Los 7 Pactos Eternos, Parte 2 / Vol 11 No 10
- Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.
- Mateo 5:13
- Y sazonarás con sal toda ofrenda que presentes, y no harás que falte jamás de tu ofrenda la sal del pacto de tu Dios; en toda ofrenda tuya ofrecerás sal.
- Levítico 2:13
- Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos de Israel ofrecieren a Yahvé, las he dado para ti, y para tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; pacto de sal perpetuo es delante de Yahvé para ti y para tu descendencia contigo.
- Números 18:19
- Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Yahvé vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá.
- I Samuel 16:13
- Vinieron, pues, todos los ancianos de Israel al rey en Hebrón, y el rey David hizo pacto con ellos en Hebrón delante de Yahvé; y ungieron a David por rey sobre Israel.
- II Samuel 5:3
- ¿No sabéis vosotros que Yahvé Dios de Israel dio el reino a David sobre Israel para siempre, a él y a sus hijos, bajo pacto de sal?
- II Crónicas 13:5
- Si tus hijos guardaren mi pacto,y mi testimonio que yo les enseñaré, sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre.
- Salmos 132:12
-
No es así mi casa para con Dios; sin embargo, él ha hecho conmigo pacto perpetuo, ordenado en todas las cosas, y será guardado, aunque todavía no haga él florecer toda mi salvación y mi deseo.
- II Samuel 23:5
- Aconteció que morando David en su casa, dijo David al profeta Natán: He aquí yo habito en casa de cedro, y el arca del pacto de Yahvé debajo de cortinas. Y Natán dijo a David: Haz todo lo que está en tu corazón, porque Dios está contigo. En aquella misma noche vino palabra de Dios a Natán, diciendo: Ve y di a David mi siervo: Así ha dicho Yahvé: Tú no me edificarás casa en que habite. Porque no he habitado en casa alguna desde el día que saqué a los hijos de Israel hasta hoy; antes estuve de tienda en tienda, y de tabernáculo en tabernáculo. Por dondequiera que anduve con todo Israel, ¿hablé una palabra a alguno de los jueces de Israel, a los cuales mandé que apacentasen a mi pueblo, para decirles: ¿Por qué no me edificáis una casa de cedro? Por tanto, ahora dirás a mi siervo David: Así ha dicho Yahvé de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo Israel; y he estado contigo en todo cuanto has andado, y he cortado a todos tus enemigos de delante de ti, y te haré gran nombre, como el nombre de los grandes en la tierra. Asimismo he dispuesto lugar para mi pueblo Israel, y lo he plantado para que habite en él y no sea más removido; ni los hijos de iniquidad lo consumirán más, como antes, y desde el tiempo que puse los jueces sobre mi pueblo Israel; mas humillaré a todos tus enemigos. Te hago saber, además, que Yahvé te edificará casa. Y cuando tus días sean cumplidos para irte con tus padres, levantaré descendencia después de ti, a uno de entre tus hijos, y afirmaré su reino. El me edificará casa, y yo confirmaré su trono eternamente. Yo le seré por padre, y él me será por hijo; y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquel que fue antes de ti; sino que lo confirmaré en mi casa y en mi reino eternamente, y su trono será firme para siempre. Conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta visión, así habló Natán a David.
- I Crónicas 17:1-5
- Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David.
- Isaías 55:3
- Y edificó allí David un altar a Yahvé, en el que ofreció holocaustos y ofrendas de paz, e invocó a Yahvé, quien le respondió por fuego desde los cielos en el altar del holocausto.
- I Crónicas 21-26
- Y dijo David: Aquí estará la casa de Yahvé Dios, y aquí el altar del holocausto para Israel.
- I Crónicas 221
- Redención ha enviado a su pueblo; para siempre ha ordenado su pacto; santo y temible es su nombre.
- Salmos 111:9
- He aquí que vienen días, dice Yahvé, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Yahvé. Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Yahvé: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Yahvé; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Yahvé; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.
- Jeremías 31:31-34
- Y haré con ellos pacto eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí.
