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12 October 2008 | 13 Tishri 5769 |

Una Llamada a la Unidad / Vol 9 No 5

Para ustedes que han sido parte del Movimiento Mesiánico por algún tiempo, ya saben que hay una parte despreciable. Esto decimos para apaciguar a los recién venidos quienes se espantan al descubrir que creyentes Judíos Mesiánicos todavía se separan unos de otros y están de punta, unos contra otros. Organizaciones Mesiánicas han sido formadas para promover la unidad y organizar el compañerismo de creyentes mesiánicos. Cantamos con fervor, “¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía!” Pero en vez de unidad, parece que la cosa se vuelve más y más despreciable.

¿Qué es lo que nos separa e impide que la unidad venga? ¿Tenemos demasiadas organizaciones? ¿No compartimos la misma visión de Yeshua cómo el Mesías? ¿No queremos poner el ejemplo correcto que Yeshua nos dio, el de ser Sus discípulos por medio de amarnos los unos a los otros?

Para algunas las respuestas de estas preguntas son obvias. Sí, sabemos que debemos de amarnos unos a otros. Sí, deseamos la unidad de los hermanos (nuestros números son pequeños y sabemos que necesitamos la fuerza de todos los demás). Pero, ¿por qué es que nos separamos intencionalmente? y ¿por qué somos tan obstinados unos con otros? ¿Qué es lo que realmente nos separa?

La respuesta es sencilla. Continuamos haciendo los mismos errores del pasado. No amamos ni obedecemos al Señor. Además, rehusamos amarnos como el Señor nos mandó.

Yeshua nos dio un mandamiento “nuevo” como la última parte de Su instrucción a los discípulos. A la verdad, realmente no es un “nuevo” mandamiento. No es el mandamiento #614 de Toráh. En realidad es un mandamiento de los originales llamado, “Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” Sin embargo, no guardamos ese mandamiento. Tenemos una preferencia mayor de separarnos de nuestros propios hermanos mientras buscamos nuestra definición de la justicia de Dios. Preferimos señalar los errores de los demás que humillarnos a ayudar a otro hermano. Todavía no hemos aprehendido ser guardias de nuestro hermano. Somos para nosotros mismos o para el grupo bien definido a que pertenecemos. De hecho: el mandamiento “nuevo” que Yeshua dio, es “nuevo” para nosotros.

Mientras el Movimiento Mesiánico ha crecido y se ha multiplicado tras el ultima década, algo más ha crecido también. La animosidad y separación entre hermanos Mesiánicos se ha multiplicado al punto de definirnos unos a otros con las palabras heréticos, profetas falsos, hermanos falsos etc. Hoy en día, congregaciones Mesiánicas a menudo cargan con el testimonio de no ser amables. Cuando un creyente Mesiánico va de visita a otra congregación Mesiánica, casi se ve obligado a defenderse solo para participar en el servicio de adoración. “¿A qué congregación asistes? ¿Quién es el líder ahí? ¿Es tu congregación miembro de la Organización Nacional XYZ de Mesiánicos? ¿Crees en ciertas enseñanzas particulares?” Ya estuvo con el gozo de tener compañerismo en Un Dios con Un Espíritu. Hemos substituido esta clase de compañerismo con una multitud de preocupaciones que tenemos unos acerca de otros.

El Movimiento Mesiánico moderno está lleno de facciones y divisiones. La disparidad de estas divisiones varean entre apatía (no me molestes con cualquier información, a mí no me importa) a la clasificación de otros como hermanos falsos y heréticos (¿no sabes que aquel es un profeta falso?; tú no eres “bienvenido” aquí).

¿Saben ustedes que las raíces de nuestras divisiones y diferencias provienen de nuestro pasado lejano? Lo que estamos experimentando ahora está arraigado en la mal conducta de nuestros padres allá en la Biblia. Uno de los gran principios de Toráh es simplemente, Lo que pasó a los Padres pasará a los descendientes. Incluyendo sus errores. La separación dentro del Movimiento Mesiánico moderno fue nacida de errores y controversia del pasado. Permítanme ilustrar y explicar con tres puntos.

1. José y sus hermanos. Nuestros padres estaban en desacuerdo con si mismos varias veces y en numerosas maneras. Empezando con el celo y envidia de José, los hermanos de José de hecho pidieron y planearon la muerte de José. Fue Judáh quien decidió ganar un poco de plata al lado, resultando en la venta de José y ser rescatado de la muerte. El problema no desapareció después de que José ayudó a rescatar a sus hermanos del hambre. Creció en un problema para la nación de Israel. Fíjense como la división entre José y sus hermanos fue prolongada aun después de la muerte de Jacobo y todos fueron librados del hambre.

Viendo los hermanos de José que su padre era muerto, dijeron: Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos. Y enviaron a decir a José: Tu padre mandó antes de su muerte, diciendo: Así diréis a José: Te ruego que perdones ahora la maldad de tus hermanos y su pecado, porque mal te trataron; por tanto, ahora te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre. Y José lloró mientras hablaban.
Génesis 50:15-17

No hay evidencia de que Jacobo le pidió esto a José por medio de los otros hermanos. Esta petición de Jacobo probablemente fue una fabricación de los hermanos tratando de influenciar a José. Temieron que una vez que su padre Jacobo hubiese fallecido, José tomaría venganza. Sus sospechas y temores fueron falsos. José lloró porque sabía que ellos no le creían a él ni en la bondad que él les había mostrado. José sabía que esta clase de temor y sospechas resulta en traición y odio. José trató de prevenir el desarrollo futuro de ese patrón.

Ahora, pues, no tengáis miedo; yo os sustentaré a vosotros y a vuestro hijos. Así los consoló, y les habló al corazón.
Génesis 50:21

Años después esta animosidad y miedo crecieron y empezó a separar los descendientes de Judáh de los descendientes de José (Efraín). Al último la separación creció y existe la división entre Judáh y Efraín. La Casa de Judáh (descendientes de Judah) traicionaron la Casa de Israel (descendientes de José) y la Casa de Israel fue rebelde con la Casa de Judáh.

