El DÃa del Señor / Vol 11 No 8
- !!Ay de los que desean el día de Yahvé! ¿Para qué queréis este día de Yahvé? Será de tinieblas, y no de luz; como el que huye de delante del león, y se encuentra con el oso; o como si entrare en casa y apoyare su mano en la pared, y le muerde una culebra. ¿No será el día de Yahvé tinieblas, y no luz; oscuridad, que no tiene resplandor?
- Amos 5:18-20
- Cercano está el día grande de Yahvé, cercano y muy próximo; es amarga la voz del día de Yahvé; gritará allí el valiente. Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento, día de trompeta y de algazara sobre las ciudades fortificadas, y sobre las altas torres. Y atribularé a los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron contra Yahvé; y la sangre de ellos será derramada como polvo, y su carne como estiércol. Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Yahvé, pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo; porque ciertamente destrucción apresurada hará de todos los habitantes de la tierra.
- Sofonías 1:14-18
- Destruiré por completo todas las cosas de sobre la faz de la tierra, dice Yahvé. Destruiré los hombres y las bestias; destruiré las aves del cielo y los peces del mar, y cortaré a los impíos; y raeré a los hombres de sobre la faz de la tierra, dice Yahvé.
- Sofonías 1:2-3
- Calla en la presencia de Yahvé el Señor, porque el día de Yahvé está cercano; porque Yahvé ha preparado sacrificio, y ha dispuesto a sus convidados. Y en el día del sacrificio de Yahvé castigaré a los príncipes, y a los hijos del rey, y a todos los que visten vestido extranjero.
- Sofonías 1:7-8
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Y habrá en aquel día, dice Yahvé, voz de clamor desde la puerta del Pescado, y aullido desde la segunda puerta, y gran quebrantamiento desde los collados. Aullad, habitantes de Mactes, porque todo el pueblo mercader es destruido; destruidos son todos los que traían dinero. Acontecerá en aquel tiempo que yo escudriñaré a Jerusalén con linterna, y castigaré a los hombres que reposan tranquilos como el vino asentado, los cuales dicen en su corazón: Yahvé ni hará bien ni hará mal.
- Sofonías 1:10-12
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!!Ay del día! porque cercano está el día de Yahvé, y vendrá como destrucción por el Todopoderoso.
- Joel 1:15
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Tocad trompeta en Sion, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos los moradores de la tierra, porque viene el día de Yahvé, porque está cercano. Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra; como sobre los montes se extiende el alba, así vendrá un pueblo grande y fuerte; semejante a él no lo hubo jamás, ni después de él lo habrá en años de muchas generaciones.
- Joel 2:1-2
- Despiértense las naciones, y suban al valle de Josafat; porque allí me sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor. Echad la hoz, porque la mies está ya madura. Venid, descended, porque el lagar está lleno, rebosan las cubas; porque mucha es la maldad de ellos. Muchos pueblos en el valle de la decisión; porque cercano está el día de Yahvé en el valle de la decisión. El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor.
- Joel 3:12-15
- Porque día de Yahvé de los ejércitos vendrá sobre todo soberbio y altivo, sobre todo enaltecido, y será abatido; La altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y solo Yahvé será exaltado en aquel día.
- Isaías 2:12,17
- Aullad, porque cerca está el día de Yahvé; vendrá como asolamiento del Todopoderoso.
- SA 13:6
- He aquí el día de Yahvé viene, terrible, y de indignación y ardor de ira, para convertir la tierra en soledad, y raer de ella a sus pecadores.
- Isaías 13:9
- Porque haré estremecer los cielos, y la tierra se moverá de su lugar, en la indignación de Yahvé de los ejércitos, y en el día del ardor de su ira.
- Isaías 13:13
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Hijo de hombre, profetiza, y di: Así ha dicho Yahvé el Señor: Lamentad: !!Ay de aquel día! Porque cerca está el día, cerca está el día de Yahvé; día de nublado, día de castigo de las naciones será.
- Ezequiel 30:2-3
- Porque cercano está el día de Yahvé sobre todas las naciones; como tú hiciste se hará contigo; tu recompensa volverá sobre tu cabeza.
- ABD 1:15
- Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Yahvé de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama. Hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día en que yo actúe, ha dicho Yahvé de los ejércitos.
- Malaquías 4:1,3
- Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.
- II Pedro 3:10
- En aquel día Yahvé castigará con su espada dura, grande y fuerte al leviatán serpiente veloz, y al leviatán serpiente tortuosa; y matará al dragón que está en el mar.
- Isaías 27:1
- Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos.