- Jeremías 32:40
- Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada.
- Marcos 14:24
- De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.
- Lucas 22:20
- Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.
- I Corintios 11:25
- Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham. Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones. De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham.
- Gálatas 3:6-9
- Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.
- Hebreos 8:13
- Ahora bien, aun el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal. Porque el tabernáculo(A) estaba dispuesto así: en la primera parte, llamada el Lugar Santo, estaban el candelabro, mesa y los panes de la proposición. Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo, el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto; y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; de las cuales cosas no se puede ahora hablar en detalle.
- Hebreos 9:1-5
- Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador. Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive.
- Hebreos 9:16-17
- Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Yahvé; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Yahvé; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.
- Jeremías 31:34
- Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Yahvé, el que tiene misericordia de ti.
- Isaías 54:10
- Y estableceré con ellos pacto de paz, y quitaré de la tierra las fieras; habitarán en el desierto con seguridad, y dormirán en los bosques. Y daré bendición a ellas y a los alrededores de mi collado, y haré descender la lluvia en su tiempo; lluvias de bendición serán.
- Ezequiel 34:25-26
- Por tanto diles: He aquí yo establezco mi pacto de paz con él.
- Números 25:12
- La comunión íntima de Yahvé es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto.
- Salmos 25:14
El argumento más común presentado por Cristianos en oposición a la Torá y a las leyes está basado en la Teología de los Pactos. Ellos argumentan que el Nuevo Pacto ha remplazado el Antiguo Pacto. Nuestras biblias impresas están organizadas de esa manera. Hay una parte antigua y una parte nueva. Esto tiene que ver con su definición de pacto. Ellos definen pactos en el Antiguo Testamento más bien como contratos. Entonces está la palabra Testamento y su definición. El Nuevo Testamento es tratado como si fuera La Última Voluntad y Testamento de Dios reemplazando (el Antiguo Testamento) Su anterior Última Voluntad y Testamento. Así como los gobiernos ponen en vigor una nueva ley en los libros reemplazando la vieja ley, los Cristianos dirán que Dios hizo lo mismo al reemplazar la Ley de Moisés con la Ley de Cristo. Pero ¿es eso lo que dice realmente la Biblia? ¿Son los pactos de Dios condicionales como un contrato? ¿Hizo Dios una Nueva Última Voluntad y Testamento como resultado de la muerte del Mesías?
Antes de continuar, necesitamos explicar lo que es Teología del Pacto un poco más. La Teología es el estudio acerca de Dios o una explicación de cómo Dios y el hombre se relacionan el uno con el otro. Según la Teología del Pacto, existen dos tipos de pactos que Dios hace con la humanidad: un pacto de obras y un pacto de gracia. Otra variación de la Teología del Pacto establece tres de ellos, añadiendo un pacto de redención que se relaciona específicamente con el Mesías. La Teología del Pacto dice que todos los pactos anteriores (aquellos hechos en el Antiguo Testamento) eran pactos de obras. Ellos permanecen en efecto solamente si se dan las condiciones. También se añade que Israel falló en mantener las condiciones; por lo tanto, el pacto es terminado (ha sido cumplido). La Teología del Pacto define al Nuevo Pacto como el pacto de gracia, y permanece en efecto para siempre.
Cada vez que un creyente hace referencia de la Torá y se acerca a otro creyente que hace referencia de la Teología del Pacto, existe un conflicto y un desacuerdo inmediato. ¿Por qué? Porque la Teología del Pacto dice que el Antiguo Testamento ha sido reemplazado por el Nuevo Testamento y el Antiguo Pacto ya no es el recurso más adecuado para la instrucción espiritual. La Teología del Pacto engloba todos los pactos anteriores (el de Adán, Noé, Abraham, Moisés y David) dentro de un Antiguo Pacto etiquetándolo como un pacto de obras y haciendo el Nuevo Pacto como uno de gracia.