El profeta Ezequiel trató de mostrar a la Casa de Judáh cómo es que esta clase de comportamiento rinde cualquier acto de buena voluntad previo inválido.

Mas si el justo se apartare de su justicia y cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que el impío hizo, ¿vivirá él? Ninguna de las justicias que hizo le serán tenidas en cuenta; por su rebelión con que prevaricó, y por el pecado que cometió, por ello morirá.
Ezequiel 18:24

La sabiduría de Salomón en el libro de los Proverbios se dirige al problema de traición entre hermanos.

La justicia de los rectos los librará; Mas los pecadores serán atrapados en su pecado.
Proverbios 11:6
El testigo verdadero libra las almas; Mas el engañoso hablará mentiras.
Proverbios 14:25

La controversia de la separación de la Casa de Israel y la Casa de Judáh fue tratada directamente por Jeremías. Sin embargo, Jeremías un profeta a la Casa de Judáh, no escogió una Casa ni la otra, tampoco dijo que una fue justificada y la otra no. Jeremías dijo que los dos fueron culpables, según el Señor.

Ella vio que por haber fornicado la rebelde Israel, yo la había despedido y dado carta de repudio; pero no tuvo temor la rebelde Judáh su hermana, sino que también fue ella y fornicó.
Jeremías 3:8

¿Cabe la posibilidad de glotonear Judáh sobre Israel? No. Jeremías agrega lo siguiente.

Y me dijo Jehová: Ha resultado justa la rebelde Israel en comparación con la desleal Judáh.
Jeremías 3:11

Hoy en día, esta es una controversia grande y una cuestión para todo el Movimiento Mesiánico. Algunos dicen que la enseñanza de las Dos Casas de Israel es herejía. Sin embargo, ¡la verdad es que estamos actuando según la misma controversia previamente definida en la Escritura! Empezando con las sospechas de los hermanos de José, resultando en traición e infidelidad contra Dios, todavía tenemos hermanos en el Movimiento Mesiánico moderno haciendo exactamente lo mismo. No se equivoquen, las dos Casas de Israel todavía no se han unido en nuestro día, y la profecía final de Jeremías capitulo tres todavía no ha ocurrido.

En aquellos tiempos irán de la casa de Judáh a la casa de Israel, y vendrán juntamente de la tierra del norte a la tierra que hice heredar a vuestros padres.
Jeremías 3:18

2. Todavía PENSAMOS como esclavos. Aunque Dios libró a los hijos de Israel de la esclavitud de Egipto, todavía pensaban en si mismos como si fueran esclavos. Ellos se portaron mal después de ver a Dios juzgar a sus enemigos, después de cruzar el Mar Rojo y después de recibir Toráh (los Diez Mandamientos) en el Monte Sinaí. Después de todo eso, ellos hicieron un becerro dorado, proclamando que aquello les había sacado de Egipto. No habiendo aprehendido esa lección, rehusaron entrar a la tierra prometida prefiriendo morir en el desierto.

Los sabios de Israel Han luchado con la rapidez con que nuestros padres se voltearon hacia el becerro dorado. Ellos han concluido que mientras Dios les libró físicamente, mentalmente and emocionalmente, todavía fueron esclavos en su modo de pensar. Su sistema de valores fue distorsionado por haber sido esclavos y no podían ver aun el mérito de la libertad. Este concepto se lleva a cabo en la Escritura.

De esta manera habló Moisés a los hijos de Israel; pero ellos no escuchaban a Moisés a causa de la congoja de espíritu, y de la dura servidumbre.
Éxodos 6:9

Hoy en Día, no parece que entendemos lo que quiere decir una nueva criatura en el Mesías. Invertimos más energía devaluando a otros en lugar de ver el gran valor que Dios ha invertido en cada uno de nosotros. Todavía pensamos como esclavos al pecado. En lugar de ser como Josué y Caleb, la mayoría de los creyentes Mesiánicos se quejan y murmuran en sus tiendas y prefieren escuchar cualquier reporte desacreditador acerca de quien sea o lo que sea.

Toráh claramente nos enseña que hablar mal unos de otros es un intento de poner lepra sobre una persona, llamandole inmundo. Toráh nos enseña amar a nuestro prójimo y de no calumniar ni andar en chismes, que es dar testimonio falso. Somos igual que nuestros antepasados en el desierto. Preocupados más acerca de nuestras necesidades cotidianas y descreditando a Moisés y a Aarón. ¿Cómo descreditamos a Moisés? No hacemos lo que Él dice.

3. El Espíritu de Rebelión domina nuestras Asambleas. Los hijos de Israel fueron rebelde con el Señor y Su ungido, Moisés. En el desierto, Coré, Datán y Abiram se levantaron contra Moisés y Aarón sembrando discordia dentro del campamento. El libro de Judas da enseñanza especifica acerca de asambleas del Nuevo Pacto concernientes al mismo tema.

Pero éstos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales. ¡Ay de ellos! Porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré. J
udas 10-11
Ésos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho. Estos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu.
Judas 16, 19

Hoy en día, tenemos líderes que no han surgido por el llamado o ungido de Dios. Guían por el poder de personalidad y usan la tácticas de intimidación, extorsión y atacan criminalmente a otros ministerios y hermanos por razones de lucro y poder. Ellos hablan en contra de “La Shon hara” (la lengua maligna), pero aprovechan de cualquier desacuerdo teológico para mostrar comportamiento sin acuerdos. Son egoístas y operan como los principales sacerdotes del templo, condenando a los hermanos de Yeshua con testigos falsos y prejuicios. Pero, ¿qué de todos los hermanos que fueron testigos de estos hechos malos? Aquellos testigos son cómplices en la actividad por atender y repetir las acusaciones falsas. Toráh enseña que el hombre que se para al lado, observando aun sin tomar parte mientras otro es matado, es al igual culpable [que el matón]. Aun más, un testigo que no dará testimonio bajo investigación es tan culpable como el perpetrador y merece el mismo juicio. El Movimiento Mesiánico en algunos casos específicos, literalmente ha formado sinagogas de satanás en donde energías son invertidos acusando a nuestros propios hermanos. Hemos sobrepasado el ego de Coré quien quería estar a cargo. Hemos sobrepasado Datán y Abiram quienes rehusaron aun reunirse con Moisés. Jeremías habló bien de nosotros quienes estaríamos esparcidos entre las naciones al final de las edades.

