Amor y Respeto: Diez Principios Biblicos del Matrimonio / Vol 9 No 7
- Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.
- Génesis 2:24
- A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
- Génesis 3:16
- Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella.
- Efesios 5:25
- Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor.
- Efesios 5:22
- Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre hizo una mujer, y la trajo al hombre.
- Génesis 2:22
- Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.
- Salmo 128:3
- Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre este solo; le haré ayuda idónea para él.
- Génesis 2:18
- Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. El corazón de su marido está en ella confiado, y no carecerá de ganancias. Le da ella bien y no mal Todos los días de su vida.
- Proverbios 31:10-12
- El que halla esposa, halla el bien, Y alcanza la benevolencia de Jehová.
- Proverbios 18:22
- La casa y las riquezas son herencias de los padres; Mas de Jehová la mujer prudente.
- Proverbios 19:14
- Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.
- Génesis 3:12
- La mujer virtuosa es corona de su marido; Mas la mala, como carcoma en sus huesos.
- Proverbios 12:4.
- Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.
- Génesis 2:25
- Sea bendito tu manantial, Y alégrate con la mujer de tu juventud, Como cierva amada y graciosa gacela, Sus caricias te satisfagan en todo tiempo Y en su amor recréate siempre.
- Proverbios 5:18, 19.
- ¡Qué hermosa eres, y cuán suave, Oh amor deleitoso! Tu estatura es semejante a la palmera, Y tus pechos a los racimos. Yo dije: Subiré a la palmera, Asiré sus ramas, Deja que tus pechos sean como racimos de vid, Y el olor de tu boca como de manzanas, Y tu paladar como el buen vino, Que se entra a mi amado suavemente, Y hace hablar los labios de los viejos. Yo soy de mi amado, Y conmigo tiene su contentamiento.
- Cantar de los Cantares 7:6-10.
- Grande es el misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo (el Mesías) y de la iglesia (la asamblea llamada fuera).
- Efesios 5:32
- Entonces Faraón dio orden a su gente acerca de Abram; y le acompañaron, y a su mujer, con todo lo que tenía.
- Génesis 12:11-20
- Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer; y él respondió: Es mi hermana; porque tuvo miedo de decir: Es mi mujer; pensando que tal vez los hombres del lugar lo matarían por causa de Rebeca, pues ella era de hermoso aspecto. Sucedió que después que él estuvo allí muchos días, Abimelec, rey de los filisteos, mirando por una ventana, vio a Isaac que acariciaba a Rebeca su mujer. Y llamó Abimelec a Isaac, y dijo: He aquí ella es de cierto tu mujer. ¿Cómo, pues, dijiste: Es mi hermana? E Isaac le respondió: Porque dije: Quizás moriré por causa de ella.
- Génesis 26:7-9
- Y la trajo Isaac a la tienda de su madre Sarah, y tomó a Rebeca por mujer, y la amó; y se consoló Isaac después de la muerte de su madre.
- Génesis 24:67
- Como zarcillo de oro en el hocico de un cerdo Es la mujer hermosa y apartada de razón.
- Proverbios 11:22
- Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.
- Proverbios 31:30
- Rubén, tú eres mi primogénito, mi fortaleza, el principio de mi vigor; Principal en dignidad, principal en poder. Impetuoso como las aguas, no serás el principal, Por cuanto subiste al lecho de tu padre; Entonces te envileciste, subiendo a mi estrado.
- Génesis 49:3-4
- He aquí que tú eres hermoso, amado mío, y dulce; Nuestro lecho es de flores.
- Cantar de Cantares 1:16
- Di a la sabiduría: tú eres mi hermana; Y a la inteligencia llama parienta;
- Proverbios 7:4
- El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.
- Proverbios 9:10
- Con sabiduría se edificará la casa, Y con prudencia se afirmará.
- Proverbios 24:3
Frecuentemente cuento la historia acerca de mi hija, en aquel entonces de cinco años de edad, y el tema de matrimonio. Ahora ella es toda una mujer y no le gusta escucharla vez tras vez, pero para mí es una memoria preciosa e ilustra cómo los asuntos de nuestra vida real se encuentran en las bocas de los niños y los que maman. Mi hija se me acercó un día hace más de 16 años mientras yo estaba leyendo el periódico. Respetuosamente pidió mi atención y enseguida declaró: Papá, es muy importante con quién se casa uno, ¿no? Fui asombrado por su franqueza en tratar el asunto y le entregué toda mi atención. Sí, Mi Amor, es muy importante con quién te casas. Con eso, ella me pidió, Papá, cuando tenga edad de casarme, ¿me ayudarás a escoger a un buen esposo? Inmediatamente fui por lápiz y papel escribiendo cada palabra de esa conversación. En la ocasión de cada uno de sus cumpleaños desde ese día, le he acordado de su petición y le he asegurado que cumpliría con su petición. En retorno, me ha acordado que realmente la decisión es suya. Ya tiene 21 años, está por contraer el matrimonio y esta historia será parte de su ceremonia de bodas, a medida que me ponga de acuerdo con su decisión.