La Biblia está organizada e impresa por los Padres de la Iglesia de forma que apoye su teología acerca del Antiguo Testamento (todo está englobado como el Antiguo Pacto) y entonces se comienza con los Evangelios encabezados con una página nunca antes escrita por ningún Apóstol, esta página es llamada El Nuevo Testamento. Esta definición para nuestra actual Biblia no ocurrió en realidad hasta el cuarto siglo cuando Jerónimo (el Obispo de Roma) puso el libro de Hebreos dentro de su compilación del Nuevo Testamento. Anterior a eso, el libro de Hebreos era disputado como apropiado para la Biblia.
El debate acerca del libro de Hebreos es un argumento antiguo. El debate acerca de la Teología del Pacto fue ganado o perdido, dependiendo de la posición que usted tenga, cuando el libro de Hebreos fue insertado en la Biblia. Yo no voy a resolver esos conflictos en este artículo. Lo que voy a hacer es hablar de dónde fueron dados esos pactos, qué promesas son dadas y definir esos pactos con los símbolos y lenguajes usados por las Escrituras. Entonces usted puede decidir si la Teología del Pacto y el escritor del libro de Hebreos son consistentes con esas Escrituras.
Con esto dicho, vamos a examinar los pactos que Dios ha hecho con la humanidad a través de la historia. Las Escrituras dicen que Dios ha hecho seis pactos con nosotros y planea hacer uno más cuando regrese el Mesías. Las Escrituras definen un pacto como un acuerdo establecido. La palabra Hebrea para pacto es Brit. ¿Alguna vez ha escuchado la expresión establecer un acuerdo? Como podrán ver, Dios establece algo para hacer pacto con nosotros.
La siguiente lista resume el nombre de la persona y el símbolo usado por Dios para cada pacto. Debido al tamaño de este asunto, este artículo es dividido en dos partes. La parte 1 discute los primeros cuatro pactos; la parte 2 discute los últimos tres.
1. Adán (el Pacto Adámico) simbolizado por el polvo de la Tierra.
2. Noé (el Pacto Noaico) simbolizado por el Arco iris.
3. Abraham (el Pacto Abrahámico) simbolizado por las Estrellas.
4. Moisés (el Pacto Mosaico) simbolizado por Dos Tabletas de la Ley.
5. David (el Pacto Davídico) simbolizado por Jerusalén.
6. Mesías Yeshúa (el Nuevo Pacto) simbolizado por la Copa y el Pan de la Pascua.
7. Paz (el Pacto de Paz) anticipado por el Reino Mesiánico.
A pesar de que cada uno de estos pactos son hechos con diferentes personas en distintos momentos, todos ellos comparten una descripción. Dios se refiere a ellos individualmente y colectivamente como un Pacto Eterno. El símbolo que se utiliza para expresarse de ellos es la sal.
La sal es uno de los ingredientes básicos de vida que nunca desaparece. De generación a generación, la sal es un ingrediente esencial para nuestras vidas. Es mucho más que la sustancia blanca en el salero. En tiempos antiguos la forma de pago más común para las labores no era el dinero sino que era la sal. Usted habrá escuchado la expresión Él vale su peso en sal. La palabra moderna salario es derivada de la palabra sal.
Dios siempre ha utilizado cosas sencillas, cosas que ya forman parte de nuestras vidas para ayudarnos a entender Su relación con nosotros. Yeshúa el Mesías hablo de este mismo asunto cuando nos enseñó el Sermón del Monte.
Con cada sacrificio hecho por Israel, los sacerdotes eran instruidos para poner sal en ellos.
La sal es referida como un preservativo.
In la Parte 1 de este artículo, discutimos los primeros cuatro pactos. Ahora completaremos nuestra discusión de los últimos tres.
El Pacto Davídico
Jerusalén
Hubo un tiempo en la historia de Israel cuando el pueblo pidió que hubiera un rey sobre ellos. Ellos ya no querían más que los jueces vigilaran la regla de la Ley. El Señor era su Rey, pero ellos querían a un hombre por rey como las otras naciones. El último juez de Israel lo fue Samuel, quien también era un Profeta. Samuel ungió a Saúl, de la tribu de Benjamín, para que fuera el primer rey sobre Israel. Entonces Dios escogió a David, el hijo de Isaí, de la tribu de Judá. Samuel ungió a David y después él se convirtió en el rey de Israel.
