Errores Míos / Vol 5 No 04
- Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
- Romanos 5:8
La Biblia no esconde los errores de nuestros Patriarcas ni de otros hombres de la Biblia. ¿Han escuchado el proverbio, Errar es humano? No se necesita buscar más allá de la Biblia para ver la herencia de muchos hombres que han hecho increíbles errores. A Dios el crédito, los errores de los hombres no están encubiertos y sí son tratados con prudencia en la Biblia. Dios no disculpa los errores de hombres, tampoco los exagera ni acampa alrededor de ellos. El sacrificio de Yeshua, en contraste, está al lado del trasfondo del los pecados de los hombres y sus errores, trayendo perdón y reconciliación. El mensaje profundo de la Biblia está basado en la reconciliación y restauración del hombre y sus errores.
Si el amor de Dios está demonstrado en Su sacrificio, y el perdón que resulta a favor de nosotros como pecadores, entonces es razonable que nuestro amor para con los hermanos se demuestra en nuestro perdón del los errores de los hermanos también. El mandamiento de amarnos unos a otros no se ilustra por todos los que no hacen errores; se muestra mejor cuando hermanos hacen errores y son perdonados y restaurados entre hermanos. Cada creyente nuevo recibe esto: ¿Por qué no se extiende [este perdón] a aquellos hermanos que hacen errores después de que han estado dentro de la asamblea por algún periodo de tiempo? ¿Será que nuestra fe es cosa de solamente-por-esta vez? Cada uno es perdonado por todos nuestros pecados pasados cuando llegamos a ser creyentes, pero ¿no va a ver perdón si acaso usted ofende uno de sus hermanos después? Eso no es lo que enseña la Biblia. Yeshua enseñó, Padre, perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Esta cosa de amándonos unos a otros continua día tras día.
En las últimas semanas, algunos de mis errores pasados han sido mencionados de vuelta. Estos no son errores que yo he escondido o tratado de encubrir. Son errores que he confesado abiertamente ante Dios y mis hermanos. He pedido, inclinando mi corazón ante todo, perdón.
Mi Dios me ha perdonado y algunos de mis hermanos me han perdonado, pero algunos no lo han hecho. Algunos de mis hermanos han decidido que mis errores son tan gravosos y humillantes que yo nunca debo de ser escuchado ni aceptado en compañerismo otra vez. Sin saberlo mis hermanos críticos, este es un esfuerzo de nuestro enemigo común de descreditar, devaluar y destruirme y el servicio que Dios me ha dado. Es de desánimo escuchar cualquier reporte de unos hermanos descreditando a otros hermanos. Se oye un diálogo que se esperar de diablos en el pozo, en lugar de hermanos en las bancas de iglesia. Nosotros, como Cristianos, somos las únicas personas que fusilamos nuestros heridos y metimos unos a otros en los molinos de carne. Predicamos las virtudes de perdón y de ser hecho íntegros, pero no tenemos tolerancia unos a otros. Si nuestra teología y escatología difiere por poco, nos echamos unos a otros para un lado
y descartamos sus testimonios por completo. Ya estuvo por amar a nuestros hermanos.
He sentido el aguijón de traición por hermanos. Conozco amigos de buenos tiempos. Permítanme proponerles una pregunta desde la perspectiva de Yeshua. Yeshua dio de comer a 4.000 en una ocasión y a 5.000 en otra. ¿Dónde están esas personas después de la resurrección, cuando el Espíritu Santo fue derramado? Según las Escrituras 120 estuvieron presentes. ¿Adónde están los 3.880 a 4.880 creyentes? Cuando Yeshua sanó diez leprosos, solamente uno regresó a ofrecer agradecimiento. ¿Se acuerdan de la pregunta de Yeshua a Sus discípulos después de que el uno regresó, ¿No son diez los que fueron limpiados? Encuentro esta misma disparidad cuando se trata de perdón entre los hermanos. He ministrado a miles, pero solamente unos pocos han perdonado mis errores.
En la primavera y verano de 1996, el Señor abrió las puertas de muchos hermanos para que compartiera mi perspectiva en cuanto a una mirada profética de la segunda venida. En particular, hice llamadas para que personas vieran atentamente el Acuerdo de Paz en el Medio Oriente, como daba la aparencia de cumplir muchas profecías del fin de los tiempos. [El Acuerdo] seguía el escenario profético [suficiente] para ver aun más atentamente los periodos de invierno tres años y medio después de los signatarios del acuerdo de paz. Es decir, llamé a todos ustedes a ver el invierno tres años y medio después del acuerdo inicial intermedio acerca del Medio Oriente del 13 de septiembre del 1993. SI ACASO ese acuerdo fue el principio de la semana septuagésima de Israel, ENTONCES debemos de ver los eventos intermedios profetizados durante el invierno de 1997. Antes de que legáramos al invierno de 1997, sin embargo, algo más pasó.