Entonces les dirás: Porque vuestros padres me dejaron, dice Jehová, y anduvieron en pos de dioses ajenos, y los sirvieron, y ante ellos se postraron, y me dejaron a mí y no guardaron mi ley; y vosotros habéis hecho peor que vuestros padres; porque he aquí que vosotros camináis cada uno tras la imaginación de su malvado corazón, no oyendome a mí.
Jeremías 16:11-12

La lista podía alargarse con otros puntos, pero creo que estos tres claramente son las causas que nos separan los unos de los otros. La ironía es que estos temas han sido tratados por mucho tiempo. Pero en lugar de buscar más faltas y repartir más culpabilidad, quiero hablar de soluciones.

Ahora, algunos de ustedes puedan estar rezongando entre sí, “¿Quién cree aquel que es? y ¿por qué debo de escuchar a cualquier cosa que tiene que decir acerca de la unidad de los hermanos?” Permítanme contestar esa pregunta primero. Yo soy otro creyente al igual que usted. Soy un creyente que no tiene nada de bueno para justificarme, al igual que usted. Pero, sí creo que el Dios a Quien servimos es mayor que todos nosotros puestos juntos y que ÉL ABORRECE la manera en que estamos portandonos. Creo que cada uno de nosotros necesitamos arrepentirnos de nuestro comportamiento en particular y de esta manera tomar responsabilidad por el comportamiento de nuestra congregación y organización. Con eso contestado, hablemos honestamente acerca de estos tres puntos que nos separan.

Si los líderes de las organizaciones Mesiánicas nacionales creen que ellos entienden mejor las profecías de la Restauración de toda la casa de Jacob o la enseñanza de Dos Casas, que les escuchemos enseñar directamente de la Biblia. Esto es exactamente lo que Ezequiel el profeta retó a cada uno de nosotros a hacer.

Y cuando te pregunten los hijos de tu pueblo, diciendo: ¿No nos ensenarás que te propones con esto? Diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo tomo el palo de José que está en la mano de Efraín, y a las tribus de Israel sus compañeros, y los pondré con el palo de Judáh, y los haré un solo palo, serán uno en mi mano.
Ezequiel 37:18-19

Si un Líder Mesiánico no puede enseñar, interpretando correctamente, lo que este profeta ha dicho, entonces no tiene derecho de llamar a quien sea, heretico, por su enseñanza de este pasaje.

Este principio es aceptado por todo maestro Bíblico.

Quiero ver a todos los líderes que llaman la enseñanza de las dos Casas falsa, que enseñen lo que La Escritura (libro por libro, verso por verso) en verdad dice acerca de las dos casas y cuándo dice que las dos casas de Israel llegarán a juntarse. Quiero escucharles explicar cómo el Mesías logró, o va a lograrlo.

Cado uno de nosotros ha sido apreciado por Dios de estar en Su reino. Él ha pagado un precio más alla de lo que puede ser valorizado por este mundo. Nosotros nos devaluamos porque no reconoceremos el valor que Dios ha puesto sobre nosotros y otros. Como resultado, nos lanzamos en busca de otros para lastimarlos, porque todavía estamos lastimados y nos preocupamos por nosotros mismos.

La verdad es que ya somos los siervos de Dios. Nuestro Maestro nos ha mandado no lastimar ni desvaluarnos unos a otros. Él nos ha instruido que si vemos aun a otro siervo caer, Su Señor es poderoso para hacerle parar. Nosotros hemos de perdonar aun como nosotros hemos sido perdonados. Nosotros hemos de amar a nuestro prójimo. Hemos de amarnos unos a otros–eso es lo que comprueba que somos discípulos de Yeshua. Una falta de seguir estos mandamientos comprueba que no somos los discípulos de Yeshua y no conocemos a Dios.

Creo que hombres buenos dentro del Movimiento Mesiánico sí existen y que este movimiento es guiado por el Espíritu de Dios. Pido que aquellos hombres que son guiados por el Espíritu de Dios se afirmen y dejen que se oigan sus voces. Hago un llamamiento a todo líder, desde Secretarias en General y Presidentes de organizaciones Mesiánicas, a Rabis Mesiánicos y a Pastores de congregaciones individuales que se despojen de sus diferencias, que oigan la voz singular de nuestro Mesías Yeshua y que tomen su debido lugar llamando a todos los hermanos a que sean unificados en el Mesías.

Yeshua ha dicho que habrá un juicio entre ovejas y cabras una vez que el reino sea establecido.
El profeta Ezequiel lo compartió de esta manera.

Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y di a los pastores: Así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños? Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas. No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, ni volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia.
Ezequiel 34:2-4
Por tanto, pastores, oíd palabra de Jehová; vivo yo, ha dicho Jehová el Señor, que por cuanto mi rebaño fue para ser robado, y mis ovejas fueron para ser presa de todas las fieras del campo, sin pastor; ni mis pastores buscaron mis ovejas, sino que los pastores se apacentaron a sí mismos, y no apacentaron mis ovejas; por tanto, oh pastores, oíd palabra de Jehová. Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo estoy contra los pastores, y demandaré mis ovejas de su mano, y les haré dejar de apacentar las ovejas; ni los pastores se apacentarán más a sí mismos, pues yo libraré mis ovejas de sus bocas, y no les serán más por comida. Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré. Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad. Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y en todos los lugares habitados del país. En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel. Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Jehová el Señor. Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada, vendaré la perniquebrada, y fortalecerá la débil; mas a la engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia. Mas en cuanto a vosotras, ovejas mías, así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo juzgo entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabrios. ¿Os es poco que comáis los buenos pastos, sino que también holláis con vuestros pies lo que de vuestros pastos queda; y que bebiendo las aguas claras, enturbiáis además con vuestros pies las que quedan? Y mis ovejas comen lo hollado de vuestros pies, y beben lo que con vuestros pies habéis enturbiado. Por tanto, así les dice Jehová el Señor: He aquí yo, yo juzgaré entre la oveja engordada y la oveja flaca, por cuanto empujasteis con el costado y con el hombro, y acorneasteis con vuestros cuernos a todas las débiles, hasta que las echasteis y las dispersasteis. Yo salvaré a mis ovejas, y nunca más serán para rapiña; y juzgaré entre oveja y oveja.
Ezequiel 34:7-22

Yeshua habló directamente de esta profecía. Él también habló de un día cuando Él decidiría entre ovejas y cabras en Su rebaño.

Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da or las ovejas.
Juan 10:11
y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
Mateo 25:32-34
Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y su ángeles . Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel y no me visitasteis.
Mateo 25:41-43

Para los de nosotros que son pastores de congregaciones o de grupos de compañerismo en el movimiento Mesiánico, necesitamos escuchar cuidadosamente a lo que Ezequiel y Yeshua dijeron. Permítanme compartir un poco de sabiduría que aprehendí de un pastor una vez.

¿Sabes distinguir entre una cabra y una oveja en el rebaño de Yeshua? Las cabras siempre CORNEAN. Ellas son las que pisotean alrededor de las aguas de modo que nadie puede beber agua limpia. Ellas son los que ensucian el sacate, y así nadie puede comer.

Pido que mis hermanos Mesiánicos hagan un poco de auto-examinación. Pregúntense, ¿alguien diría en el movimiento Mesiánico que se ha estado comportando más como una cabra que como uno de las ovejas?

Es tiempo para que UNIDAD sea el llamado de todos los hermanos en el Movimiento Mesiánico. Si usted está de acuerdo y quiere ser parte de un Movimiento Mesiánico mayor, entonces proclame al Mesías como su pastor verdadero. . .pero haganlo de un modo nuevo. . . empiecen a amarse.

En Búsqueda de La Fe
VERDADERA

Cuando me ha tocado hablar acerca de LA FE a una asamblea, la mayoría del entusiasmo para escuchar el mensaje se acaba durante la introducción del tema. Muchos creyentes han escuchado tantas veces a maestros de fe, que, por poco, los mismos creyentes pueden ponerse de pie y predicar el sermón. Todos hemos escuchados acerca del padre de la fe – Abraham. Hay de los predicadores diciéndonos que simplemente necesitamos más fe y obtendremos las bendiciones de salud y prosperidad. “Mándenme un poco de dinero, como una semilla de fe, y verás cómo Dios te bendecirá con el pago del carro el mes que entra. . .o una casa nueva. . .o la lotería, etc.” Casi nos provoca nausea escuchándolo vez tras vez.

No es de culparles a ustedes por tener oídos tardos para oír otra enseñanza acerca de la fe; pero ¿me daría usted un oído? y trataré de corregir algo de la enseñanza que ha recibido antes. Es esencial para tu fe que tu fe sea verdadera y correcta. Tener fe de por sí no es suficiente; usted podía tener su fe puesta en una cosa mala. La medida correcta de fe no está en bendiciones. Bendiciones vienen de obedecer a Dios. Verdadera fe es algo que prevalece en la cara de problemas o desastres. Un ejemplo excelente nos es dada en la historia de la muerte de Lázaro y su levantamiento por Yeshua. Juan capítulo 11 es donde encontramos esta historia y enseñanza acerca de la fe.

Yeshua y Sus discípulos estaban en un día largo de caminar, retirado del hogar de Lázaro en Betania. El mensaje no había llegado por teléfono ni tampoco por carta. Alguien personalmente ofreció ayudar ya que iban para allá; o tal vez, alguien hizo un viaje especial. Las noticias no fueron buenas. Realmente fue una petición que requería atención inmediata. Se trataba de Lázaro, Su amigo. Lázaro tenía dos hermanas, las cuales Yeshua también conocía. Todos habían llegado a ser íntimos amigos, probablemente por medio de la hospitalidad mostrada a Yeshua y por estar de acuerdo con Su mensaje.

Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana. (María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume, y le enjugó los pies con sus cabellos.) Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo.
Juan 11:1-3

Cuando la mayoría de nosotros recibimos malas noticias, se ha dañado un amigo o alguien que amamos, inmediatamente queremos saber los detalles. ¿Qué tan enfermo está? ¿Por cuánto tiempo ha estado enfermo? ¿Necesito ir luego? Aparentemente el mensaje trajo un reporte incómodo, que Lázaro estaba a la orilla de la muerte, y tal vez no se mejoraba. Fue dado en términos enfáticos para motivar a Yeshua a ir. Aparte de Lázaro, las dos hermanas necesitarían ánimo y consuelo. Pero Yeshua no reaccionó al modo que hubiéramos esperado.

Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella. Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba.
Juan 11:4-6

Primeramente, Yeshua recibió el reporte serio sin alarmarse, diciendo que en lugar de muerte, una cosa maravillosa iba a ocurrir. Posiblemente despidió al mensajero diciendo, No te preocupes, todo va a estar bien. Todo estaba en su lugar para que Él se detuviera otros dos días.
Seguramente no había prisa por Su parte de saltarse y dirigirse a la área de Jerusalén.

