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12 October 2008 | 13 Tishri 5769 |

La Vara del Señor / Vol 5 No 02

El ejemplo del éxodo de Egipto es el ejemplo que nosotros, los creyentes quienes hemos alcanzado los fines de los siglos, seguiremos al salir de este sistema mundial y mundo presente. Los hijos de Israel salieron de las ciudades de Egipto con Dios hacia la “tierra prometida.” Nosotros saldremos de este mundo con una promesa de Dios hacia el “reino milenio.” Los hijos de Israel fueron a un gran desierto para pasar por tribulaciones y ser probados. Nosotros pasaremos por la gran tribulación siendo probados. Ellos cruzaron por el Río Jordán al entrar a la tierra. Nosotros cruzaremos por mortalidad para llegar a inmortalidad por medio de la resurrección y rapto. El ejemplo es sencillo y a la vez profundo.

Pero, ¿exactamente cómo empezó el éxodo? ¿Cuáles fueron los eventos específicos que precedieron los pasos actuales que tomaron para salir de las ciudades de Egipto? Estas son las pistas que necesitamos para nuestro propio escape, nuestro propio éxodo. Los Israelitas salieron de Egipto todos juntos el mismo día. Ellos salieron con confianza ante los ojos de los Egipcios. Creo que el ejemplo es igual para nosotros. Los Israelitas no hicieron decisiones individuales sobre cuándo y cómo salir. Tampoco creo que nosotros debemos de hacer decisiones
individuales para nuestra salida. Nosotros también saldremos de este mundo en una manera similar. ¿Cuándo exactamente empieza nuestro éxodo?

La respuesta es sencillo – en Pascua. Se acuerdan de la historia. El juicio del Señor vino sobre Egipto con la muerte del primogénito; pero el Ángel del Señor pasó por encima de las casas con la sangre del cordero sobre los dos postes de la puerta y el dintel. Fue llamado “La Pascua de Jehová.”

Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová.
Éxodo 12:11

La Pascua significa muchas cosas en nuestra fe. Es la fiesta de Redención. El Mesías usó esta ocasión para explicar nuestra salvación y redención del pecado. Pero consideren este pensamiento. “Ceñid vuestros lomos, calzad vuestros pies con sandalias y poned vuestro bordón en vuestra mano.” Estas son palabras de preparación. Estas son palabras para nosotros los que estamos preparando para la gran tribulación. ¡Son extremamente importantes a nosotros!

Sabemos que el evento que da principio a la Gran Tribulación es la Abominación de Desolación sobre el monte del templo en Jerusalén. La cesación del sacrificio diario sobre el altar ahí es el evento profético y específico que empieza la cuenta de días de los últimos días. Esta es la respuesta específica que Yeshua les dio a Sus discípulos acerca del fin de los siglos y Su venida. Yeshua nos advirtió que este evento vendrá durante el invierno. Los que se encuentren en Judea son advertidos específicamente.

Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo.
Mateo 24:20

Así que, sigue que nuestra salida de nuestros hogares y ciudades bien podría ser al mismo tiempo o después. Dado que la profecía también nos avisa de una gran apostasía de fe – La Apostasía —
y que nos arrestarán, entregarán y odiarán por causa de Su Nombre; también sigue que debemos de estar listos para escapar. La Pascua ocurre durante la primavera, la temporada inmediatamente
después de la Abominación Desoladora.

¿Estaré sugiriendo que salgan de sus hogares y dejen sus familias esta próxima Pascua? No. ¿Estaré sugiriendo que la secuencia histórica del antiguo éxodo es la secuencia profética de nuestro éxodo? Sí. Si usted ve la Abominación Desoladora este invierno o cualquier invierno futuro, usted debe de planear su “salida” para la Pascua que sigue.

Ahora que usted ve la secuencia y las posibilidades de sus implicaciones futuras para nosotros, examinemos cómo el éxodo realmente empezó. Entendiendo cómo empezó el éxodo es la base de nuestra preparación ahora. Es la base del cómo nosotros saldremos caminando confiadamente fuera de este sistema mundial y forjaremos nuestra jornada hacia el reino milenio. ¿Cómo nos ceñimos nuestros lomos, calzamos nuestros pies y ponemos el bordón en nuestra mano?