- Apocalipsis 19:19-21
- Salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo también una hoz aguda. Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que tenía la hoz aguda, diciendo: Mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras. Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios.
- Apocalipsis 14:17-19
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Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar. Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?
- Apocalipsis 6:12-17
- Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Yeshúa el Mesías,
- I Tesalonicenses 5:9
- Buscad al SEÑOR, vosotros todos, humildes de la tierra que habéis cumplido sus preceptos; buscad la justicia, buscad la humildad. Quizá seréis protegidos el día de la ira del SEÑOR.
- Sofonías 2:3
- Por tanto, esperadme, dice Yahvé, hasta el día que me levante para juzgaros; porque mi determinación es reunir las naciones, juntar los reinos, para derramar sobre ellos mi enojo, todo el ardor de mi ira; por el fuego de mi celo será consumida toda la tierra. En aquel tiempo devolveré yo a los pueblos pureza de labios, para que todos invoquen el nombre de Yahvé, para que le sirvan de común consentimiento.
- Sofonías 3:8-9
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Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Yahvé. Y todo aquel que invocare el nombre de Yahvé será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Yahvé, y entre el remanente al cual él habrá llamado.
- Joel 2:30-32
- Y se dirá en aquel día: He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Yahvé a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación.
- Isaías 25:9
- He aquí, el día de Yahvé viene, y en medio de ti serán repartidos tus despojos.
- Zacarías 14:1
- Canta jubilosa, hija de Sion. Lanza gritos de alegría, Israel. Alégrate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén. El SEÑOR ha retirado sus juicios contra ti, ha expulsado a tus enemigos. El Rey de Israel, el SEÑOR, está en medio de ti; ya no temerás mal alguno. Aquel día le dirán a Jerusalén: No temas, Sion; no desfallezcan tus manos. El SEÑOR tu Dios está en medio de ti, guerrero victorioso; se gozará en ti con alegría, en su amor guardará silencio, se regocijará por ti con cantos de júbilo. Reuniré a los que se afligen por las fiestas señaladas, tuyos son, oh Sion, el oprobio del destierro es una carga para ellos.
- Sofonías 3:14-18
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Estas son las fiestas solemnes de Yahvé, a las que convocaréis santas reuniones, para ofrecer ofrenda encendida a Yahvé, holocausto y ofrenda, sacrificio y libaciones, cada cosa en su tiempo,
- Levítico 23:37
- A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Yahvé. Ningún trabajo haréis en este día; porque es día de expiación, para reconciliaros delante de Yahvé vuestro Dios. Porque toda persona que no se afligiere en este mismo día, será cortada de su pueblo. Y cualquiera persona que hiciere trabajo alguno en este día, yo destruiré a la tal persona de entre su pueblo. Día de reposo será a vosotros, y afligiréis vuestras almas, comenzando a los nueve días del mes en la tarde; de tarde a tarde guardaréis vuestro reposo.
- Levítico 23:27-30, 32
- De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.
- Apocalipsis 19:15
- Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora.
- Apocalipsis 8:1
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Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar. Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?
- Apocalipsis 6:12-17
- El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Mesías; y él reinará por los siglos de los siglos. Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios, diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado. Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.
- Apocalipsis 11:15-18
- El séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho está. Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra. Y la gran ciudad fue dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira.
- Apocalipsis 16:17-19
- El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo. Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo.
- Apocalipsis 9:1-2
- Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.
- Mateo 24:15, 21-22
- E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.
- Mateo 24:29-31
- Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Yeshúa el Mesías, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.
- II Tesalonicenses 2:1-4
- Porque he aquí que en aquellos días, y en aquel tiempo en que haré volver la cautividad de Judá y de Jerusalén, reuniré a todas las naciones, y las haré descender al valle de Josafat, y allí entraré en juicio con ellas a causa de mi pueblo, y de Israel mi heredad, a quien ellas esparcieron entre las naciones, y repartieron mi tierra;
- Joel 3:1-2
- Acontecerá en aquel día, que trillará Yahvé desde el río Eufrates hasta el torrente de Egipto, y vosotros, hijos de Israel, seréis reunidos uno a uno. Acontecerá también en aquel día, que se tocará con gran trompeta, y vendrán los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido desterrados a Egipto, y adorarán a Yahvé en el monte santo, en Jerusalén.
- Isaías 27:12-13
- Porque es día de venganza de Yahvé, año de retribuciones en el pleito de Sion.
- Isaías 34:8
- Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
- I Tesalonicenses 4:15-17
-
Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche;
- I Tesalonicenses 5:2
- Sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!
- Hebreos 10:27,31
- …porque nuestro Dios es fuego consumidor.