Algunos de mis hermanos en la primavera y verano de 1996 decidió que todo mi entendimiento de profecía era tan errado que anunciaron que yo era un falso profeta. Rumores se desparramaron que Monte Judah no era mi nombre verdadero y que realmente yo no era un Judío. Motivos, no apropiados, me fueron asignados y otros hermanos fueron escarnecidos y apenados en público por aun mencionar mi nombre o mis enseñanzas. Fue dicho que me estaba enriqueciendo personalmente y esquilando el rebaño. ¿Quiénes eran esas personas que hacían todo dentro de su poder para desanimar y calumniarme? Ellos fueron mis hermanos, fueron los hombres líderes
en congregaciones e iglesias Mesiánicos y otros ministerios. Eligieron atacar y descreditarme, predicar en mi contra de [sus] púlpitos, y escribir en contra mía en publicaciones. Esas quejas fueron tan ridículos y absurdos que me hallé riendo en lugar de reconocer la obra intentada por nuestro enemigo. Me creía sabio pasando por alto tales falsedades y calumnias.
Por el otro lado del libro mayor, algunos otros hermanos, quienes me [ayudaban] a mí y el mensaje con entusiasmo, fueron demasiado entusiasmados. En lugar de repetir la sencilla llamada a observar que yo había dado, empezaron a argumentar y castigar a otros hermanos usando mi testimonio para lastimar. A un observador común, se pudiera haber visto como que yo era líder de un culto, quien había soltado legiones de mis discípulos entre congregaciones sin sospechas.
Algunos hermanos han recibido mi mensaje y enseñanza en una manera balanceada. Han llegado ha emocionarse en cuanto al Señor y las profecías; ellos han compartido su entendimiento y ánimo con otros hermanos. Tristemente, mientras comparten, sus propios líderes y maestros los han atacado principalmente por su entusiasmo. Como un pastor se quejó a mis oídos, Estas personas, que te están escuchando, te son muy leales. Resulta que él estaba hablando de personas en su propia congregación. Sentía que había perdido el afecto de ellos y su autoridad sobre ellos. Otro pastor me dijo, No es justo. He estado predicando aquí por 20 años. Tú vienes por una noche a la ciudad, y un avivamiento brota en mi iglesia. Me reí (no lo hubiera hecho); yo pensaba que estaba complementando al Espíritu por usarme en ministrar. Hablaba en serio; estaba enojado; él creía que yo había hecho esto por un truco del diablo. Su fondos de edificar se secaron en una noche. Todavía otros líderes sintieron el desafío de numerosas preguntas de sus congregantes. Preguntas acerca de sus enseñanzas y posición en cuanto a los eventos de los últimos días. Preguntas sobre el tiempo del rapto y qué podían hacer para prepararse. Preguntas sobre temores de cosas que veían venir. Muchos líderes querían que todo siguiera calmado, pero estas preguntas los meten en aguas turbadas. Algunos tuvieron miedo que sus barcos podían ser amarrados en lagunas y sus labores de muchos años ser dañados. Decidieron fusilar al mensajero y el mensaje.
Si ustedes preguntaren a esos pastores y hermanos, críticos, probablemente los escucharían negar este evaluación; seguirían en pos de citar una declaración que hice en septiembre de 1996. En esa declaración, (actuando a base de mi frustración por su crítica ilógica) dí instrucción a mis críticos llamarme falso y tirarme sobre los montones de basura si la Gran Tribulación no empezara en el invierno del 1997. Aun llegué a decir que cerraría Lion and Lamb Ministries. ¿¡¿Dije yo esto?!? Sí, lo dije. ¿Por qué haría declaraciones tan presuntuosas y torpes? Hay unas razones inadecuadas: 1) Quería que mis críticos dejaren de atacarme y mis hermanos. 2) Estuve enojado con mis críticos y quería comprobar que tenían culpa. 3) Quería ser aceptado y comprobar que yo tenía razón. Dios permitió que me metiera en ese problema y cometiera un gran error.