La mayoría de los lectores de Yavoh son casados o han sido casados. Menciono el estadístico por dos razones. Primeramente, este artículo se trata del tema del matrimonio. Vamos a tener una discusión franca y honesta del punto de vista bíblico. En segundo lugar, este artículo va a presentar razones acerca del porqué nuestros matrimonios tienen éxito y porqué en veces no tienen éxito. Tal vez a usted le gustaría perdonarme desde ahora por lo que voy a escribir. Posiblemente tocaré asuntos acerca de su propio matrimonio. Mi esperanza es que este artículo estimule plática entre usted y su esposa y sea de ánimo para usted.
Piense usted, por favor, por un momento y considere el entrenamiento y la enseñaza que usted recibió en preparación para su matrimonio. Si usted se parece a la mayoría, estará de acuerdo que no hubo un entrenamiento formal. Es decir, usted no asistió a un colegio o escuela técnica para ser entrenado(a) y certificado(a) como esposo(a). No existe un diploma o certificación calificándonos como candidatos para el matrimonio. Sin embargo, todas las decisiones que hacemos durante nuestra vida, la selección de nuestro(a) esposo(a) y las decisiones que hacemos sobre cómo ser un esposo o una esposa, son las más profundas y tienen implicaciones de largo alcance. Hijos (otras personas) resultarán de esas decisiones y el proceso continuará de generación en generación. De hecho, nosotros existimos hoy día a causa de decisiones hechas por nuestros padres. Esto me trae a mi punto inicial, el del tema del matrimonio. Nuestros padres han tenido un impacto profundo sobre nosotros con respeto al matrimonio. Fueron nuestros padres que sirvieron como nuestros maestros de primaria en preparación para el matrimonio. Al igual que cualquier curso de entrenamiento, la calidad de ese entrenamiento tiene un impacto directo sobre el éxito o fracaso del intento.
Pero nuestros padres no son el único recurso que tenemos de prepararnos para el matrimonio. La Biblia tiene mucho que decir acerca del matrimonio. De hecho, la institución de por sí del matrimonio tiene su origen en la Biblia. Nuestros padres e instrucción básica Bíblica acerca del matrimonio son nuestros recursos principales de referencia en cuanto al matrimonio. Pero, ¿usted ha considerado la instrucción que tenemos acerca del matrimonio dada en la Biblia? Permítame explicar un poco más. Desde que nuestros padres son nuestro ejemplo de primaria, ¿ha considerado usted lo que nuestros padres en la Biblia nos enseñan acerca del matrimonio? ¿A cuáles padres me refiero? ¡Abraham y Sarah, Isaac y Rebeca y Jacob y sus esposas Leah y Raquel tienen mucho que ensañarnos acerca del matrimonio!
Vamos a repasar 10 principios Bíblicos acerca del matrimonio y después examinar lo que nuestros Padres y Madres Bíblicos nos han enseñado.
Cómo llegamos al matrimonio, más importante, cómo cumplimos con él, es extremamente importante concierne nuestro bienestar personal y nuestros hogares. O producirá gran gozo y satisfacción, o duelo de corazón y desánimo. Los principios Bíblicos que repasaremos son dados en general. Según el estado civil individual suyo, puedan ver excepciones. Algunas personas quedan solteras y nunca se casan. Por eso, estos principios Bíblicos sirven como una definición básica para el tema dentro del contexto del matrimonio.
El Matrimonio es un pacto entre un hombre y una mujer iniciado por el intercambio de votos.
El matrimonio no es un acuerdo entre dos ni es un contrato; es bastante más que eso. El matrimonio es un pacto. Asociaciones y contratos son acuerdos de consideración dada por consideración recibida. Esta clase de acuerdos es formada por peticiones y promesas. Un partido pide una cosa y ofrece algo en cambio. El otro partido negocia un punto de valor por otro punto de valor. Un pacto no se hace principalmente por ganancia ni bajo negociaciones. Un pacto no se mantiene por medio de los dos partidos cumpliendo con sus obligaciones, sino que consiste en la realidad de darse a sí mismos a pesar de los valores a cambio. La duración de un pacto no es determinada. O es para siempre o hasta seguir es imposible, por ejemplo, Hasta que la muerte nos separe. Este pacto resulta en un cambio de nombres. Este pacto cambia el lugar llamado hogar. Un pacto matrimonial establece una preferencia relacional más grande que la relación entre padres e hijos. Un pacto matrimonial crea una realidad nueva que es aprobada por toda la creación, incluyendo su Creador.
Por eso un divorcio es más que romper un contrato. Un divorcio rasga el tejido mismo del alma al momento en que el pacto matrimonial es violado. Un voto quebrado, un compromiso roto o una palabra no cumplida es equivalente a un problema interno de una profundidad personal no tocable por suavizantes. Un contrato quebrado puede ser reparado con daños pagados, pero el daño causado por un pacto violado permanece por mucho tiempo.