- Hebreos 12:29
Cuando yo tenía 14 años, yo atendía la Escuela Superior de Abilene, Kansas. A petición de mi madre, yo me matriculé en la clase de Latín de la Sra. Edberg. La Sra. Edberg había sido previamente la maestra de mi madre. Ella era una señora maduramente dulce que nunca se había casado, pero era una maestra devota y proveedora de su propia madre. Era cierto que ella era dulce, pero también ella podía fruncir el ceño ante un desempeño pobre. Les menciono esto porque a mí no me gustaba mucho la clase de Latín, y la Sra. Edberg no estaba muy contenta que digamos con mi desempeño académico.
Durante ese año escolar, alguien anunció y fue cubierto por las noticias nacionales que el mundo se acabaría en cierto día precisamente a la 1:30 p.m. Era la primera vez que yo escuchaba la frase el Día del Señor y su predicción del fin del mundo. Esto era algo espantoso para mí, pero lo que lo hacía peor era la hora. Mi clase de Latín era de 12:30 a 1:30 p.m. Eso quería decir que el mundo se iba a terminar, y mi última hora aquí en la tierra sería en la clase de Latín de la Sra. Edberg. Esto era algo más que horripilante; era realmente deprimente.
Durante el día en cuestión, la Sra. Edberg hizo mención de la predicción. Fue una de las pocas veces que yo la vi sonreír. En la conclusión de la clase, ella señaló con la misma sonrisa que el mundo no se había acabado. Yo no estaba seguro si ella se refería a la predicción o simplemente a su clase en general. Pero esta fue mi primera introducción al tema del Día del Señor.
El Día del Señor está profetizado en la Biblia. De hecho, es un tema mayor y frase específica usada por muchos profetas en la Biblia. Es el tema dominante en los libros de Joel y Sofonías. Sin embargo, si usted va a donde un creyente promedio de hoy, especialmente uno que está interesado en el tema de la segunda venida del Mesías, usted escuchará una variedad de explicaciones de lo que es el Día del Señor. Si usted persiste en preguntar cómo esto está relacionado con la Gran Tribulación, el Rapto, y la Segunda Venida, entonces escuchará aún más trastornantes explicaciones. Lo cierto es que la mayoría de los creyentes solamente han escuchado la frase pero ellos no saben si se trata de sólo un día o un período de tiempo. No obstante, si usted no sabe lo que es el Día del Señor, usted es mucho más que un ignorante, usted se encuentra en un gran peligro personal.
La pregunta de saber y entender el Día del Señor es planteada por el profeta Amós. Su respuesta es impactante y habla de la falta de entendimiento de muchos y del peligro existente.
Definiendo el Día del Señor
Un día de oscuridad y tristeza es más que la expresión Tristeza y Abatimiento. Realmente habrá oscuridad y nubes. Imaginen por un momento que el mundo está hundido en oscuridad sin sol, luna o estrellas que puedan ser vistas. Imaginen que la densidad de las nubes han bloqueado la luz para que alcancen la superficie de la tierra. Ahora escuchen al profeta Sofonías describiéndoles ese día.
Antes de ir más allá con este tema, vamos a corregir el más grande malentendido acerca del Día del Señor. Si usted es un hombre mortal o en la carne que está sobre la superficie de la Tierra, cuando este día llegue, usted no va a sobrevivir. No existe hueco lo suficientemente profundo, ningún closet para esconderse, ninguna ciudad inmune que prevendrá la destrucción total de todos los habitantes de la Tierra. Cualquiera que le diga lo contrario, no sabe lo que es el Día del Señor. La totalidad de esta destrucción está específicamente hablada por el mismo profeta Sofonías.
Caerá en todas las naciones. Nadie sobrevive el Día del Señor (ni aún los animales).
Caerá sobre la tierra de Israel. Israel no está exento del Día del Señor.
Interesantemente, la Puerta del Pescado, la Segunda Puerta, y Mactes (los mercaderes) se refiere a un lugar bien específico en la Vieja Ciudad de Jerusalén. Es geográficamente el centro de los cuarteles Musulmanes.
El profeta Joel habla de la misma destrucción decisiva del Señor de esta manera.
El Valle de Josafat es el Valle de Jezreel donde están las montañas de Meggido. Esa montaña en particular es llamada en Hebreo Harmagedo. Usted estará más familiarizado con el término en Español, Armagedón.
Isaías describe el Día del Señor de esta manera.
Ezequiel describe el Día del Señor de esta manera: Nadie sobrevive el Día del Señor aún así usted se encuentre en una cápsula espacial.
Abdías describe el Día del Señor de esta manera.