La idea del éxodo no empezó con La Pascua, empezó mucho más atrás (acuérdense del tiempo cuando Israel servía al Faraón en Egipto. Los Israelitas conocían la profecía acerca del éxodo dada a su padre Abraham.. Abram, como primero fue llamado, llegó a la tierra de Canaán y Dios
anunció que la tierra sería dada a Abram y sus descendientes. Abram fue a Egipto por una temporada corta y regresó a la tierra prometida donde en seguida Dios hizo un pacto especial con
Abram. En el curso de [dar] este pacto, Dios profetizó a Abram acerca de sus descendientes que irían a Egipto y volverían a la tierra exactamente como él [Abram] había hecho.

Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años. Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo: y después de esto saldrán con gran riqueza.
Génesis 15:13, 14

En el curso de esclavitud en Egipto, los Israelitas empezaron a clamar por su liberación prometida después de que José no era acordado más. No fue a causa de sus clamores que el éxodo ocurrió;
ocurrió porque Dios había hecho una promesa a su padre Abram..

Y pasados los cuatrocientos treinta años, en el mismo día todas las huestes de Jehová salieron a la tierra de Egipto.
Éxodo 12:41

Ahora consideren algunos de los mal-entendidos acerca de la promesa de Dios. Moisés tuvo 40 años y él se levantó y mató a un Egipcio quien había oprimido a un hermano Israelita. Él pensó
que su acta heroico constituía la evidencia necesaria para que él llegara a ser el líder del éxodo. Pensó que Dios le iba a usar, ya, en ese momento, para mitigar la opresión de los Israelitas. Consideren la explicación de las acciones de Moisés dada en la defensa de Esteban.

Cuando [Moisés] hubo cumplido la edad de cuarenta años, le vino al corazón [mente] el visitar a sus hermanos, los hijos de Israel. Y al ver a uno que era maltratado, lo defendió, e hiriendo al egipcio, vengó al oprimido; Pero él pensaba que sus hermanos comprendían que Dios les daría libertad por mano suya; mas ellos no lo habían entendido así. Y al día siguiente, se presentó a unos de ellos que reñían, y los ponía en paz, diciendo: Varones, hermanos sois, ¿por qué os maltratáis el uno al otro? Entonces el que maltrataba a su prójimo le rechazó, diciendo:
¿Quién te ha puesto por gobernante y juez sobre nosotros? ¿Quieres tú matarme, como mataste ayer al egipcio? Al oír esta palabra, Moisés huyó. Y vivió como extranjero en tierra de Madián, donde engendró dos hijos.
Hechos 7:23-29

Moisés, por el momento, creía que él mismo iba a dar principiar al éxodo. Tal vez, consciente de la profecía de cuatrocientos años, y arrimando a ella su deseo personal, concluyó que él guiaría una rebelión contra Egipto. Tal vez pensó que el éxodo de los esclavos Israelitas sería una revolución armada. Sin embargo, el resto de sus hermanos Israelitas rehusaron su autoridad personal inmediatamente. Su huida a Madián probablemente fue mezclada con miedo, desilusión y gran desánimo personal. Estuvo por aprender que el éxodo de Egipto sería idea y plan de Dios, no de Moisés. Estuvo por aprender que salvación y libertad vendrían de un pastor de ovejas no por un príncipe de atrios reales.

Paremos por un momento y concentremos sobre estos puntos. Primero, los Israelitas sabían de la profecía dada a su padre Abraham. Sabían que un periodo de cuatrocientos años fue parte de esa profecía. Ellos estuvieron siendo oprimidos y los 400 años ya se acercaban a su fin. Ellos esperaba que el éxodo ocurriría, pero no sabían cuándo y cómo.

En segundo lugar, Moisés visitó a sus hermanos. Él podía ver la opresión, entendió la profecía de una liberación futura y pensó que él tenía parte en su cumplimiento. Moisés estaba correcto por una parte en su pensar. Definitivamente tuvo parte en el éxodo; él iba a verlo, pero su error estuvo en no considerar el propósito de Dios en el éxodo.