Luego, después de esto, dijo a los discípulos: vamos a Judea otra vez. Le dijeron los discípulos: Rabí, ahora procuraban los judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá? Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él. Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle.
Juan 11:7-11

El anuncio de Yeshua de ir a Judea (la área de Jerusalén) vino como sorpresa. Él había recibido el reporte de la enfermedad de Lázaro sin reaccionar inmediatamente. Él había asegurado a los otros que todo iba a estar bien. Así, cuando Él dijo, Vamos a Jerusalén, y la razón era que Lázaro necesitaba ser despertado, lógicamente la secuencia parecía estar fuera de orden. Si se fijan, el evangelio según Juan también pone la lógica de la respuesta fuera de secuencia. Yeshua dijo, “Vamos a Judea otra vez.” Entonces, Él dijo, “Nuestro amigo Lázaro duerme. . . .” Entonces los discípulos dudaron acerca de la necesidad de la ida a causa del peligro que rodeaba a Yeshua. ¿Cómo podía ser más importante el hecho de levantar a alguien de un sueño que evitar el riesgo de un arresto inmediato y cosas peores? La respuesta de Yeshua a la amenaza de ser apedreado por los Judíos es muy intrigante y requiere un poco más de entendimiento.

Sí, hay doce horas en un día. Sí, es mucho mejor caminar en la luz del día y ver adonde vas. La posibilidad de tomar un mal camino o de tropezarse es más grande en la oscuridad. Yeshua concluyó que caminar en la oscuridad fue una manera segura de no encontrarse en la luz. Muy bien, estamos pensando. . . estamos pensando. . .estamos sentados ahí con Yeshua y los discípulos están tratando de entender. ¿Qué quiere decir eso? y ¿Qué tiene que ver eso con una jornada a Judea y despertando a Lázaro? Parte del problema para los discípulos fue que ellos no entendieron qué significaba, estar durmiendo, para Lázaro. Parte de nuestro problema es que nosotros no entendemos lo que Yeshua realmente es a nosotros siendo, “la luz del mundo.”

Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará. Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto; y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis; más vamos a el.
Juan 11:12-15

Ahora llegamos a la razón por todo este artículo. No se trata de Lázaro ni de sus hermanas. No se trata de entender cosas profundas. Se trata de creer a Yeshua. Se trata de la fe y si nuestra fe puede llevarnos por medio de los tiempos difíciles.

Dijo entonces Tomás, llamado Dídimo, a sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.
Juan 11:16

Me gusta Tomás, aquel Tomás que duda. Probablemente no fue la primera vez que él había expresado una preocupación o dudado de la sabiduría de lo que ellos hacían. Pero, esta vez, quedó en claro que él es frustrado con el tiempo y la decisión de hacer este viaje. No solamente iban a marchar para atrás a Jerusalén, probablemente todos iban a ser arrestados y apedreados juntos. Tomás expresó su cinismo y sus dudas en una sola frase. No trataba de ser profeta; simplemente esperaba lo peor y dio voz a su punto de vista. El viaje para atrás a Judea debiera de haber sido una experiencia edificante: Yeshua no parecía estar en Sus cabales. Si Lázaro está muerto, entonces, realmente vamos a un funeral (¡Qué gozo está puesto delante de ellos!) Finalmente, hay una buena chanza que todos sean arrestados y apedreados por las autoridades religiosas. Estoy seguro que todos echaron porras unos a otros por todo el camino. No. Lo más probable es que estuvieron caminando en silencio luchando con sus propios sentimientos y tratando de entender tocante al dicho de Yeshua concerniente a ellos, “. . .me alegro por vosotros de no haber estado allí, para que creáis; . . .” ¿Exactamente qué tan firmemente creían que Yeshua fue el Mesías? ¿Sería este hombre más que una esperanza? y ¿serían hechos pedazos ya pronto aun esas esperanzas?

Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro. Betania estaba cerca de Jerusalén, como a quince estadios; y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano.
Juan 11:17-19

Al fin llegaron. Estaban a dos millas de Jerusalén y de suerte las autoridades religiosas no habían escuchado de su llegada y no habían sido enviados oficiales para arrestarlos de inmediato. Tal vez podían hacer una visita corta y todavía salir de “Dodge City” antes de que el alguacil descubriese que hayan regresado. Una cosa fue segura. Su amigo estaba muerto. Los Judíos de aquel día tuvieron una creencia particular acerca de la muerte; nos es significante.

La muerte fue algo aceptado, pero no tan entendido como nosotros la entendemos ahora. La creencia era que hasta que una persona no fuese “muerta” por más que tres días, el espíritu de esa persona todavía podía estar presente; pero después de tres días, de seguro en cuatro días, aun el espíritu de aquella persona había partido. No había una chanza que aquel hombre seria visto otra vez o siquiera que su presencia seria notada otra vez. Él había cruzado a la eternidad. Simplemente, no había razón de creer que Yeshua podía ya hacer algo.

Entonces Marta, cuando oyó que Jesús venía, salió a encontrarle; pero María se quedó en casa. Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto. Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.
Juan 11:20-22

Marta vino primero a Yeshua, mientras María se quedó sentada en la casa. Este comportamiento estaba perfectamente de acuerdo con su modo de vivir. Marta era de las que siempre trabajaba con cosas, trabajando en la cocina, tratando de recoger los materiales para el próximo proyecto.
María, de otro modo, fue muy sensible y expresiva en sus emociones y sentimientos. María se encontró desvasto por la pérdida de su hermano. Tal vez estaba preocupada por la manera en que tendrían que vivir y sostenerse. Tal vez sentía más cariño por su hermano que Marta, y la pérdida fue más pesada para ella. Una cosa fue segura; su amigo Yeshua había llegado tarde, y no había necesidad de ir corriendo a encontrarlo al haber llegado. Pero, antes de seguir con la historia, vamos a examinar a Marta un poco más y también sus expresiones de fe hacia Yeshua.