Malaquías describe el Día del Señor con aquellos siendo juzgados quedando en cenizas.
El Apóstol Pedro hizo la misma referencia de la completa destrucción de la Tierra.
El Día del Señor no está limitado para los mortales y las naciones y ciudades. Es específicamente para los enemigos de Dios.
Existen muchas teorías escatológicas colocando la secuencia de los eventos durante la Segunda Venida del Mesías. Algunas de esas teorías dicen que algunos mortales sobrevivirán a la ira del Señor y que vivirán sobre la superficie de la Tierra después. Esas teorías son completamente falsas. El Día del Señor no está para ser discutido acerca de su definición. Esto está bien definido en la Biblia. Esto es la completa destrucción del Todopoderoso. Es la cosecha completa de todo aquel sujeto al juicio de Dios.
Déjenme decirlo por última vez: Nadie sobrevive el Día del Señor
Con esta destrucción y aniquilación total de todos los habitantes de la tierra, es lógico para nosotros preguntar, ¿Pero qué en cuanto a nosotros? Esta misma pregunta es hecha mientras se describe el sexto sello del libro de Apocalipsis.
¿Quién es capaz de sostener a dicha ira feroz del Todopoderoso Dios? Hay muchas referencias dadas en las Escrituras para contestar esta pregunta. Yo se las voy a resumir a ustedes. El Remanente de Israel, los vencedores, los sobrevivientes, los elegidos de Dios, los santos de la tribulación, los 144,000 sellados hijos de Israel y los creyentes de Yeshúa el Mesías son aquellos quienes ven los juicios de Dios pero que no los reciben. Así de increíble como pueda verse, la justicia total de Dios sobre toda la humanidad y los habitantes de la Tierra NO está dirigida hacia Su pueblo. Su pueblo es salvado de Su ira porque no nos encontramos en la Tierra cuando el Día del Señor ocurre. Somos levantados de la Tierra en la resurrección y rapto hacia las nubes. Nuestros nuevos cuerpos aparentemente flotan.
Las promesas de protección y salvación de Dios de Su ira son enfáticas y seguras. No obstante, este próximo verso nos da una pista adicional de cómo seremos encontrados por el Señor y así recibir Su protección.
El Día del Señor en los Festivales de Israel
Así como mucho de ustedes saben, los tiempos designados del Señor están definidos en Levíticos 23 comenzando por el Sabat y entonces con los festivales anuales de la Pascua, los Panes Sin Levadura, los Primeros Frutos, las Semanas, las Trompetas, la Expiación y Tabernáculos. Uno de los siete Festivales Levíticos del Señor es un modelo que nos prepara para el Día del Señor. Es el Día de Expiación, el cual se celebra 10 días después del Festival de las Trompetas y cinco días previos al Festival de Tabernáculos. El Día del Señor es referido por el Señor como uno de sacrificio. Es un día solemne, uno en el cual debemos estar en silencio y donde humillamos nuestra alma. Esta es la misma instrucción para la Expiación.
El Día de Expiación es el décimo día de los Días de Temor. Ellos empiezan durante el Festival de las Trompetas con sonidos de trompetas. Sin embargo, la trompeta final está reservada para el Día de Expiación. Se dice que los días de temor son un tiempo en que los ojos del Señor se mueven de un lado a otro sobre la faz de la Tierra para ver quien vivirá y quien morirá. El saludo de esos días es Que tu nombre esté escrito en el libro de la vida. La Última Trompeta en el libro de Apocalipsis es llamada la Séptima Trompeta.
El Día del Señor en el Libro de Apocalipsis
Previamente, yo ofrecí la descripción del sexto sello en Apocalipsis como aquél que describe el Día del Señor. Esto levanta una pregunta natural. ¿Y qué con el séptimo sello y el resto de los juicios de Apocalipsis? ¿Cómo ellos se relacionan con el Día del Señor? El séptimo sello hace el mismo llamado al silencio descrito en el Día de Expiación.
Una de las claves para entender el libro de Apocalipsis, es el entender el Día del Señor y cómo Apocalipsis lo describe. El Día del Señor en Apocalipsis está modelado en el Sexto Sello, la Séptima Trompeta y la Séptima Plaga. La comparación es impactante.
El Sexto Sello
La Séptima Trompeta
La Séptima Plaga
La combinación de estos juicios es descrito con un gran terremoto, rayos relampagueantes y el estruendo de truenos (una gran tormenta de granizo) y un mayor cataclismo en la Tierra. Este es el telón de fondo para el llamado de la Última Trompeta, la voz del Arcángel y el regreso del Mesías con gran ira. Parte de esta tormenta (el gran número de nubes) y el cataclismo son iniciados por eventos en la Gran Tribulación por la quinta trompeta con la estrella (asteroide/cometa) golpeando a la Tierra. La oscuridad en los últimos meses de la Gran Tribulación es referida como los días finales de la indignación.