Ahora comparen los últimos dos ejemplos con nuestra situación presente y futura. Tenemos profecías diciéndonos que el Mesías volverá. Sabemos que el plan del Señor será completado al fin de los siglos (en alguna fecha cercas del año Bíblico 6.000). Vemos los señales del fin y creemos que el tiempo se acerca. Aun tenemos el nuevo milenio acerándose con el año 2.000.
Hemos escuchado previamente a hermanos decirnos que el fin llegaría en su día y en varios tiempos. Algunos de esos hermanos, como Moisés, supusieron que Dios les daría libertad por mano suya. Expectaciones falsas se han levantadas. Miedo, desilusión y desánimo personal han seguido. Cometieron el mismo error que Moisés; se les olvidó la idea y plan son de Dios. Ellos son sinceros en sus corazones y mentes, pero no era el tiempo de Dios y no fueron comisionados por Dios de guiar el éxodo. Nuestro éxodo no empezará a causa de nuestro clamor al Señor y nuestro “¡ya estuvo!” con el mundo presente, ni siquiera empezará con creyentes sinceros desempeñado el papel de Moisés, suponiendo Dios esté otorgando libertad por medio de ellos. Volvemos a la historia del éxodo. ¿Cuándo y cómo realmente empezó el éxodo?

Empezó sobre un monte lejano en el desierto de Madián con una zarza ardiente. Empezó con la conversación entre un hombre nombrado Moisés y un Dios nombrado [ י ה ו ה ].

Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema.
Éxodo 3:1-3

Consideren este pensamiento por un momento: Si Dios es un fuego ardiente, entonces ¿por qué no somos consumidos por Su presencia en nuestras vidas? Nosotros somos como la zarza ardiente. Dios nos rodea, somos llenados con el propósito y presencia de Dios; sin embargo, existimos y permanecemos. ¿Cómo es eso posible? ¿Cómo pueden agua (Moisés) y fuego (Dios)
existir al mismo tiempo y en el mismo lugar? Como Moisés se maravilló, “¿Por qué causa no se quemaba la zarza?”

Viendo Jehová que él iva a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: !Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.
Éxodo 3:4-5

.

Para ser una parte integral del plan de Dios, es esencial entender Quién es Dios y quiénes somos nosotros. Si revolvemos los dos, si forzamos a Dios ser como el hombre, o si nos hacemos pasar como Dios, cometemos un error devastador. Dios le avisó a Moisés de ser extremamente cuidadoso en cuanto al lugar en donde se paraba en ese momento y sobre qué base se paraba. Su vida dependía de ello.

Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, por que tuvo miedo de mirar a Dios. Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo.
Éxodo 3:6-8

Han escuchado la expresión muchas veces. El Dios a Quien servimos es el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Muy bien, a Dios le gusta acordarnos de los patriarcas. ¿Qué significancia hay en eso para usted y para mí? Se nos pasó por alto algo.

Dios le dijo algo muy personal a Moisés antes que Él dijo que Él es el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Dios dijo que Él es el Dios del padre de Moisés también. Yo soy el Dios de tu padre, Moisés. Póngase delante de la zarza ardiente y repita la palabras de Dios quietamente, “Yo soy el Dios de tu padre.” Ahora, hay una resonancia muy diferente en las palabras. Este Dios de repente ha llegado a ser muy personal.

Sabemos con cada año de madurez que somos el producto de nuestros padres. Nuestros padres y madres terrenales nos han formado y entrenado en maneras profundas. Nuestra identidad personal, nuestra cultura, nuestros hogares, nuestros modos de vivir, nuestras vidas han sido afectados profundamente a pesar de nuestra individualidad e independencia. Consideren el tremendo efecto que tenemos sobre nuestros hijos. Hemos de reconocer estas realidades para entender nuestra dependencia en Dios. El hecho es que lo que pasó con Abraham, Isaac y Jacob sí tiene un profundo efecto espiritual sobre nosotros hoy día. Consideren cuantos hijos en el mundo son nombrados por ellos mismos o sus hijos. Las promesas de Dios hechas a Abraham, Isaac y Jacob son también para sus descendientes. Nosotros somos los recipientes de esas bendiciones y promesas dadas a nuestros padres; es nuestra herencia y porción espiritual.