Pero a diferencia de Saúl, David fue ungido con un pacto.
David era un salmista. El Salmista definió el pacto hecho con David.
La Casa de David se convirtió en líder para todo Israel. De la Casa de David es que vino el Reino de Israel. Es por esto que el Mesías tiene que ser el hijo de David, pero David lo llamará Señor. El Rey David era referido como el hombre que buscaba el corazón de Dios. Él tenía en su corazón el deseo de construir una casa para Dios el Templo. El Profeta Natán le dijo a David que él podía hacer las gestiones para el Templo, pero que en verdad uno de sus hijos sería quien construiría la Casa del Señor. Así es que David compró una era, construyó un altar, juntó los materiales y estableció la ciudad de Jerusalén. Salomón, el hijo de David, fue quien en verdad dirigió la construcción del Templo. Esto era ciertamente una profecía Mesiánica de cómo el hijo de David (el Mesías) construiría el Templo en nuestros corazones. Yeshúa hablaba de esto frecuentemente. Todas las escrituras acerca de Jerusalén son expresiones del Pacto Davídico. La ciudad de Jerusalén y la localización del Templo simbolizan ese pacto. Este es el pacto que comienza a manifestar cómo el Mesías tiene que ser el Rey para siempre y gobernar desde Jerusalén la ciudad del Gran Rey.
Esencialmente, Dios hizo con David como David quería hacer con Dios. Dios prometió construir la Casa de David. La Casa de David es el linaje Mesiánico que llega al reinado del Mesías sobre nosotros. Es por esto que el profeta Isaías habla del pacto eterno del Mesías que hace referencia al Pacto Davídico.
¿Cómo Dios hizo el acuerdo con David? Fueron los sacrificios en el altar ofrecidos por David que se convirtieron en el altar permanente para el Templo y Jerusalén.
El pacto hecho con David no reemplazó los pactos hechos con Adán, Noé, Abraham o Moisés; éste fue añadido a ellos.
El Nuevo Pacto
La Copa y el Pan del Mesías
El hijo de David, Salomón, construyó el templo y Jerusalén incrementó. Sin embargo, las tribus del norte se rebelaron y se levantó la división en medio de todo Israel. Las tribus del norte ya no querían más seguir a la Casa de David. Como resultado, se formaron la Casa de Israel (el reino del norte) y la Casa de Judá (el reino del sur). La Casa de Israel rehusó ir a Jerusalén para adorar al Señor. En vez de eso, ellos construyeron réplicas del templo con ídolos en Betel y en Dan. La Casa de Israel fue infiel e ignoró las advertencias que Dios les dio acerca de derrota y cautividad. Después de varios reyes, la Casa de Israel quedó en cautividad por las manos de los Asirios. La Casa de Judá también tuvo que tratar con esos asuntos de derrota y cautividad.
Jeremías, un profeta de Judá, profetizó acerca de un Nuevo Pacto que algún día uniría a las dos casas de Israel y Judá. De hecho, parte de la razón de este Nuevo Pacto fue con ese mismo propósito.
¿Recuerda la declaración de Justino Mártir acerca de a quién le fue dado el Nuevo Pacto? ¿Cuántas veces ha escuchado a hombres de iglesia decir que el Nuevo Pacto fue establecido con la Iglesia (queriendo decir a los Gentiles)? Según la Biblia, el Nuevo Pacto fue dado a la Casa de Israel y a la Casa de Judá para re-unirlos al colocar los mandamientos en sus corazones. Cuando Yeshúa estableció el pacto por la copa y el pan, no había ninguna Iglesia allí sentada, ni ningún hombre de iglesia. Los discípulos, quienes se convertirían en los Apóstoles del Mesías, eran hombres de la Casa de Israel y la Casa de Judá.