Me disculpé por mi discurso presuntuoso en abril de 1997 [repartido] a más que 10.000 casas. No profeticé en el Nombre del Señor que la Gran Tribulación empezaría en 1997. Transformé mi declaración lógica de SI/ENTONCES en una conclusión. Hice mal. He arrepentido.
Pregunté al Señor lo que Él quería que hiciera ya. Él me dijo que me levantare sobre mis pies y que caminare rectamente delante de Él. ¿Qué he aprendido de esta experiencia? He aprendido que no hay ninguno bueno sino Uno. He aprendido que Dios está en el negocio de reparar y restaurar hombres quebrantados, hombres que cometen errores. Sigan conmigo por un poco de la lección que yo he aprendido.
Adán
Adán fue el primer hombre a quien Dios creó. Dios amó a Adán. Dios creó a una esposa y compañera para él. Dios pasó la parte fresca del día con Adán en el jardín. Más Adán cometió un gran error. Adán desobedeció y trajo maldición, oscuridad y muerte al mundo. Todos nosotros hemos sufrido como resultado. Sin embargo, Dios se propuso a restaurar a Adán y a hacer un camino para que él y sus descendientes triunfaran sobre la maldición, oscuridad y muerte. La promesa del Mesías originó del error de Adán.
Noé
Noé fue un hombre bueno en medio de un mundo entero lleno de hombres malos. Dios se mostró Uno lleno de gracia hacia Noé y sus hijos. Dios instruyó a Noé a construir el arca y lo salvó a él y a su familia de un juicio mundial por diluvio. Noé entonces plantó una viña y aparentemente llegó a caerse, borracho y desnudo. Sin embargo, Dios lo salvó a él y a toda su familia, sabiendo bien que clase de hombre en verdad era.
Abraham
Abraham fue el hombre llamado el amigo de Dios. Dios amó a Abraham en una manera especial y decidió hacer de el padre espiritual a todo el pueblo de Dios. Dios hizo un pacto maravilloso con Abraham que extiende a todas las familias de la tierra. Abraham creyó a Dios y demarcó el nivel de fe para todos nosotros. Abraham siguió la instrucción de Dios de atar y sacrificar a Isaac y puso el ejemplo que obediencia conduce a bendición. Tan fuerte fue el vínculo entre Abraham y Dios, Dios dijo que cualquier que bendijere a Abraham y a sus descendientes fuere bendecido por Dios, y cualquier que maldijere a Abraham y a sus descendientes fuere maldecido por Dios. Dios le hizo padre de muchas naciones y el primer Hebreo. Aun sin embargo, Abraham, fue un cobarde. Abraham fue a Egipto y dijo a todo el mundo que su esposa era su hermana, temiendo que alguien lo mataría a él por quererle a ella. ¿Dónde estaba su fe para creer que Dios le daría herederos y protegerle? Sin embargo, Dios le usó y llama a Si Mismo
el Dios de Abraham.
Jacobo
Jacobo hoy día todavía es escarnecido por su manera engañosa de obtener la bendición del primogénito. Jacobo, el suplantador y engañador, todavía es levantado en alto por voces de los anti-semíticos de hoy día como la prueba que los descendientes de Jacobo son un montón de tipos engañosos, manipularios y avaricias. Sin embargo, Dios hizo un pacto con Jacobo resultando en sus doce hijos y el cambio del nombre de Jacobo a Israel. Dios siguió adelante con usar esa nación de Israel para traer al Mesías y salvar al mundo entero.
Hijos de Israel
Los Hijos de Israel (menos José y Benjamín) fueron un grupo de matones dispuestos a matar a su propio hermano adolescente, José, y venderlo a esclavitud por 20 piezas de plata. Odiaron a José porque reportó a su padre sus actos malos y porque compartió los sueños que Dios le había dado acerca de su futuro. El orgullo y odio de ellos hacia su hermano menor fue barbárico. Sin embargo, Dios salvó las vidas de los mismos hermanos de José por medio del evento de vender a José como esclavo.
Rubén
Como ejemplo individual, Rubén, el primogénito del Jacobo, comete adulterio con una de las otras esposas de Jacobo. Sin embargo, Dios no le echó fuera.
Simeon y Leví
Simeon y Leví guiaron un ataque contra un pueblo, no aprobado por su padre, matando a todo su pueblo. Ellos aun mutilaron animales. Sin embargo escogió los descendientes de Leví para ser el sacerdocio en representar a Dios en el servicio del templo y de enseñar los mandamientos de Dios.