Moisés entendió la manera de Dios tan personal de dirigirse a el y respondió emocionalmente al esconder su rostro y tener a Dios en reverencia y respeto. Dios entonces empezó a compartir con Moisés que Él había visto la opresión, que Él había oído el clamor y que Él estaba consciente del sufrimiento. Más que eso, Dios dijo que tomaría acción – Él descendería para librarlos y que Él llevaría a los Israelitas a la tierra prometida. Es Dios Quién está iniciando el éxodo, y a causa de Sus promesas se cumplirá. También es por la autoridad de Dios que acciones serán tomadas.
No será por el corazón, fuerza o mente de Moisés que le cualificará para hacer tales actos.

El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen. Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel. Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo to he enviado; cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, sirviereis a Dios sobre este monte.
Éxodo 3:9-12

Como los hijos de Israel, nosotros también estaremos clamando a Dios a causa de la opresión sobre nosotros. Sentiremos el odio irracional, el desprecio total y el miedo de persecución. No es un pensamiento agradable, pero es parte de nuestro éxodo.

La comisión de Moisés de aparecer ante Faraón y de “sacar de Egipto a Mi pueblo, los hijos de Israel” es una demostración de la misericordia de Dios y Su respuesta a los clamores de Su pueblo. La selección de Moisés no fue basada en la destreza de Moisés por haber sido criado en los patios de Faraón ni fue por su habilidad de articular con precisión y interceder por el caso delante de Faraón. Previamente, Moisés había creído que él fue capaz de tal papel. El entendimiento tradicional de la destreza de Moisés a sus cuarenta años es que “era poderoso en sus palabras y obras” (Hechos 7:22). Ahora, este mismo hombre (mucho más sabio) a los ochenta de repente está preguntando, “¿Quién soy yo?” La pregunta tira al corazón de cada siervo verdadero de Dio. ¿Quién es competente para hablar por Dios? Obviamente, la respuesta es, nadie es competente. En afirmación, Dios dice, “Ciertamente, estaré contigo.” Como señal confirmante de su comisión, Dios instruye a Moisés a traer al pueblo a este mismo monte, el monte en que él está, el mismo monte con la misma zarza ardiente.

Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé?
Éxodo 3:13

Moisés se acordó de su rechazamiento personal por los Israelitas cuarenta años más antes.
se acordó del reto directo cuando él fue preguntado, “¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez sobre nosotros?” Así que Moisés sabía que él tenía que presentar evidencia de su comisión por Dios. Sabiendo el nombre del Dios quien le comisionó parecía ser la evidencia menos requerida. Pero en términos de estar bajo la autoridad de Dios, es profundamente importante. Nombres y sus significaciones hablan a destino y grandes propósitos. Nombres en la Biblia son increíblemente importantes al entendimiento de la historia completa. Así que, Dios contesta con
propósito y fuerza.

Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel:
YO SOY me envió a vosotros.
Éxodo 3:14

“YO SOY” no es el nombre de Dios; algo más se está expresando. Había usted estado pesente con Moisés en ese momento, usted hubiera escuchado “Ehyeh asher ehyeh.” En Hebreo se escribe de derecha a izquierda: %*%! 9:! %*%!. Hay un consenso entre los doctos en Biblia y Torá que la declaración de Dios describe la existencia de Dios sin constreñimientos de tiempo. Es decir, Dios estaba expresando la significación de que Él era, Él es and Él será todo dentro de las palabras “YO SOY.” Dios está diciendo que Él es el Eterno. Claramente, Dios instruyó a Moisés a decir a los hijos de Israel, “YO SOY me ha mandado a vosotros.” Pero, ¿qué ha de significar esto a los hijos de Israel y por qué tiene que ser comunicado primero?