Según las Escrituras, el Nuevo Pacto es como el pacto con Moisés e Israel. La diferencia estriba en el lugar donde Dios escribe los mandamientos. El Pacto no fue dado a un pueblo diferente, ni tampoco fueron dados mandamientos diferentes. Dios cortó en sus corazones y escribió allí los Diez Mandamientos. Pablo le llama a este corte la circuncisión del corazón no hecho por manos. ¿Cómo fue que la Iglesia cambió esta definición tan rápidamente después que los Apóstoles dejaron de existir? Esto evoca el cuan rápido Israel desobedeció la instrucción de Moisés después que ellos cruzaron a la tierra prometida.
Jeremías describe al Nuevo Pacto con el mismo lenguaje utilizado para cada pacto hecho previamente por Dios.
Yeshúa el Mesías instituyó el pacto profetizado por Jeremías utilizando los elementos de la recordación de la Pascua, cuando Dios sacó a Israel de Egipto. Así como ellos escucharon la voz de Dios en la montaña, así mismo la voz de Dios estaba allí con ellos en la Cena. La tercera copa de la Pascua es la copa de la Redención según la enseñanza y tradición de la Cena de Pascua. Esta fue la misma copa (la copa que va después de la comida) la que el Mesías utilizó para instituir el Nuevo Pacto.
El Mesías después tomó el pan de Afikoman, el pan (matza) especial sin levadura roto utilizado en la parte más especial de la Cena de Pascua, diciendo que el pan representaba Su cuerpo roto por nosotros.
Hay mucho más de esta enseñanza acerca de cómo el Mesías vino en conformidad con todos los previos pactos, manifestando y revelando el plan de Dios de redención. Si usted escudriña de regreso al principio cuando Dios hizo el pacto con Adán, usted escuchará la promesa de la semilla de la mujer aplastando la cabeza de la otra semilla. Noé pudo recuperarse del juicio de Dios conducente a Abraham. Abraham, Isaac y Jacob establecieron una familia. Moisés fue capaz de transformar esa familia en tribus formando así una nación. David estableció la realeza de esa nación, y el Mesías hizo posible la redención para todo hombre, cumpliendo así la promesa hecha a Adán y Abraham de, En tu semilla todas las familias de la Tierra serán bendecidas. Esto es lo que el Apóstol Pablo le dijo a los nuevos creyentes Gentiles.
Con todos los pactos trabajando juntos hacia el Mesías y su trabajo de redención, usted pensaría que cada uno podría compartir la misma conclusión. Todo Israel (ambas Casas) creería que Yeshúa es el Mesías y todos los Gentiles verían que Dios ha estado manifestando el plan para todas las familias de la Tierra para que se unan a Él. Pero ese no es el caso acerca de Israel o el resto de la humanidad. El liderato de Israel rechazó al Mesías, y los nuevos creyentes Gentiles rechazaron a Israel y el plan de Dios de restauración. En cambio, la Iglesia fue formada y un Nuevo Testamento tomó lugar, reemplazando el Antiguo.
Así como Israel se rebeló en contra de las instrucciones de Moisés, así también los Cristianos se han rebelado contra la instrucción de Yeshúa. ¿Por qué los Judíos estaban en desacuerdo con Yeshúa? Porque ellos estaban en desacuerdo con Moisés. ¿Por qué los hombres de iglesia están en desacuerdo con Moisés? Porque ellos están en desacuerdo con el Mesías. Todo lo que se va, tiene que regresar. Somos hijos e hijas de los antiguos, cometiendo exactamente los mismos errores de incredulidad y desobediencia. Honramos a Dios con nuestros labios, pero nuestros corazones están lejos de Él.
Así es que, ¿Cómo los primeros creyentes Gentiles se turbaron y confundieron tanto acerca de los pactos de Dios? Probablemente hay un sinnúmero de razones relacionadas con errores del pasado que ya hemos mencionado, pero yo personalmente creo que la gran mayoría de hombres de iglesia han sido engañados por algo que ha sido puesto en el Nuevo Testamento el libro de Hebreos. Consideren este verso de Hebreos.