El humo y los escombros del escenario de un impacto profundo producirían ambos, la tormenta de relámpagos y granizos bien grandes (lo que sube tiene que bajar).
El Día del Señor y la Gran Tribulación
Muchos hermanos engloban estos dos eventos juntos, pero por la descripción de Yeshúa, está claro que el Día del Señor sucede en los días inmediatos a la Gran Tribulación.
Según la descripción de Yeshúa, la Gran Tribulación termina y entonces, todo el infierno es suelto en los días inmediatos. Yo creo que los números de esos días inmediatos a la Gran Tribulación serán 45 días durante los cuales los festivales de Otoño ocurrirán: el Festival de las Trompetas, el Día de la Expiación y el Festival de Tabernáculos. El Apóstol Pablo contempla la secuencia de eventos previos al Día del Señor.
La secuencia de Pablo de la Gran Tribulación es claramente antes del Día del Señor con el hombre de pecado (el antimesías) operando en la Gran Tribulación previo al Día del Señor. Debido a que el hombre de pecado no había surgido, Pablo argumenta que el Día del Señor no había sucedido.
De hecho, hay un número de otros requisitos proféticos que deben suceder previos al Día del Señor, uno de los cuales es la restauración de las dos casas de Israel y la reunión de todo Israel de en medio de las naciones.
El Día del Señor y el Rapto
Invariablemente, el tema del Rapto siempre surge cuando se discute el fin de los tiempos y el Día del Señor. Muchos hermanos están esperanzados de que el Rapto ocurra aún antes de la Gran Tribulación o el Día del Señor. Su definición del evento es el escape de la iglesia de la Tierra con el antimesías y con todos los juicios de Apocalipsis. Pero la definición que tiene la Biblia del Rapto es algo diferente. Es llamado la resurrección.
La resurrección y el rapto son la misma cosa. La resurrección es la traslación de los santos quienes han muerto recibiendo sus cuerpos inmortales. El Rapto es la traslación de los santos quienes todavía están vivos a sus cuerpos inmortales. Esto sucede al mismo tiempo con la Resurrección de los muertos.
La Resurrección y el Rapto de los santos cumplirán la ilustración profética del Festival de Trompetas. Este festival dura 10 días previos al Día de Expiación. Por lo tanto, podemos decir seguramente que la Resurrección y el Rapto son justamente previos al Día del Señor. Pero ambos eventos ocurren inmediatamente después de la Gran Tribulación.
Algunos quienes creen en el Rapto antes de la tribulación dicen que nadie sabe cuando el Señor viene y es por esto que Él viene antes de la tribulación. Ellos dicen esto por dos razones: ellos igualan la Gran Tribulación con el Día del Señor y ellos dicen que Él viene como ladrón en la noche (nadie sabe).
Yeshúa ha definido a la Gran Tribulación como un período de 3 ½ años previos al Día del Señor. La venida del Señor como ladrón en la noche es una confirmación adicional a los Festivales Bíblicos y su secuencia profética. La expresión como ladrón en la noche viene del servicio en el templo. Cuando el Sumo Sacerdote entraría en el templo cada día, Él venía temprano antes del amanecer. Estas son las mismas horas en que un ladrón irrumpiría en una casa o edificio. Él entraría en una forma sigilosa para chequear a los guardias del templo. Los guardias durmientes eran despertados con sus ropas siendo encendidas con el fuego del altar. El igualar el regreso de Yeshúa con lo de ladrón en la noche es la perfecta descripción. Habrá oscuridad por muchas nubes, la brillantez de Su venida precederá todo sonido. Él estará regresando como el Sumo Sacerdote, según el orden de Melquisedec. Él hará justicia con fuego.
Él libro de Hebreos describe la justicia del Sumo Sacerdote (el Día del Señor) de la siguiente manera.
¿Cómo usted concluye un artículo como el del Día del Señor? Yo pienso que debemos mantener nuestras cabezas en alto y estar alentados. Es el día de los juicios de Dios, es un día de saldar cuentas, el día en que el culpable no seguirá sin ser castigado. Debe hablarse de ese día con exactitud, con una mente sobria. Déjenme ofrecerles lo siguiente como una última definición. El Día del Señor será uno de oscuridad y nubes (tristeza y abatimiento), pero no tiene nada que ver con la clase de Latín de la Sra. Edberg.