Los doctos en Biblia y Torá también concluyen que Dios está hablando en relación con Su gran salvación y redención por el éxodo. Él está diciendo, “Yo salvaré en la manera en que Yo salvaré.” Moisés no es el salvador, los hijos de Israel no se van a salvar a si mismos, es Dios quien será el salvador y Él salvará a Israel en la manera en que El decide salvar. Dios decidirá cuando la salvación y redención serán. Él también decidirá la manera de esta salvación y su tiempo apropiado. Dios decidirá quien irá a Faraón. Dios decidirá cuáles señales y prodigios serán usados. Dios decidirá quien es comisionado para traer a los hijos de Israel al monte para encontrarle a Él. Dios salvará en la manera en que Él salvará. Esta fue la evidencia clave comprobando que Él fue real, el único y el único verdadero Dios, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob que había prometido llevar a sus descendientes fuera de Egipto.

Moisés no está representando un nuevo Dios; él está representando al mismo Dios de sus padres.
Como creyentes en el Nuevo Pacto no debemos pasar por alto o confinar estos puntos claves a historia. Nuestra salvación es para siempre unida al mismo Dios y Sus promesas. Como Dios se mostró fiel a Si Mismo a Israel, también se ha mostrado fiel a nosotros. Como Dios habló de Si Mismo como el “YO SOY” a ellos , nosotros escuchamos al “YO SOY” hablándonos.

Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo de Hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo.
Juan 8:28

Yeshua está haciendo referencia a la Salvación de Dios; está haciendo referencia directa a Su Padre y a Si Mismo. Está diciendo que en Su levantamiento (la crucifixión sobre la cruz), sabremos que Él es el “YO SOY.” Él está diciendo, “Salvaré en la manera en que salvaré.” Pero esta no es la única referencia al sentido de “YO SOY.” Yeshua liga la expresión al Dios de Abraham y a Sí Mismo.

Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.
Juan 8:58

Aquellos que Lo escucharon claramente y correctamente interpretaron que Yeshua les decía que Él era Dios en la zarza ardiente.

Ademas dijo Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Jehová [ י ה ו ה ], el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre; con él se me recodará por todo los siglos.
Éxodo 3:15

Las cuatro consonantes hebreas “Yod-Hey-Vav-Hey” forman el nombre de Dios dado a Moisés. La pronunciación de este nombre viene con algo de controversia y misterio. Hebreos observantes simplemente dicen HaShem – “El Nombre.” Ellos no pronuncian el nombre. Doctos trabajando en la Versión King James dijeron, “Jehová. Biblias del uso inglés moderno imprimen el texto “LORD” con todas las letras mayúsculas. El texto imprimido “Lord” es para la palabra hebrea “Adonai.” Diciendo Adonai al leer LORD sigue en la tradición de Moisés escribiendo el nombre pero pronunciando Adonai en su lugar. Fue su manera de reverenciar el nombre y no tomarlo en vano (hacerlo común). Algunos Cristianos escolares modernos pronuncian el nombre como “Yahweh or Yahveh.”

La primera letra en el nombre de Dios es la letra hebrea Yod [י]. Yod quiere decir “una mano.” En hecho, la letra se forma en figura de una mano. La segunda letra del nombre de Dios es la letra hebrea Hey [ ה]. Hey quiere decir “lo que viene de.” La tercera letra en el nombre de Dios es la letra hebrea Vav [ ו]. Vav quiere decir “un calvo” o lo que “mantiene cosas juntas.” La última letra en el nombre de Dios es otra Hey. En su forma más sencilla, el nombre de Dios quiere decir “todo lo que existe viene por Su mano y Él lo mantiene junto.” Él es el creador. Eso en si hubiera conmovido las almas de los Israelitas como conmueve mi alma hoy. Pero hay más.

Los Israelitas tuvieron una necesidad desesperada de salvación y redención (de ser sacados de esclavitud). Ellos también verían que Su nombre quiere decir, “Aquello que es sacado a luz (salvación y redención) es por la mano de Dios. Esto es lo que Moisés fue instruido a decir.

Por tanto, dirás a los hijos de Israel: yo soy JEHOVÁ [ י ה ו ה ], y yo os sacaré de debajo de las tareas pesadas de Egipto, y os libraré de su servidumbre, y os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes;
Éxodo 6:6

Pero ¿qué de la tercera letra Vav, la letra que quiere decir “un clavo?” Eso fue profético para Israel, pero nosotros ya lo hemos visto. El nombre quiere decir “Salvación y redención son por la MANO CLAVADO DE DIOS.” La mano de Yeshua fue clavada a la cruz, el juicio sobre [nosotros por] nuestros pecados fue puesto sobre El. Este es el gran plan de Dios para toda humanidad. Pero ¿qué es lo que encierra este nombre que nosotros como santos de la tribulación necesitamos saber?