Recordando todos las previas Escrituras, ¿Parecería que este verso es contrario a lo del Pacto Perpetuo el Pacto de Sal? Los eruditos de la Biblia han argumentado por siglos acerca del libro de Hebreos, si aún debería ser incluido en el Nuevo Testamento o ser parte de la Biblia. En este debate primeramente estaba la pregunta de su autoría. Algunos dicen que el Apóstol Pablo la escribió. El libro habla de Timoteo, quien trabajó con Pablo al final. Otros argumentan que el libro fue escrito en el segundo siglo por un líder de la Iglesia (posiblemente Clemente) en Italia tratando de mover a Cristianos Hebreos para que dejaran sus costumbres Judías. Todos los demás libros del Nuevo Testamento fueron escritos a mano por Apóstoles con testimonios del Mesías y testimonios del siglo primero. Todos los libros fueron escudriñados extensivamente para asegurar la continuidad con las palabras del Mesías y las previas Escrituras. El Evangelio de Tomás (aunque él era un Apóstol) fue rechazado porque falló en enfatizar la deidad de Yeshúa como lo hacen los evangelios de Juan y los demás. Sin embargo, ellos hicieron una excepción con el libro de Hebreos. Aparentemente, debido a su oposición a la Ley de Moisés, con lo que Jerónimo estuvo de acuerdo. Existen contradicciones y errores en el libro de Hebreos que tienen a los doctos bíblicos rascándose la cabeza hoy día. Déjenme darles un ejemplo rápidamente.
La palabra nuevo es un término relativo, y su uso en el Nuevo Testamento no quiere decir automáticamente que algo es viejo y que es desechado como lo dice Hebreos 8:13. El Mesías les dio a Sus discípulos un nuevo mandamiento en Juan 13 de que se amaran los unos a los otros. Resulta que eso no es ningún nuevo mandamiento para nada. Es un mandamiento bien viejo, pero era nuevo para ellos porque nunca lo habían obedecido antes. Siguiendo el ejemplo de Yeshúa , usted puede argumentar exactamente lo mismo para el nuevo pacto profetizado por Jeremías. Ya que Israel nunca ha obedecido con el corazón, teniendo los mandamientos escritos en el corazón ciertamente sería un Nuevo Pacto para ellos. El escritor del libro de Hebreos fue hacia otra dirección con la palabra nuevo. Él utilizó una lógica opuesta. Si algo es nuevo, entonces algo anterior a éste tiene que ser viejo. También hay errores en el libro de Hebreos que se relaciona directamente con nuestra discusión de los siete pactos de Dios.
Esperen un momento, el Pacto Mosaico no es el primer pacto. El pacto con Adán fue el primero. Si la palabra primero significa el pacto antiguo, todavía no está bien. Existen muchos pactos antiguos (plural), no tan solo uno (singular). El escritor ha simplificado las previas Escrituras hasta el punto de que ellas están distorsionadas. Miren más allá en este pasaje. El escritor declara que el altar dorado de incienso estaba estacionado con el Arca de la Alianza en el Lugar Santísimo. Esto es incorrecto. El Altar de Incienso estaba en el Lugar Santo junto con la Menora y la Mesa del Pan de la Proposición. Un maestro que comete ese tipo de error hoy día podría ser considerado como incompetente para la tarea de enseñar la Biblia. ¿Por qué traigo a colación este error en particular? Porque estos errores obvios están inmediatamente seguidos de la declaración de que lo Nuevo ha reemplazado lo Viejo obsoleto. Hebreos 8:13 está inmediatamente seguido de Hebreos 9:1-5. Cuando el texto bíblico fue originalmente escrito, capítulos y versos fueron puestos en la Escritura después para referenciar los propósitos de los doctos de la Biblia. La separación de estos versos es artificial.
