado de este punto directamente.

Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Yeshúa el Mesías.
I Tesalonicenses 5:23

Moisés dijo que usted tiene tres partes internas: corazón, alma y fuerza. Moisés nos está exhortando a que llevemos nuestras partes internas hacia una unidad con el amor de Dios. Pablo dijo que hay tres partes en cada creyente: espíritu, alma y cuerpo. Él nos exhortó a que unificáramos esas partes. Si usted compara esas dos descripciones, sólo una parte concuerda con las dos descripciones – el alma. Moisés y Pablo no están en desacuerdo el uno con el otro. Ellos están describiendo a una persona desde perspectivas diferentes.

Considere la descripción de algo más fácil. Trate de describir a una casa. Asegúrese que su descripción incluya la descripción de los materiales de construcción, el plano del piso, y la decoración, los cuales son todos factores importantes para describir a una casa. ¿Puede usted propiamente describir la casa estando en las afueras de la misma? Lo mismo puede ser dicho de una persona viviente. Una simple definición con una oración no será suficiente. Un alma viviente tiene tanto material de construcción, plano de piso y decoración como una casa.

La definición de un alma es esencial para el entendimiento de la instrucción Bíblica. El conocimiento básico viene de la habilidad de verse dentro de usted mismo. Si usted no puede entender lo que hay dentro de sí mismo, ¿cómo puede ver con conocimiento dentro de otros? Aprendamos a ver en nosotros mismos y a entender lo que estamos viendo. Entonces podremos ser adeptos en relacionarnos con Dios y con nuestro prójimo. Para lograr esto, tenemos que asumir que la Biblia es verdad y está en lo correcto. Démosle valor a la Biblia cuando ésta describe el interior de una casa, y veamos si esto nos hace sentido. Para ayudarnos en este proceso, he incluido una simple ilustración la cual debe usarse de referencia mientras proyectamos la definición de la Biblia. Para seguir con el estilo de la ilustración de Da Vinci, yo le llamo a este diagrama la Anatomía de un Creyente.

El Alma - Pensamientos

El alma fue mencionada en ambas listas por Moisés y Pablo, así es que comencemos por allí. El alma es donde habitan su intelecto, su identidad y su personalidad. Bien profundo dentro de su alma se encuentran dos elementos adicionales: su corazón y su poder (fuerza). Este es el asiento de los sentimientos y voluntad de una persona.

La personalidad y la inteligencia de una persona son los elementos más visibles del alma. Así es como definimos los unos a los otros el exterior de una persona. El corazón y la voluntad del alma también pueden ser vistos, pero ellos son revelados principalmente a través de nuestras emociones.

La figura de diamante en la ilustración representa el alma, pero nosotros dejaremos su discusión para lo último. Primero, entendamos la definición bíblica del alma y lo que significa cuando somos llamados “almas vivientes”.

Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente;
I Corintios 15:45

Esta es la definición bíblica de estar vivo o muerto. Si usted pierde su alma, usted está muerto. Salvar a las almas significa que usted está salvando la vida de las gentes. No sabemos exactamente cómo el alma se junta con el cuerpo, pero una nueva alma entra a este mundo durante o bien cerca de la concepción.

Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.
Salmos 139:13

El cuerpo no se forma, ni continúa sin las partes internas del “alma viviente”. El cómo definimos un alma viviente es crucial para decidir el valor de la vida, qué moral tiene, el bien o el mal y cómo pensamos de cómo debemos comportarnos. ¿Determinamos esto individualmente o colectivamente? O ¿Dios, el Creador de todos nosotros, ha definido estas cosas? Una persona secular siempre está buscando por las respuestas; una persona espiritual las ha encontrado en la Palabra de Dios.

Sólo como una nota aparte: Esta es la parte central de la lucha concerniente al asunto del aborto. Aquellos a favor del aborto no consideran al feto como un “alma viviente”. Ellos creen que el alma viviente es un asunto religioso o filosófico después del nacimiento físico. Mucha gente espiritual ven al alma uniéndose al cuerpo en la concepción, durante el principio de la vida. Por lo tanto, abortar a un feto (un bebé) es destruir a un alma indefensa. Este es sólo un ejemplo del por qué este asunto es de importancia para nosotros como creyentes. Es un asunto de vida y muerte en nuestro mundo.

El Corazón - Sentimientos

Una de las figuras más comunes en este mundo es la del corazón. Es una de las primeras cosas que los niños aprenden a dibujar. El corazón está cercanamente asociado con el alma, casi inseparables. No obstante, la Biblia hace una clara distinción entre el corazón y el alma.