La profecía dice que 144.000 siervos sellados nos asistirán durante la gran tribulación. Ellos tendrán el NOMBRE de Dios en sus frentes. ¿Qué NOMBRE creen ustedes estará ahí? Les estoy sugiriendo que será el que le fue dado a Moisés y a los hijos de Israel antes del éxodo. Su nombre revelado es parte del éxodo. ¡Pero, todavía hay más en este nombre!

El Señor hace referencia a una necesidad futura de recordar Su nombre, “Este es mi nombre para siempre; con él se me recordará por todos los siglos.” Éxodo 3:15. Esto incluye toda persona en toda generación. Toda generación ciertamente nos incluye a nosotros. La expresión “se me recordará” literalmente es la palabra “memorial.” Esto es como Me recordarás. La palabra hebrea es [ ל ע ל מ]. Dependiendo del cómo se pronuncia la palabra, puede ser la palabra memorial o la expresión encubrir. Exactamente las mismas letras son usadas. Esta es la razón por lo cual Judíos observantes no hablan el Yod-Hey-Vav-Hey nombre. En lugar de eso, ellos hacen como Moisés hizo y dicen, “Adonai” (Señor) o dicen “HaShem” (el Nombre). Algunos tienen en respeto el nombre de Dios tan reverentemente que aun omiten los vocales (al igual que los primarios manuscritos hebreos en los rollos de Torá) y re-emplacen el vocal con un guión (e.g.: D-s, S-n-r). Entonces, otra vez, ¿Qué tiene este que ver con nosotros y nuestro éxodo inminente de este mundo?

[Vamos a ver esta palabra hebrea para decir memorial o encubrir: la palabra a-lam.] La primera letra en a-lam [ ל ע ל מ], es la letra hebrea Lamed [ ל]. La letra Lamed quiere decir “una vara,” como la vara de un pastor. Se escribe en forma de una vara. La segunda letra en a-lam es la letra hebrea Ayin [ע]. La letra Ayin quiere decir “el ojo” o mirar y ver algo. La tercera letra en a-lam es otra Lamed, la vara. La letra final en a-lam es la letra hebrea Mem [ מ]. La letra Mem quiere decir “agua.”

El nombre Moisés quiere decir “sacado de agua.” Moisés fue instruido a tomar su vara y hacer la obra de Dios en Egipto.

Y tomarás en tu mano esta vara, con la cual harás las señales.
Éxodo 4:17

Fue la vara de Moisés que trajo cada juicio sobre Egipto. La vara fue usada para volver agua en sangre en el Río Nilo. Fue usada para las plagas de piojos, granizo con fuego y langostas.

Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo golearé con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre.
Éxodo 7:17
Entonces Jehová dijo a Moisés: Dí a Aarón: Extiende tu vara y golpea el polvo de la tierra, para que se vuela piojos por todo el país de Egipto.
Éxodo 8:16
Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar y granizar, y el fuego se descargó sobre la tierra; y Jehová hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto.
Éxodo 9:23
Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehová trajo un viento oriental sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y al venir la mañana el viento oriental trajo la langosta.
Éxodo 10:13

Moisés usó la vara al momento de partir el Mar Rojo.

Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio de mar, en seco.
Éxodo 14:16

No fue una espada en la mano de un príncipe de Egipto, sino la vara de un pastor por la mano de Dios que trajo a los hijos de Israel fuera de la esclavitud y opresión egipcia.

Moisés usó la vara cuando peleaba contra Amalec en el desierto.

Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal a pelear contra Amalec; mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano.
Éxodo 17:9

Fue la vara de Moisés que golpeó la Peña para hacer brotar “agua” en el desierto.

Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias.
Números 20:11

Esta es la parte donde Moisés se metió en problemas. Él debía de haber hablado a la Peña, pero en lugar de hacer eso, usó la vara de Dios. Este error le costó su boleto a la tierra prometida. Después, Dios le instruyó a Moisés a hacer un serpiente fundido de bronce y ponerlo sobre su vara y levantarlo entre el pueblo, para que los “viéndolo” podían ser salvos de la mordida del serpiente. El símbolo médico hoy día es modelado del patrón de la vara de Moisés en el desierto.

Insert: MEDICAL SYMBOL

¿Pero qué de la letra Ayin y la extra Lamed? ¿Qué significancia puede tener para nosotros? Esto es donde entra el Mesías nuestro Salvador. El Nombre [ י ה ו ה ] de memorial [ ל ע ל מ] es mostrado
en la crucifixión de Yeshua. La palabra a-lam quiere decir, “la vara del pastor [ל] de Dios será visto [ע] cuando la vara [ל] de Moisés (agua) [ מ] es levantado.”

Ahora amarre su cinturón espiritual para esto. Cuando Yeshua fue puesto sobre la cruz, pusieron un señal sobre él que se leía, “ESTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS.” En hebreo se hubiera leído, “Yeshua HaNatzereth, Ve-Melech Ha-YeHudim” (Yeshua, el Nazareno, es Rey de los Judíos). Las primeras letras de esas cuatro palabras fueron [ י ה ו ה ] el Yod-Hey-Vav-Hey nombre de Dios. No solamente fue Él levantado como la vara de Moisés, sino que el mismo nombre de Dios dado a Moisés desde la zarza ardiente fue puesto sobre Él. Con razón los líderes espirituales judíos se opusieron a ese letrero y quisieron que se cambiaran las palabras. La palabra formada de las primeras letras de Su título es HaShem (el Nombre).

Como la vara del pastor que trajo salvación a Israel en el éxodo, Dios ha traído salvación al mundo por el Pastor de Dios, Yeshua. Nosotros somos los recipientes de esta gran salvación.

Insert: Sign Over Cross

Vamos a concluir y aplicar este entendimiento de nuestro éxodo inminente de este mundo.

Mientras preparen, acuérdense del nombre del Dios quien nos librará. Este nombre será escrito en el frente de aquellos quien nos guiará. Acuérdense de tomar la vara del pastor en su mano. Acuérdense que aunque caminemos por el valle de la sombra de muerte, no temeremos ningún mal; porque Dios está con nosotros; Su VARA y su cayado nos infundirán aliento (Salmo 23:4). Acuérdense que aun cuando el monte del templo y el altar sean medidos por esa VARA, (caña) también nosotros seremos medidos por esa VARA.
(Apoc. 11:1)

Aprendan Su nombre y sigue Su vara, hermanos. El éxodo más grande, jamas, se está por empezar.

Finalmente, el Señor nos ha mandado separarnos del mundo, de vivir cercas de la orilla, pero no en órbita en otra parte del sistema solar tampoco. Sean razonables, medidos, apropiados, aterrados y sabios en su preparación. Todo esto se puede lograr simplemente confiando en nuestro Pastor y Su Vara.

Bendiciones,

SOLDADO de la TRIBULACIÓN

SOLDADO de la TRIBULACIÓN

La palabra “tribulación” suena como que va a ver problemas. La palabra “soldado” evoca pensamientos de perseverar y tenacidad. ¿También les significa ánimo – aguantar hasta el último?
Espero que sí.

Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.
Mateo 24:13

Hace algunos meses, una amiga escribió un carta divertida preguntando cómo mejor preparar
para días difíciles que están por venir. Ella describió a si misma y a otros personas como ella como Soldados de la Tribulación. El título persistió en mi mente. Me animó. Creó un cuadro en mi [mente] de perseverar hasta el fin y de ser un buen soldado en fe. Algunos de ustedes vieron la carta y respondieron en una manera positiva también.