Judá
Judá fue tan deshonorable hacia su nuera Tamar que compró sus servicios como una prostituta de un templo y después la condenó a muerte por fuego, por estar encinta. Resulta que fue justificada por desear un hijo que llevaría adelante la memoria de su padre, y Judá fue el culpable por no proveer por ella. Judá viene siendo el prostituto básico de por sí, cuando está de viaje por razón de negocios. Sin embargo Dios honró su arrepentimiento y el arrepentimiento de todos sus hermanos hacia José, resultando en que la linea del Mesías proviene de Judá.
Y por todos los errores colectivos e individuales de los Hijos de Israel, Dios ha decidido nombrar
doce puertas del Nuevo Jerusalén en su honor.
Moisés
Moisés habló con Dios sobre un monte en Madián y recibió la comisión de Dios directamente. Moisés, a la edad de 80 años, guío a los Israelitas fuera de esclavitud en Egipto. Fue el hombre que se paró ante Faraón y habló por Dios diciendo, Deja ir a mi pueblo. Sin embargo, 40 años de todo eso, Moisés mató un Egipto porque él pensaba que guiaría a Israel fuera de esclavitud. Hablando de estar fuera de tiempo del gran plan de Dios. Por nuestras medidas Cristianas, Moisés era un profeta falsa y hubiera sido rehusado como líder del pueblo de Dios. No obstante, Dios sí usó a Moisés después. Moisés entonces desobedeció al Señor y golpeo la Peña en lugar de hablarle para [pedir] el agua necesaria. Moisés se enojó con sus hermanos y usó la autoridad de Dios para su propia agenda. Le costó su boleto a la Tierra Prometida. Aun así, Dios habló con el cara a cara, como a ningún otro profeta, y dio Torá (los primeros libros de la Biblia) a todos nosotros por su mano.
Aarón
Aarón fue el primer Sumo Sacerdote de Israel. También él hizo el becerrero de fundición cuando Israel desobedeció al Señor. Su excusa a Moisés fue clásico, . . . lo eché en el fuego, y salió este becerro. Sin embargo, Dios usó a Aarón para poner la bendición de Dios más grande que se haya pronunciada sobre Israel y lo demás de humanidad. Todavía honramos su nombre llamándola la Bendición Aarónica. Aarón es un ejemplo profético de nuestro Gran Sumo Sacerdote, Yeshua el Mesías.
Saúl
Saúl fue el primer rey de Israel. Saúl también visitó encantadores y adivinos atrayendo sobre sí mismo ataques demoniacos. Saúl mató sacerdotes y trató de matar al futuro Rey David. Sin embargo, Dios lo usó para atacar a los Amalecitas y a otros enemigos de Israel y fue honrado por David como el ungido de Dios.
David
David fue el más grande Rey de Israel fuera de Dios Mismo. Las victorias militares de David todavía son estudiadas hasta la fecha como ejemplos de estrategia y táctica. David también fue un adúltero con Betsabé y el matón de su esposo, Urías heteo. Urías fue uno de los mejores amigos de David y se registró en la Escritura como uno de los treinta jefes de David. Sin embargo Dios se refirió a David como el hombre que buscó el mero corazón de Dios. Dios usó a David para establecer el altar permanente de Dios y la ciudad de Jerusalén.
Pedro
Pedro, el Apóstol a los Judíos, fue el primer Judío que proclamó que Yeshua fue el Mesías, el Hijo del Dios Viviente. Pedro también fue el primero de nuestros hermanos que negó que Cristo es el Mesías, y en el momento cuando más importó durante su tribunal. Pedro había prometido a Yeshua que él daría su vida en lugar de la vida de Yeshua. Él hizo ese voto el mismo día que lo negó. Pedro fue perdonado por sus palabras presuntuosas y fue instruido a apacentar Sus ovejas.
Pedro, como un apóstol, fue un racista judío, cuando se trató de comer con hermanos Gentiles. No rehusó sentarse con [Gentiles] cuando no habían otros Judíos presentes, pero cuando un gentío de Jerusalén apareció, él se separó de los Gentiles. Estas son las acciones básicas de un cobarde e hipócrita. Sin embargo, Dios lo usó para ministrar a todo Israel como Apóstol a los Judíos y es admirado por todo Cristiano.