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
Hebreos 4:12

El corazón tiene el deseo y la intención de un asunto, el alma (la mente) en verdad lleva a cabo el pensamiento y la decisión. Algunas veces, el corazón desea una cosa, pero usted decide hacer otra cosa con su alma. Esto puede pasar en la misma persona. Nosotros no siempre hacemos lo que nuestro corazón quiere. Aún más, usted puede dividir su corazón. Usted también puede hacer algo con la mitad de su corazón o con todo su corazón. La Biblia se refiere a hacerlo con todo el corazón cuando amamos a Dios. Gente con el corazón a medias usualmente producen resultados decepcionantes.

Las emociones son los indicadores visibles del corazón de la gente. Una persona alegre o triste refleja directamente lo que hay en su corazón. Algunas veces, las personas dejan al descubierto su corazón y son heridas. Algunas veces la gente esconde su corazón como mecanismo de defensa. Se necesita sabiduría y entendimiento para conocer verdaderamente el corazón de otra persona. Un ejemplo de esta sabiduría está en las palabras “de la abundancia del corazón habla la boca”. Una persona sabia escuchará la intención (del corazón) detrás de las palabras. Los ojos, como parte de la expresión facial, también pueden ser indicadores del corazón de la persona (su intención). Quizás usted haya escuchado la expresión “Los ojos son la ventana del alma”. El hacer contacto con los ojos, mientras está interactuando con otra persona, es esencial para tener una comunicación exitosa. Por esto, algunas veces, queremos hablar “cara a cara”. Generalmente, las emociones reflejan de qué forma la persona interior se inclina – si al lado corporal (la carne) o el lado del espíritu (espiritual). Las emociones tales como el júbilo, la paz, el regocijo, la compasión o el deleite reflejan el lado espiritual. Pero otras tales como la avaricia, la cólera o la necedad reflejan el lado corporal (la carne).

Entonces Yahvé dijo a Moisés: El corazón de Faraón está endurecido, y no quiere dejar ir al pueblo.
Éxodos 7:14

La Biblia cuenta la historia acerca de la obstinación del corazón de un hombre – el Faraón. El alma del Faraón (su intelecto) y sus consejeros le dijeron que dejara ir al pueblo. Estaba en el mejor interés del Faraón el dejar ir al pueblo, pero su corazón no lo dejó seguir la lógica. Como resultado, Egipto fue sistemáticamente destruido por los juicios de Dios. Finalmente, el Faraón dejó ir al pueblo solamente para perseguirlos con sus carrozas después. Al final, él perdió sus carrozas escogidas. La obstinación del corazón del Faraón retó al mismo Dios y perdió.

La Biblia también honra al rey David como el hombre quien buscó el mismo corazón de Dios. El Nuevo Pacto tiene los mandamientos de Dios escritos en las tablas del corazón dentro de cada creyente.

Probablemente la mayor lección de la Biblia, acerca de obedecer a Dios, es el de obedecer primero de corazón. El corazón que ya no sigue el camino de la carne es referido como “circuncidado”.

Poder – Voluntad

El poder de una persona se le refiere algunas veces como a su fuerza de voluntad o coraje. Este está ilustrado por la forma de un escudo. La forma de expresión más común de esta fuerza o voluntad son las “agallas” de una persona. Nosotros decimos que una persona tiene o no tiene las “agallas” para hacer algo. A lo que nos estamos refiriendo es al poder o la fuerza de la persona. ¿Ha escuchado usted alguna vez acerca de una persona voluntariosa? Algunas veces una persona no tiene la fuerza dentro de ella misma. Es cobarde. Quizás tenga el corazón y el deseo, pero simplemente no tomará los pasos necesarios para hacerlo. Gente con poca fuerza o voluntad son las personas que intentamos animar. Tratamos de darle un empujón a su corazón y alma y de poner algo de ánimo en ellas.

¿Alguna vez han visto este ejemplo? Alguien se pone su traje de baño y tiene el corazón de ir a nadar con otros pero entonces duda y se muestra reacio de saltar en el agua. Esta persona tiene el alma y el corazón, pero le falta la suficiente voluntad para realmente hacerlo.

En casos extremos, la valentía (voluntad) puede llegar a ser más grande que el intelecto y el corazón. Ese es el caso de los soldados en la guerra. Un héroe puede realizar grandes proezas para salvar a otros, a pesar de que su alma le diga que existe peligro y saber que no debe ir allí. Quizás su corazón desea salvar a sus compañeros, pero es su poder el que se hace cargo del momento y realiza la hazaña. Llamamos a esta persona héroe. Su valentía fue mayor que el peligro.