Marta dijo, “Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto. Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.” ¿Qué es lo que Marta realmente estaba diciendo? Tengo una idea muy específica acerca de eso que me gastaría que usted considerara.

Creo que la fe de Marta en Yeshua se encuentra en tiempo pasado. Marta tiene la fe muy parecida a la fe de muchos creyentes que yo conozco. De seguro, Marta cree en la Biblia y cree en lo que Dios ha hecho en el pasado, pero todo se encuentra en el pasado. Marta no cree que Dios dejará de manejar el Universo y todo lo demás que está pasando, para hacer un cambio significante en su vida. Lo que ha pasado, ha pasado. “No pienso que tengo valor en particular para peticionar a darle un consejo a Dios para que El cambie algo.” Después de profundizar sus pensamientos, probablemente Marta concluyó, “Lo que pudiera ocurrir ahora o en el futuro depende de Dios, apesar de mi vida.” Marta probablemente pensaba que otros podían pedirle a Dios por algo, y que Él probablemente se lo haría a ellos; más de que si ella misma Se lo pedía.
Muchos creyentes hoy en día son como Marta. Ellos creen en la Biblia, porque sus historia son del pasado. Ellos creen que Yeshua vino y que El hizo muchas cosas maravillosas exactamente como Dios había hecho en el pasado. Pero no creen que creer puede cambiar algo para ellos ahora mismo. A Marta le gustaría recibir a su hermano vivo otra vez, pero ella se ha resignada a la pérdida. Marta estuvo preparada a seguir adelante y llevar a cabo el negocio que le quedaba por delante. Sus atenciones se trataban del quehacer en la cocina y lo que iba a servir a los tantos que habían venido a ayudar a darle el pésame por la pérdida de su hermano.

La petición hecha al Señor, “. . .todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.” probablemente tenía más que ver con las necesidades cotidianas y la preparación de la comida que cualquier otra cosa que en verdad cambiaria su vida. “Tal vez podías hacer lo que haces cuando das la bendición, y así hacer una comida para darnos todos a comer,” tal vez ella esperaba. La fe de Marta está estancada en el pasado, y no hay mucha fe en ello. Su fe, a este grado, solamente le ayuda a organizar un cena con lo que haya. ¿No es esta la fe de muchas personas que conocemos? Mas Yeshua no iba a dejarle en esa condición. Su meta era vivificar la fe de ella a que fuera vibrante, algo que le ayudaría hoy mismo.

Jesús le dijo: Tu hermano resucitará. Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero.
Juan 11:23-24

Yeshua trató de traerle al tiempo presente, pero Marta se lanza al futuro. Sí, en el día postrero, (lejos en el futuro) estoy segura que mi hermano será resucitado. Con estas mismas palabras nos consolamos en cualquier funeral. Pronunciamos un “Adiós” temporal esperando la resurrección al final de las edades. Pero eso no es lo que Yeshua quería decir.

Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mi, aunque está muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
Juan 11:25-26

Ahora, Yeshua ha retado la fe de Marta para traerle al momento y tiempo presente. Él no le va a permitir que se quede sentada en el pasado con lo que Dios pudiera haber hecho, ni escapar al futuro y substituir la esperanza por la fe. Él quiere que la fe de Marta la sostenga y le ayude hoy mismo. Yeshua le estaba forzando a luchar con su fe, preguntándole, “¿Crees esto?” (¿Crees que te puedo ayudar, ahorita mismo, este día, por medio de levantar a tu hermano a que viva hoy?)

No hay por donde Marta puede escapar. La pregunta se le ha hecho directamente, y ella tiene que contestar. Es la misma pregunta que todos nosotros encaramos cuando nos damos cuenta que somos pecadores y Yeshua nos ofrece redención. “Hoy es el día de salvación.” Tenemos que creer en ese momento que Dios PUEDE y SÍ, HARÁ algo por nosotros, a saber, perdonarnos y darnos el regalo de vida eterna.

Consideren esto. ¿Qué es más difícil? Creer a Yeshua el Mesías y pedirle directamente que levante Su amigo Lázaro del sepulcro; o creer a Yeshua el Mesías y pedirle que nos perdone y que nos levante de un sepulcro futuro para vivir eternamente con Él? ¿Qué no serán iguales? Si usted puede creer el uno, ¿no debería creer el otro?

La respuesta de Marta es la misma que nosotros damos cuando somos confrontados. Hacemos una declaración de fe. Pero si se fijaron, ella sigue diciendo, “. . .yo he creído. . .” Todavía está en tiempo pasado.

Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo. Habiendo dicho esto, fue y llamó a María su hermana, diciendolo en secreto: El Maestro está aquí y te llama. Ella, cuando lo oyó, se levantó de prisa y vino a él.
Juan 11:27-29

¿Qué es lo que hace Marta ahora? En ninguna parte de la plática hasta aquí le dice Yeshua a Marta, “Que tu hermana María venga acá.” ¿Por qué es que Marta le dice secretamente a María que salga a ver a Yeshua?

Creo que Marta todavía lucha con su falta de fe por ese momento. Ella necesita y quiere que otras personas que realmente creen están presentes también. Marta cree que María realmente cree en lo que Yeshua dice. ¿No expresó María su fe profunda en Yeshua mientras se sentaba a Sus pies durante la enseñanza? ¿No fue ella quien lavó Sus pies y usó su cabello para limpiárselos y secárselos. Marta es como muchos creyentes de hoy. Muchos creyentes realmente no creen, AHORITA MISMO; ellos no tienen confianza en su fe hacia Dios. Ellos creen que otros realmente creen en El; otros como su Pastor, el líder de la alabanza, su maestra de Escuela Dominical, etc. Ellos creen que si pueden rodearse de personas que creen, que entonces, tal vez, eso será suficiente para ellos. Su fe se describe mejor en el tiempo pasado. Así que, éstos quieren asociarse con personas que creen que tienen fe para hoy día. Marta quiere que María esté cerquitas porque cree que María realmente cree al Señor, hoy mismo.