¿Y qué si la palabra nuevo utilizada por Jeremías estaba en la misma manera como fue hablada por el Mesías con los discípulos y como lo dice en donde quiera en la Biblia. No hay nada nuevo bajo el sol? ¿Y qué si no hay solamente dos pactos en la Biblia, el primero y el nuevo? ¿Y qué si el Nuevo Pacto es realmente el sexto formando parte del Pacto Eterno? Eso fue lo que Jeremías profetizó que sería. ¿Qué si el escritor de Hebreos está realmente opuesto a la Ley de Moisés, prefiriendo hacer algo nuevo que es diferente al templo en Jerusalén? Él minimiza la enseñanza del Templo, su servicio y sus principios de adoración, y comete simples errores de lo que en verdad está situado en el Lugar Santísimo. ¿Qué si él exagera el argumento sobre el sacerdocio del Mesías al desacreditar y encontrar faltas a los otros sacerdotes después de Aarón? ¿Es esa la forma válida de explicar propiamente al Mesías, encontrando las faltas de otros ungidos por Dios para hacer lo que ellos hacían? ¿Es el libro de Hebreos un ejemplo de Escrituras escritas por Hombres Santos movidos por el Espíritu Santo o es un mejor ejemplo de un hombre de iglesia del siglo segundo o tercero tratando de sonar como un Apóstol del primer siglo con una agenda para deshacerse de las escrituras Judías (el Antiguo Testamento). A propósito, el libro de Hebreos es uno de los últimos libros puestos en el Nuevo Testamento por Jerónimo, el Obispo de Roma (el Papa) en el siglo cuatro. Jerónimo se refería a los Judíos como los malditos de Dios.
El problema con el libro de Hebreos no termina ahí. Si usted va un poco más allá, el escritor continúa.
Hay una gran diferencia entre un testamento y un pacto. La última voluntad y testamento de un moribundo tienen la fortaleza de un voto o promesa. Los votos se usan en los pactos. Dios nos promete algo cuando Él hace Sus pactos. Un voto matrimonial hace un pacto de matrimonio. Pero un voto matrimonial no requiere la muerte de nadie. Si usted repasa todos los pactos que Dios ha hecho previo al Nuevo Pacto, ¿quién necesariamente murió para hacer el pacto? El Dios a quien servimos es el Dios de los vivientes; Él hace pactos vivos. La vida eterna es lo que hace los pactos bíblicos perpetuos. Esta declaración en Hebreos aplica a una última voluntad y testamento de una persona, y no a un pacto bíblico hecho por Dios. Si usted se está empezando a sentir un poco confundido, bienvenido sea al estudio de pactos bíblicos como es enseñado por el libro de Hebreos. La definición de pactos hechos en los versos 16 y 17 es falsa. No es consistente con ninguna previa discusión de pactos en ningún lado de la Biblia; el énfasis en la muerte esta completamente errónea. Yeshúa no murió tan solo para traer el Nuevo Pacto; Él se levantó de la tumba y esta sentado a la diestra del Todopoderoso. Él es el Dios de los vivos.
Quizás el escritor de Hebreos estaba confundido. Quizás a él se le olvidó. Quizás él no hizo el mejor argumento. Yo todavía estoy de acuerdo con muchas de las declaraciones y conclusiones ofrecidas en el libro. También estoy de acuerdo con muchas declaraciones positivas hechas por muchos líderes Cristianos y maestros a través de la historia. Yo solamente encuentro que cuando el escritor de Hebreos hace referencia de la Ley de Moisés y los pactos previos, él falla en hablar con precisión y exactitud como lo hacen otros escritores del Nuevo Testamento, especialmente el Apóstol Pablo.
Obviamente, el debate acerca del libro de Hebreos continúa en nuestros días. Pero vamos a aclarar algo antes de ser falsamente acusado de no creer en el Nuevo Testamento o en el Nuevo Pacto. Yo pienso que los hombres de iglesia, quienes basan su Teología del Pacto en el libro de Hebreos, deberían ser bien aconsejados para entender qué otra cosa las Escrituras tienen que decir acerca de esos antiguos pactos, antes de encerrarse en la idea de que lo Nuevo ha reemplazado lo Viejo. Ellos querrán tomar esa idea con un grano de sal y aprender acerca del Pacto de Sal (el Pacto Eterno).