El Rey David es conocido por sus valientes hazañas durante el tiempo de batalla. La historia de David y Goliat es un estudio de la comparación entre la valentía y la fuerza física. Él utilizó todo su corazón, alma y fuerza para derrotar a Goliat. Sin embargo, fue su poder (voluntad y valentía) el que enfrentó a Goliat e hizo el día. David fue capaz de inculcar la valentía en sus compañeros Israelitas para derrotar al enemigo en batalla.

Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.
Isaías 35:4

También existe la conducta opuesta de desanimar a alguien. Este es el esfuerzo para reducir el poder (voluntad) de una persona. El miedo y la vergüenza son elementos poderosos que desaniman el poder de una persona. Cuando no hay ningún poder o fuerza dentro de la persona, ésta se convierte en un cobarde. La cobardía es una cualidad que no es impuesta por nadie.

El alma de una persona es medida por la personalidad y el intelecto, por el cómo es su corazón o por su valentía. Cuando una persona pone todo su intelecto, todo su corazón y toda su voluntad para enfocarse en algo, ellos emergen en grandeza sobre la tarea. Llamamos a estas personas héroes y campeones. Cuando no hay unidad en la persona, cuando su corazón no esta en acuerdo con su alma o poder (voluntad), ésta tiene problemas en la vida.

Cuerpo - Apetitos

Esta es la parte visible del ser humano y es la que aloja el ser interior de la persona. ¿Alguna vez ha escuchado a una persona hablar acerca de su cuerpo y de cómo ellos quieren “ponerse en forma”? La figura del círculo ha sido utilizada en nuestro diagrama para simbolizar al cuerpo. La figura predominante del cuerpo es en curvas y no líneas rectas. Un círculo redondo es una figura perfecta para las curvas. La anatomía es el estudio de los órganos y las partes del cuerpo. El cuerpo también se le refiere como la carne, y ésta es la interfase primaria con el resto del mundo donde los mortales viven. La fuerza física es evidente en el cuerpo.

El cuerpo es el asiento de nuestros apetitos (deseos) para el ego (estatus), comida y sexo. Nosotros necesitamos estos apetitos para vivir, buscar nutrición y para procrear. Cuando estos apetitos están bajo control, la vida de la persona está feliz y saludable. Pero cuando estos apetitos están fuera de control, los resultados son adversos. La Biblia pasa cantidades extensivas de instrucción tratando de ayudarnos a entender las consecuencias de nuestros apetitos cuando estos están fuera de control.

Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma.
I Pedro 2:11

La Biblia tiene mucho que decir acerca de la carne y de su naturaleza temporal lujuriosa, la cual nunca puede ser satisfecha. La carne compite con el espíritu por la atención del alma. Si el alma (el intelecto y la toma de decisiones) sigue el liderato de la carne, entonces el lado espiritual es suprimido. La vida para esa alma se convierte en la vanagloria de la vida, la codicia de los ojos, y la lujuria sensual. El diccionario Webster define esto como hedonismo, la búsqueda de los placeres y las comodidades.

Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
I Juan 2:16
Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no puede matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.
Mateo 10:28

La Biblia también habla del hecho de que nuestro cuerpo corruptible le da paso al envejecimiento y a la enfermedad, resultando en la pérdida del funcionamiento y el uso. Una de las grandes esperazas de nuestro futuro el la resurrección. En ese día, el alma y el espíritu serán unidos nuevamente con un cuerpo incorruptible, el cual es capaz de disfrutar de vida eterna.

El Espíritu – del Hombre/Adán

Cada persona tiene un espíritu dentro de sí misma. La figura de una casa es utilizada en la ilustración para simbolizar el espíritu en una persona. Cada persona construye y vive en una casa. Es la naturaleza de esa casa lo que determina la vida de esa persona. Yeshúa contó la parábola de un hombre que construyó una casa. Él describió a aquellos que lo seguían como el hombre quien construyó su casa sobre la roca; mientras que otros construyen sus casas sobre la arena. Él dijo que las casas construidas sobre la arena sufrirían una gran pérdida. El espíritu de toda persona construye una casa, algunos para triunfar, otros para una eventual destrucción.

El distinguir entre el espíritu y el alma de una persona es considerablemente difícil. De hecho, algunos argumentan que no hay diferencia (que el espíritu es el corazón y la fuerza de una persona). Sin embargo, la Biblia define la diferencia.