Jesús todavía no había entrado en la aldea, sino que estaba en el lugar donde Marta le había encontrado. Entonces los judíos que estaban en casa con ella y la consolaban, cuando vieron que María se había levantado de prisa y había salido, la siguieron, diciendo: Va al sepulcro a llorar allí. María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verle, se postró a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.
Juan 11:30-32

Marta dijo al verle luego a Yeshua, “Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.” María, luego, al verle a Yeshua dijo, “Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.” ¿En verdad están diciendo la misma cosa? No creo; porque Yeshua reacciona en una manera totalmente diferente.

Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió, y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve. Jesús lloró.”
Juan 11:33-35

La reacción de Yeshua a la declaración de Marta es de dirigirse a su fe y el hecho que ella realmente no creía que Dios podía hacer cualquier cosa para ella ese mismo día. La reacción de Yeshua a María es mucho más emocional. Creo que la declaración de María fue llena de la emoción de enojo y gran desilusión dirigido hacia Yeshua y Dios. Su fe ha sido reemplazada con la pasión de enojo.

¿Por qué lloró Yeshua? No fue como los judíos concluyeron.

Dijeron entonces los judíos: Mirad cómo le amaba.
Juan 11:36

Creo que Yeshua lloró porque nadie Le creía. Los discípulos no Le creían. Ellos creían que era un error estar allí. Marta realmente no creía. Ella no creía que Dios le valorizaba lo suficiente para hacerlo. Ahora tenemos a María, la que fue tan expresiva en su amor hacia El; tampoco Le creía. Ella fue subyugada de enojo hacia El y Dios. Agraviando la desilusión con insultas, los enlutados profesionales de Jerusalén preguntaron, retando a todos, si aun debieran de creer a Yeshua en otra ocasión por cualquier cosa.

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Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que Lázaro no muriera? /dd>
Juan 11:37

Todos están estancados en el pasado. ¿No podía Él habera hecho algo si hubiera estado aquí más temprano? Pero nadie cree que Él puede hacer algo AHORA. ¿Por qué regresó? Él ya no puede hacer nada. O, así pensaron todos.

Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima. Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días.
Juan 11:38-39

Yeshua ya se pone en acción ordenando que la piedra de la tumba de Lázaro sea quitada. Esto hubiera requerido que algunos de los discípulos físicamente rodaran la piedra de su lugar. El proceso de enterrar en aquellos días fue diferente de lo que nosotros conocemos ahora. Un sepulcro fue una cueva, generalmente cortada brutamente de una piedra. Allí un cuerpo fue envuelto en lienzos, rociado de especias fragantes y dejado por más que un año para disecarse naturalmente. Después de un año, los huesos fueron recogidos y puestos en una caja y puestos en un cementerio. El proceso de desecamiento ya estaría avanzado para Lázaro a este punto. Por eso, Marta estuvo preocupada acerca del peste. Además, Toráh enseña que cualquier persona teniendo contacto con un cuerpo sería inmunda. Yeshua le contestó a Marta directamente.

Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
Juan 11:40

Los discípulos respondieron a la orden de Yeshua y todo el mundo puso su atención en Yeshua.

Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabia que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: Lázaro ven fuera! Y él que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: desatadle, y dejadle ir.
Juan 11:41-44

Tan pronto que Yeshua había llamado por Lázaro, cada ojo tuvo que haber movido de Yeshua a la tumba. Fue un momento increíble. Aquel que estuvo muerto AHORA estaba vivo. Probablemente algunos tragaron aire. Manos taparon bocas. María y Marta no sabían si respirar o gritar. Los discípulos debían de haber estado asustados tratando de comprehenderlo todo. Lázaro probablemente fue atacado de preguntas por su bien estar. En un momento, las palabras de Yeshua de repente fueron más profundas que jamás habían sido consideradas. Yeshua había levantado a un hombre de la muerte y probado que Él tenía el poder de la vida sobre la muerte. ¡Sus palabras fueron las palabras de vida!

Entonces muchos de los judíos que habían venido para acompañar a María, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en el.
Juan 11:45

Los testigos de este momento ya no podían dejar de creen en Yeshua. Ahí no había lugar para dudas. Todo lo que podían hacer fue regocijarse y revivir el momento contándolo a otros. Aun los judíos no podían contenerse. Tenían que decirle a alguien, a todo el mundo. Habían visto a un hombre muerto, muerto por cuatro días, vuelto a la vida por palabra de Yeshua. Por supuesto, este fue el evento que cambiaron las balanzas para los líderes en Jerusalén. Si no le pararían ya, todo el mundo Le creerían y ellos perderían sus puestos de estar a cargo de Jerusalén y el templo. Con este evento, la decisión fue hecha de matar a Yeshua.

Yeshua detuvo Su llegada para garantizar estos resultados. Claramente quería que todos los presentes creyesen en Él, que tuviesen fe en Dios que Él fue mandado, y que Dios fue interesado en cada persona.

Sin embargo, se nos queda la pregunta sobre nuestra fe. ¿Realmente creemos en Yeshua como el Mesías, como el Redentor, como aquel Ser Unificado Quien nos levantará en el último día y nos dará vida eterna?

Yeshua preguntó, “. . .cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe. . . ?” Esta es una pregunta para la última generación. Esa somos nosotros. ¿Tenemos esa clase de fe que Yeshua esperaba encontrar en Marta y en Sus discípulos? O, ¿tenemos una fe que es limitada al pasado, esperada en el futuro, pero extraviada del presente?