No debe haber confusión acerca del Nuevo Pacto aún si el libro de Hebreos lo exagera. Esto fue profetizado por Jeremías. El Mesías Yeshúa le puso sus iniciales y lo ratificó. No hay conflictos entre los previos pactos, incluyendo el Pacto Mosaico y el Nuevo Pacto. El Nuevo Pacto es uno eterno así como los otros pactos y todavía estamos buscando en el futuro para su cumplimiento.
Este es el mensaje del Evangelio de hoy, y yo todavía estoy enseñando a otros para que conozcan al Señor. El hablar del Nuevo Pacto no fue un conflicto para Jeremías en sus días y no debe ser un conflicto para nosotros el hablar de cualquier pacto previo en nuestros días. Ellos no son mutuamente exclusivos. Esta es otra razón por la cual podemos hablar de otro pacto que todavía está por venir y no para hacerle daño al Nuevo Pacto que ahora tenemos.
El Nuevo Pacto dado por el Mesías no reemplazó los pactos hechos con Adán, Noé, Abraham, Moisés o David; éste fue añadido a ellos.
El Pacto de Paz
La Era Mesiánica (el Reino)
El problema con una teología que tiene a Dios reemplazando a pactos y pueblos es que tampoco hay nada que detenga a Dios de reemplazar a esos reemplazos. La Teología del Pacto debería darle el susto de su vida a la Iglesia y a los Cristianos por su futuro. Los pecados de la Iglesia son aún más profunfos que los que cometió Israel. Usted puede medir eso de la forma en que quiera. La Iglesia no tiene justicia para alabarse a sí misma. La Iglesia será bien aconsejada para revisar su pacto de reemplazo según la Teología del Pacto. Pero gracias a Dios, Él no hace eso. Nuestro Dios hace pacto y no los rompe, aún así nosotros no cumplamos.
La verdad es que hay otro pacto profetizado en el futuro, pero éste no reemplazará al Nuevo Pacto. Nuestro Dios nos ha prometido un séptimo pacto, el cual luce aún mucho mejor que la definición que dio el escritor de Hebreos de un mejor pacto. A diferencia de la lógica del escritor de Hebreos, este futuro pacto tampoco reemplazará a ningún mandamiento. El pacto de Paz no reemplazará a los pactos hechos con Abraham, Noé, Moisés, David o con el Mesías; será añadido a ellos para hacer un Pacto Eterno. Isaías describe a este futuro pacto, una vez que estemos dentro del Reino Mesiánico (cuando el Mesías haya regresado).
El profeta Ezequiel dijo esto:
No sabemos mucho acerca del Pacto de Paz. Es un pacto futuro que será traído cuando habitemos con el Mesías en Su Reino. Sin embargo, hay un elemento del pacto de paz que ya hemos visto. Alguien previo a nosotros ya lo recibió. Su nombre es Finees. El fue el sacerdote que mató a Zimri y Cozbi después de haber escuchado el consejo de Balaán, justo antes de que los hijos de Israel cruzaran el Jordán a la tierra prometida. No es una historia larga en las Escrituras. Lo que resulta interesante es que Dios como que se adelantó al reino y le dio a Finees el séptimo pacto.
Los escribas de la Torá también han indicado esta cosa especial al escribir en este verso la palabra paz en una forma única. La palabra Hebrea para paz es Shalom. La tercera letra en esa palabra es Vav. Los escribas escriben esa letra en dos partes. El rasgo vertical de la letra tiene una brecha en el medio. Este es el único lugar en la Biblia donde esto ocurre. Esto es algunas veces llamada la Vav rota. Pareciera que la letra ha sido cortada en dos.
¿Pero qué quiere decir esto? Parece ser un secreto en las Escrituras.
A lo mejor ya usted conoce Su pacto… riegue un poco de sal sobre ello. Él siempre corta algo cuando Él hace un pacto.