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
Hebreos 4:12

El conocer y entender el espíritu de una persona es ciertamente el mejor indicativo de conocer a la misma. El conocer a una persona definitivamente involucra su alma y su corazón, pero conocer a su espíritu, es conocer las partes más profundas de su alma. Pablo lo dijo de esta manera.

Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.
I Corintios 2:11

¿Alguna vez ha tenido usted una relación con alguien donde usted puede anticipar sus pensamientos y se ha encontrado usted teniendo los mismos pensamientos de ésta antes de ser expresados? Esto es conocer el espíritu de la persona, lo cual es aún más profundo que el alma. Las parejas de matrimonios desarrollan esta habilidad. Amigos íntimos también comparten esto. Esto es la evidencia de conocer el espíritu de la persona, lo que conlleva a saber sus pensamientos. Esta es la misma evidencia utilizada para conocer y tener una relación con Dios. Considere lo que Pablo dijo en adición.

Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente del Mesías.
I Corintios 2:12-16

Pablo lo dice bien claramente, un hombre natural (quien no ha nacido de nuevo) no puede conocer este nivel de relación con Dios. Un ejemplo del alma de una persona con una profunda relación con Dios fue expresado en la vida de María, la madre de Yeshúa.

(Y una espada traspasará tu misma alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.
Lucas 2:35

El alma de una persona será influenciada por uno u otro, por el cuerpo (el lado de la carne) o por el espíritu (el lado espiritual). De hecho, el alma no los puede seguir a los dos a la misma vez, tiene que seguir más a uno que al otro. Si la persona está siguiendo la influencia espiritual, se dice que está inspirado. Esta es la lección predominante en la Biblia, que se siga al Espíritu de Dios. ¿Seguiremos a nuestras propias lujurias y seremos guiados por las influencias mundanas o seguiremos el lado espiritual y seremos influenciados por el Espíritu de Dios y Su Palabra? Si seguimos al mundo, escogemos el camino de la maldad, el engaño, la soberbia, la terquedad, la ridiculez y la incredulidad (no espiritual). Si seguimos al espíritu, escogemos el camino fructífero, la honestidad, la humildad, la veracidad, la obediencia, la sinceridad, la integridad, la fidelidad, el agradecimiento, la pureza, etc.

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
Gálatas 5:22-23

Según el Mesías, un hombre no puede hacer la transición de seguir al Espíritu de Dios a menos que él haya nacido de nuevo. Mucha gente escucha este concepto y simplemente lo etiqueta a una retórica religiosa y descartan los factores del espíritu del hombre. Esta fue parte de la discusión de Yeshúa y un hombre llamado Nicodemo, un gobernante religioso de Sus días. Usted debe haberlo escuchado anteriormente, pero considérelo ahora con nuestra definición de un “alma viviente”.

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Respondió Yeshúa y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Yeshúa: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.
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Juan 3:3-7

La mayoría de la gente oye lo que Yeshúa dijo sin entender el conflicto en el alma. El alma es perseguida por la carne por un lado y por el espíritu por el otro lado. El mundo y el enemigo de nuestra alma están del lado de la carne. Dios está en el lado del espíritu tratando de alcanzarnos con la Palabra de Dios y el Espíritu de Dios. Para ganar esta batalla, el espíritu dentro del hombre tiene que nacer de nuevo del Espíritu de Dios.

¿Por qué es esto? ¿No estamos hechos todos a imagen y semejanza de Dios para empezar? ¿No dice nuestra propia constitución de los E.U. que estamos creados en la imagen de Dios? ¿Por qué necesitamos nacer de nuevo?

Aquí les tengo una chocante Noticia Bíblica: ¡No es cierto! Es cierto que Adán fue hecho a imagen y semejanza de Dios. Pero Adán pecó y trajo el pecado y la muerte a nuestro mundo. Ahora estamos todos hechos a la imagen de Adán. Esto es lo que en verdad la Biblia dice.

Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán, el día en que fueron creados. Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set.
Génesis 5:1-3
Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Yahvé.
Génesis 4:26

Todos los mortales de hoy son como Set y somos nacidos a imagen de Adán. Con Adán vino el pecado y la muerte. Por lo tanto, necesitamos nacer de nuevo en la imagen de Dios para tener el perdón y la vida eterna. Para lograr eso, Yeshúa dijo que teníamos que creer en la promesa de Dios (fe), específicamente en la promesa del Hijo de Dios.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Juan 3:16

No es difícil para un creyente el entender. Sin embargo, es muy difícil entender si usted no es una persona con mentalidad espiritual. Para ser un creyente, usted debe sentir y trabajar con el Espíritu interior que no puede ser visto con ojos naturales.