El escritor de la epístola a los Hebreos escribió todo un capítulo sobre el tema de la fe. Él definió la fe, no como algo sentada al pie de un arco iris, ni la expresó como algo que exuda de un tubo. Tampoco dijo que fue absorbida al estar cerca de otros que la poseen. Ni siquiera dijo que fue elusiva o comprada a alto precio.

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de la que no se ve. Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.
Hebreos 11:1-3

Primeramente, usted debe de tomar nota que el escritor no está explicando “tiempo pasado” fe ni “tiempo futuro” fe. El escritor está definiendo AHORA fe. Está definiendo algo que existe cada día que el creyente posee. En segundo lugar, dice que AHORA fe es una certeza. Es mucho más que la esperanza. Él dice que es una convicción; es una decisión basada en evidencia que lleva a la verdad. Cuando un hombre recibe una convicción, evidencia ha sido traída y pesada; una decisión y juicio ha sido decidido, sobrepasando toda duda razonable. Uno está convencido de que ciertas cosas son verdad. Fe es fe verdadera; está basada en la verdad apoyada por evidencia.

Muchos creyentes de nuestro día dicen que tienen fe en Dios. Pero a menudo, su fe consiste en presumir cierta información no comprobada con evidencia, y ni siquiera definida como verdad. El presumir resulta en profetas falsas y maestros falsos. Presumir la fe resulta en hermanos falsos y creyentes falsos.

La Biblia está repleta de historias de los hombres antiguos que tenían fe en Dios. La fe de Abraham es la definición Bíblica para la justicia. El resto del capítulo once de Hebreos relata cuántas personas del pasado tuvieron la fe en su día para que pudieran actuar, ser librados y hacer las decisiones que hicieron. Su fe obraba y lograba metas, al igual que Yeshua nos mostró en levantar a Lázaro.

Pero la fe puede hacer otra cosa más que pocas personas mencionan. Fe le puede darle a usted el poder de ver al Creador invisible. Esta habilidad de ver al Creador incluye el poder ver Sus propósitos y planes. Esta clase de fe puede escuchar la voz de Dios hablando desde el Monte Sinaí a pesar de los 3.500 años que han pasado. Verdadera fe viene por el oír, no por ver las cosas que pueden ser vistas. Esta clase de fe le conmueve a una persona a vivir más allá de las dimensiones presentes y a verse como una creatura eternal tomando una jornada fascinante. Esta clase de fe sabe que Dios realmente es Dios y que Él verdaderamente tiene interés y está involucrado en su vida.

Honestamente, si Dios no le libraría a usted en el día de su angustia, ¿qué valor tiene su fe? Si Dios no le contesta cuando usted Le clama, entonces, ¿por qué dice usted que cree en Él? Si en Él usted no puede poner su confianza para que le conteste y le responda a sus peticiones, entonces, ¿qué es que le hace a usted creer que Lo conoce en verdad, o que Él le conoce a usted? Como el escrito de la epístola a los Hebreos dijo:

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
Hebreos 11:6

La mayoría de los creyentes, a este nivel, mueven sus cabezas indicando que están de acuerdo con que necesitamos AHORA fe, pero todavía tienen una pregunta seria. ¿Dónde se obtiene la fe verdadera que obra AHORA?

Nuestro padre Abraham pudo invocar a Dios y Dios le contestaba, “Heme aquí, Abraham, aquí estoy.” Para tener esa clase de fe, usted tiene que contestarle a Dios, cuando Él le llame a usted, diciéndole, “Heme aquí, Señor.” ¿Se acuerdan cuando el Señor vino buscando y llamando a Adán? Adán se escondió. Tenía miedo. Para tener fe en Dios, tenemos que escuchar y responder al Señor. Ya no podemos escondernos en medio de una multitud de actividades. Ya no podemos tener miedo y esconder los talentos que se nos dieron. ¿Se acuerdan del parábola de los talentos y lo que el tercer siervo dijo?

Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. . . .Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.
Mateo 24:18, 24-25

El tercer siervo fracasó porque no tenía fe. Sin fe, él no puede trabajar; realiza “cero” en el reino.

Tener AHORA fe, hemos de tener la fe de nuestro padre Abraham de creer las promesas de Dios. Abraham creyó la promesa de Dios de que iba a obtener a un hijo. Aquella promesa fue realizada en el nacimiento de Isaac, por Sarah. Creemos la promesa de otro hijo. Aquella promesa fue realizada en la vida de Yeshua, el Hijo de Dios. No puede ser, sin embargo, presumido que Él fue el Hijo de Dios, el Mesías. Cada uno de nosotros hemos de basar nuestra fe en la verdad con la evidencia para sostenerla.

¿Saben lo que es un milagro? Un milagro es algo que le pasa a alguien, que dijo que tenía fe, pero realmente no la tuvo, y comoquiera vio el cumplimiento. Un milagro para una persona de fe es un evento que no le sorprendió. Esa persona está contenta que ocurrió. Llama lo que ocurrió un milagro solamente para darle a Dios todo el crédito: la persona de fe está expresando su agradecimiento.

La verdadera medida de fe no se encuentra en señales y maravillas, ni tampoco en milagros. Se trata de creer cuando nadie a su alrededor cree. Es tener el poder para hacer la voluntad de Dios cuando otros le oponen a usted. La fe es más real que la existencia que tenemos como mortales en este mundo.

Yeshua nos enseñó que si tuviéramos “fe como un grano de mostaza,” diríamos “a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará. . . .” Un grano de mostaza es muy pequeño. Sin embargo, no es fe de por sí que mueve una montaña. Dios mueve montañas. Fe no se trata del cómo mover montañas; se trata del conocimiento de Aquel que puede mover montañas.

AHORA, . . . respire profundamente. Pídale a Dios que aumente su fe para creer en Él hoy. Pídale que mueva las montañas que están en su camino, para que usted pueda caminar sobre caminos derechos y lisos dentro de Su voluntad. No camine por vista; camine por fe.

Monte


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