El otro día mientras manejaba por el camino, vi una de esas calcomanías de los que creen en un rapto antes de la tribulación. “Caución: En el evento del rapto, este carro faltará su conductor.”
Lástima que el conductor no entiende el tiempo del rapto, pero aplaudo su esfuerzo de compartir su fe en Dios. Como creyentes quienes creemos que el rapto no ocurre hasta la resurrección y que la resurrección no ocurre hasta después de la tribulación, nosotros debemos de estar ofreciendo una palabra de ánimo, aun tanto más. Nosotros que sí entendemos la necesidad para una preparación balanceada, tanto en lo espiritual como en lo físico, debemos ser los primeros en animarnos unos a otros y a todos nuestros hermanos. Debemos de presentar dirección animosa y honesta acerca del futuro. Debemos de estar exhortando a nuestros hermanos a que perseveren hasta el último.

Tal vez usted considera el tema demasiado serio para usar cualquier ayuda, siendo sencilla o simple. Tal vez calcomanías y aderezos no es su estilo. Tal vez no es mi estilo tampoco. Sin embargo, hermanos a través de la historia se han animado con cosas sencillas.

¿Han visto las pulseras de elástico y llaveros con las letras “WWJD”? Las letras significan palabras. (W)hat (W)ould (J)esus (D)o [¿Qué haría Jesús?] A creyentes nuevos, a jóvenes en particular, les gusta estas cosas para comunicar su testimonio. Personalmente, me ha gustado el significad (W)orld (W)ide (J)udgemente (D)ay. [Día del Juicio Mundial], pero esa es una discusión para otra ocasión. Una idea como WWJD lleva un gran mensaje. Es un memorial o recordatorio sencillo de animar a creyentes hacia la justicia y comportamiento correcto. Su aparencia liga e identifica otros creyentes a un pensamiento espiritual o una exhortación.

Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.
Isaías 35:3,4

¿Quiere decir que pasaremos por la tribulación? ¿No vamos a ser arrebatados antes de la tribulación? ¿Cómo puede ser esto un pensamiento de ánimo o exhortación? Bueno, por sí, solo, no es un pensamiento de ánimo ni es exhortación. Pero, exhortando a creyentes a soportar aflicciones, esperar al Señor y sacrificar para beneficio de otros sí es la exhortación Bíblica. Es parte de nuestra preparación espiritual.

Muchos de ustedes han pasado por una transición. Muchos de ustedes han hecho las paces con la enseñanza popular de un rapto antes de la tribulación, dejándola a un lado. Han hecho las paces con las promesas de Dios de liberación y protección. Saben que nuestro Dios sí nos va a librar y protegernos, pero no como algunos hombres enseñan. No miramos hacia una definición inflada de “iglesia” o de nosotros mismos [buscando] nuestra propia liberación.

Soldado de la Tribulación es una manera clara y distinta de decir que voy a aguantar. Dice que mi liberación no viene de mí mismo. Dice que para soportar aflicciones voy a obedecer al Señor. También dice que mi Campeón es Jehová de los ejércitos – Él va a ganar el día. Dice que estoy entregando mi vida a seguirle a Él – Él es mi Comandante.

Tenía en su diestra siete estrellas.
Apoc. 1:16

Generales y almirante llevan estrellas como su insignia de rango. Un General militar o un Almirante marítimo lleva cinco estrellas; es propio que el Señor de señores y Rey de reyes tenga cuando menos dos estrellas más que generales y almirantes. Dado que Juan vio a Yeshua con siete estrellas, creí propio contemplarle en esta manera. El Señor Se presenta un gran Guerrero en batalla llegando a derrotar a Sus enemigos. Es retratado como Líder de los ejército, los ejércitos del Cielo.

Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. Y los ejercitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.
Apoc. 19:11-16

Soldado de la Tribulación es un recuerdo visible para creyentes del mismo sentido. Es una manera de animarnos y decir “no estás solo.” Es una manera de estimular a otros. Naturalmente, otros peguntarán de lo que quiere decir y esto conducirá a una oportunidad de compartir nuestra fe.

Hermanos, no estoy tratando de diminuir o corromper las profundas convicciones de nuestra fe;
al contrario, intento encontrar una manera para que todos podemos animar a otros a ser disciplinados, serios y preparados para la venida del Señor. Una calcamonía de Soldado de la Tribulación no la va a ser. Pero tal vez el pensamiento les dará causa de detenerse, de tener una risa en silencio, y ayudarte a ceñir los lomos de perseverancia. Espero que sí.

Bendiciones,

Monte


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