Cuando una persona es nacida de nuevo del Espíritu de Dios, ésta es hecha a la imagen de Dios. El Espíritu de Dios habita dentro de la persona. El vínculo entre el Espíritu y el Alma es la sustancia de la fe. La habilidad de caminar por el Espíritu y no por la vista (los ojos del cuerpo) es la medida de caminar por la fe. La fe viene por el oír, específicamente, oír la Palabra de Dios.

¿Qué es Fe, Esperanza y Amor en la Anatomía de un Creyente?

¿Qué tiene que ver la fe con el alma y el espíritu? Resulta que la fe es la sustancia que une el espíritu con el alma. Cuando la persona tiene poca fe, ésta parece que no puede procesar las cosas del espíritu en su pensamiento, sentimiento o fuerza. Cuando una persona tiene una gran fe, la unión es mucho más fuerte que el lado carnal de su vida.

Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.
Hebreos 10:38-39
He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.
Habacuc 2:4
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Hebreos 11:1
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
I Corintios 13:4-7
Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.
I Corintios 13:13

¿Y qué acerca del Espíritu de Dios y los Dones del Espíritu?

Existe otra dimensión importante en la anatomía de un creyente y el tener el Espíritu de Dios. Dios nos ha dado los dones del Espíritu. Pablo escribe extensivamente tratando de ayudarnos a entender esta parte tan importante de nuestras vidas en la fe.

No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales.
I Corintios 12:1
Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.
I Corintios 12: 4-7

Pablo comienza a explicar que un creyente, al recibir el Espíritu de Dios (también conocido como el bautismo del Espíritu), también recibe los dones del Espíritu que autorizan y capacitan al hermano a que viva mejor una vida de fe. Estos son para el bienestar común de todos los creyentes. Algunos dones ayudan al recipiente por individual y algunos ayudan a otros. Las varias maneras que los dones son usados y manifestados son diferentes, pero aún así son del mismo Espíritu.

Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.
I Corintios 12:8-11

El don de sabiduría y conocimiento ayuda al alma con el proceso del intelecto y la toma de decisiones. El don de fe fortalece la unión entre el Espíritu y el Alma. El don de sanidad ayuda al cuerpo. El discernimiento de espíritus es crucial porque hay más espíritus que el Espíritu de Dios en el reino espiritual. Por ejemplo, el espíritu de brujería y rebelión son influencias muy reales en las almas en este mundo.

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
Efesios 6:12

También hay otros dones y el asunto de los dones espirituales es uno extensivo de por sí. No obstante, para nuestra discusión, un creyente no tan solo es un alma viviente con un espíritu nacido de nuevo. Él verdaderamente es una nueva criatura como lo dice la Biblia. Él es autorizado y fortalecido para vivir de una forma totalmente diferente al mundo. Vivir bajo la guía del Espíritu de Dios mejora el corazón, el alma y el poder dentro de la persona. El proceso de aprender a seguir al Espíritu de Dios es llamado el perfeccionamiento (madurez) de los Santos. Cada Santo tiene que convertirse en una piedra preciosa.

La Figura de Diamante del Alma

Recientemente aprendí que los diamantes, así como todo lo que es especial y precioso, tienen su propia cualidad muy distintiva. El gran valor en un diamante viene del corte y el trabajo de alisadura. Los diamantes son fascinantes. Ellos son la sustancia más dura que el hombre común puede conocer, el cual tiene un gran valor y es buscado por todos. También ellos vienen del polvo de la tierra y están camuflados en cristales rotos o hielo despedazado. Lo mismo es dicho de su alma. De hecho, la Biblia ilustra una comparación directa entre un alma y una piedra preciosa.

Ustedes, las “almas vivientes” son fascinantes por así decir. Ustedes pueden ser más duros que un diamante con el Señor y otros. Ustedes tienen gran valor intrínseco para comenzar, sin embargo, ustedes vienen del polvo de la tierra. Algunos de ustedes están hermosamente camuflados en los cristales rotos de sus vidas. La gente que los ama lo llama diamantes rústicos. Otros los llaman polvo. El Señor del Universo le gusta examinarlos muy cercanamente, hacer un corte preciso y pulirlo para que brille. A Él le gustaría que su “alma viviente” sea parte del marco de Su corona por la eternidad.

Y serás corona de gloria en la mano de Yahvé, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo.
Isaías 62:3

Yeshúa dice que usted vale mucho más que todos los diamantes cortados y pulidos del mundo

Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?
Marcos 8:36