Discípulos de Yeshua
El resto de los discípulos también fueron un montón de cobardes al igual que Pedro. Se esparcieron la noche que Yeshua fue arrestado. Ahí se fueron 3 ½ años de entrenamiento por Yeshua. Ahí se fue el hecho de ver milagros, los peces y los panes, los leprosos limpiados, los ciegos recobrar su vista, los cojos caminando, y los muertos siendo resucitados. No solamente fueron cobardes, tampoco creían a Yeshua. Sin embargo, Dios los usó a llevar el Nuevo Pacto a las naciones y los honrará nombrando las piedras del cimiento del Nuevo Jerusalén por sus nombres.
Nosotros
Desde la resurrección de Yeshua, los errores de la humanidad se han aumentado. Todo hombre comete errores y, desde que somos más, sigue que hay más errores. Sin embargo, Dios sigue ayudándonos y perdona a cada uno de nosotros. Basado sobre los errores pasados de hombres en la Biblia, está difícil marca una linea y decir, Dios no te usará si cruzas esta linea cometiendo esta clase de error. He visto a hombres esperando pena de muerte guiar a otros hombres a Dios.
Permítanme proponerles tres escenarios. Ustedes juzguen lo que es bueno y correcto.
Escenario Número 1 Un hombre peca grandemente, causando daño a muchos hermanos, y entonces se arrepiente y es salvado. Dios empieza a usarlo. ¿Debe usted de perdonar al hombre?
¿Debe usted de recibir a este hermano en su asamblea? O ¿debe usted evitarlo y rehusarle una audiencia?
Escenario Número 2 Un hombre sirve a Dios y comete un error, dañando otros hermanos, y después se arrepiente. Dios sigue usándolo. ¿Debe usted de perdonar al hombre? ¿Debe usted de
recibir a este hermano en su asamblea? O ¿debe usted evitarlo y rehusarle una audiencia?
Escenario Número 3 Un hombre sirve a Dios y comete un gran error, dañando a muchos hermanos, pero no sabe que ha cometido el error. Dios sigue usándolo. ¿Debe usted de perdonar al hombre? ¿Debe usted de recibir a este hermano en su asamblea? O ¿debe usted evitarlo y rehusarle una audiencia?
Yo creo que las respuestas son iguales para los tres [escenarios]. ¿Debe usted de perdonar al hombre? Sí ¿Debe usted de recibir a este hermano en su asamblea? Sí ¿Debe usted evitarlo y rehusarle una audiencia? No.
El primer escenario describe la vida de Pablo. El segundo describe [la vida] de Pedro. El tercero describe virtualmente a todo el mundo.
Recientemente, fui informado que mi nombre y Lion and Lamb Ministries han sido clasificados como un culto por algunos guardianes, auto-designados, de la fe Cristiana. Según su reporte, yo no debo de ser confundido con Lamb and Lion Ministries, encabezado por Dr. David Reagan, cual fue un ministerio respetable. (Yo supongo que respetable quiere decir que nunca han cometido un error.) Mi conexión con Lamb and Lion Ministries y David Reagan fue corta pero sirve de ejemplo para este trato. Ustedes notarán la diferencia en los dos títulos de los ministerios (Lamb and Lion Ministries vs. Lion and Lamb Ministries). La cosa del nombre es una clase de ironía espiritual. David Reagan es un pre-tribulacionista (el rapto viene antes de la tribulación).
Yo creo que viene después. Él cree que la tribulación es siete años de duración. Yo creo que es 3 ½ años. Él cree que estoy causando daño increíble a los estudios de los últimos tiempos, y para comprobar su punto ha escrito artículos en su revista, colocando informes en la internet, y programas de radio diseminados para conducir a cualquier y a todos lejos de mí. Creo que su evaluación de mí es terriblemente torcida y no apropiada. También creo que está hablando falso testimonio contra mí. Creo que su intento es de maldecirme y mi servicio a Dios.
Aparecemos ser opuestos el uno al otro. Pero hay una cosa que fuertemente tenemos en común.
Los dos hemos cometido errores. ¿Qué error ha cometido David Reagan que pueda compararse al error de usted? ustedes preguntan. Él dice que es uno que ama a Israel y al pueblo judío. Pero, les puedo asegurar que no siento nada de misericordia ni tampoco perdón hacia mi dirección de parte de él. El cree lo peor de mí y reluce mis errores a cualquier que escachará. David Reagan no está solo; está acompañado por muchos otros hermanos quienes me acusan de toda clase de error. Cuando se trata del diablo y sus acusaciones, tengo a David Reagan y a otros quienes tratan de imitar sus actividades. La gran ironía es que David Reagan y otros críticos míos son como otros hombres en la Biblia. Dios sigue usando hombres quienes cometen errores.
Todos mis hermanos han cometido errores, algunos más grandes que otros, pero errores comoquiera. Algunos hermanos están cometiendo errores y ni siquiera lo saben. Algunos hermanos creen que están haciendo bien por acusar a otros hermanos de sus errores. Yo creo que esto es nuestro error más grande. El diablo es el acusador de los hermanos. El Dios a Quien servimos no anda alrededor señalando nuestros errores o deteniéndose a pensar en ellos para destruirnos. Él busca la reconciliación, corrección y restauración de todos nosotros. Cuando un Cristiano señala los errores de otro hermano, no importante que tan correctos son, y su propósito no es para reconciliación y restauración, entonces él está haciendo obra del diablo. El diablo no quiere corregir nada. Quiere derribar más y más. El diablo quiere destruir, aniquilar, devaluar, rebajar, y disminuir a todos nosotros. Está a favor de los intereses del diablo que hagamos esto unos a otros. Dios, por el otro lado, me instruye a restaurar a un hermano y no de destruirnos a nosotros mismos o a otros. David Reagan no está solo. Estoy convencido que si podía cerrar Lion and Lamb Ministries, lo haría en una palpitación de corazón y declararía victoria. Exactamente ¿a quién estamos sirviendo cuando nos acusamos unos a otros y creemos lo peor?
Tenemos mandamiento de amar nuestros enemigos, especialmente cuando son nuestros hermanos.
No es algo que consideramos bajo consejo. Tenemos mandamiento de hacerlo. Cuando un hermano comete un error y rehúsa ayuda, reconciliación y restauración, entonces tenemos que dejarlo al Maestro; no nos es permisible maldecirlo si rehusamos perdonarlo y ser reconciliados a él. Así nos colocamos a los pasos de Maestro en desobediencia. Causa lástima cuando estoy acusado de cosas que no he hecho o dicho. Este es el mismo daño que fue hecho al Mesías Yeshua. Lastima cuando escucho que creyentes han sido escarnecidos por ser animados por mí.
El Mesías dijo que seríamos aborrecidos por causa de Su Nombre. Causa lástima escuchar o leer mi nombre usado como ejemplo de desprecio y error. Lastima cuando el enemigo usa a mis propios hermanos de acusarme and claramente ellos no están interesados en reconciliación o restauración. Pero yo tengo que perdonarlos. Me lastimo a MÍ mismo cuando no perdono a mis hermanos. Si he de ser perdonado, yo he de perdonar.
Sin excepción, mis críticos y yo somos hombres quienes creemos que señalar errores nos hace, por contraste, aparecernos correctos. Hemos olvidado que no hay ninguno bueno, sino Uno.
Pido a mis hermanos, otra vez, que me perdonen. Pido a mis hermanos que dejen de recordar a todos de mis errores y de olvidar de compartir mi pena. Por favor, que dejen de usar la expresión de mis sentimientos como la evidencia que confirma que hice algo malo. Por favor, que dejen de castigar a otros hermanos porque no me perdonan a mí. Pido a mis hermanos que discuten los méritos de sus opiniones contrarios a las mías con respeto mutuo y amor filial.
También pido, Señor, que Tú perdones a mis hermanos por su errores hacia mí.
Este artículo ha sido humillante escribir. Mientras es fácil señalar los errores de otro. . . es difícil admitir que también son MÍOS.
Amigos, háganme un favor. La próxima vez que uno de nuestros hermanos hablen en contra mía o en contra de cualquier otro ministro, en contra de Lion and Lamb Ministries o en contra de cualquier otro ministerio, denles una copia de este artículo. Gracias.
![]()
YAVOH, He is Coming is a monthly newsletter published as an outreach ministry of Lion and Lamb Ministries
The ministry is a non-profit organization with an end time prophetic message in a Messianic Jewish context.
Subscription to YAVOH, He is Coming is without cost and supported only by donation.
Permission is granted to reprint any article in YAVOH, He is Coming with attribution given to YAVOH, He is Coming.
Editor - Monte Judah
Electronic Editor - Ephraim Judah
Lion and Lamb Ministries
PO Box 720968
Norman, OK 73070
Phone: (405) 447 4429
Fax: (405) 447 3775
E-mail: info@lionlamb.net
Web: lionlamb.net