Hay hombres y mujeres que no dejan en verdad a su padre y a su madre al casarse. De consecuencia, no han escogido a su esposo(a) sobre todos los demás. A la verdad del hecho, ellos nunca hicieron el pacto apropiado desde un principio y los resultados fueron inevitables. Muchos consejeros pre-matrimoniales recomienden que la nueva pareja viva separada y aparte de los padres de los dos, para asegurar que la unión debida se establezca en el matrimonio.
Llegando a ser una sola carne es una consumación de los votos verbales, pero no puede sustituir por ellos. Llegar a ser una sola carne antes de pronunciar los votos del matrimonio es fornicar y distorsiona el patrón y el propósito de la intimidad por completo en el matrimonio.
El Esposo es la cabeza de la casa y responsable por el matrimonio.
Este versículo es aborrecido por más mujeres que cualquier otro versículo en la Biblia. El espíritu de rebelión no estará ocioso dentro del corazón de una mujer al escuchar las palabras, él se enseñoreará de ti. A aquella mujer, estas palabras confrontan su incredulidad y falta de confianza para con su esposo. Del punto de vista de un consejero, es la evidencia de que ella no le ama a su esposo. El amor todo lo cree.
Para el hombre, éste es probablemente el verso menos entendido acerca del matrimonio. Líderes que realmente son maduros saben que la autoridad de gobernar viene después de que toda la responsabilidad ha sido tomada por parte de ellos mismos. Autoridad legítima es otorgada por parte de los que viven bajo de ella. Demandar autoridad sobre otra persona, o ejercitar autoridad para probar su existencia, [es reflejado en el cuadro] de un líder sobre el camino de fracaso. El deseo de la mujer para con su marido, resulta naturalmente en que ella le da autoridad sobre ella, porque ella cree que él ha tomado toda la responsabilidad por ella. Desde el punto de vista de un consejero, un hombre que ejercita control y toma ventaja sobre su esposa prospectiva todavía no se siente en casa con la nueva responsabilidad que tendrá de un hogar y de una esposa. Es evidente que todavía no sabe amar a su esposa.
Durante la temporada del noviazgo de un matrimonio, el hombre sigue en búsqueda de su esposa prospectiva. Es parecido a un juego. A la verdad, él la sigue a ella hasta que él mismo sea tomado preso.
Este modo de actuar durante el noviazgo no debe de terminarse al momento de las bodas. El matrimonio debe de seguir adelante a base del hombre iniciando y la mujer completando. En el evento de necesitar una corrección o un asunto necesite ser emprendido, es la responsabilidad y deber del esposo empezar las acciones.
¿Quiere decir que el hombre es culpable cuando hay un problema? ¿Es culpa del esposo si el matrimonio fracasa? No. Tomar responsabilidad no se preocupa ni es interesada en buscar la falla y poner la culpa. Tomar responsabilidad es enfocado sobre mejoramiento y corrección haciéndolo mejor. Falla y culpa son temas de la falta de madurez.
Una esposa casada con un buen esposo sabe que ella puede cometer un error y no va a ser culpada o condenada. Su deseo es para con su esposo y ella quiere que él tenga señoreo sobre ella para llevar a cabo las soluciones.
El Esposo es mandado por Dios a amar a su Esposa
Amor en un matrimonio para la esposa parece ser tan natural como respirar. Pero para el marido, amor en el matrimonio es un acto determinado por su voluntad. Sí, el amor es una emoción; sin embargo, para muchos hombres durante los primeros años del matrimonio, el amor consiste en el amor del recorrido. Por eso algunos hombres nunca se maduran y siguen en pos de otras mujeres aun después de cazarse. El mandato de Dios que el marido ame a su esposa es más que una emoción, un sentimiento o un juego. Es un acto determinado en que él es forzado a dirigir sus energías hacia el propósito específico de proveer por su esposa, proteger a su esposa y mostrarse apasionado hacia su esposa.
Algunos hombres proveen bien y están dispuestos a poner sus vidas para protegerla. Esto es amor sacrificador. Sin embargo consideran relaciones conyugales como uno de los beneficios por haber hecho los primeros dos [proveer bien y proteger]. Poco entienden que Dios los manda también ser esposos apasionados, íntimos. Es parte del plan de Dios que el esposo ame a su esposa. No hay una esposa que no quiera que su esposo le desee por ser mujer. Aquí es donde el juego es incorporado en el matrimonio. Ella quiere ser buscada y deseada, antes que lo tome a él preso. El esposo necesita aprehender a seguir procurando a su esposa, a pesar de que él ya ha sido cautivado por la mujer.
Fundamentalmente, la necesidad número uno de una esposa en un matrimonio es la seguridad. El esposo es mandado a suplir esta necesidad. Amando a su esposa, él le provee a ella un hogar, los recursos para vivir y un lugar salvo y seguro para ella y los hijos. Amándola emocionalmente, le asegura y le consuela, defendiéndola contra terror y peligro. Amándola físicamente, él comprueba que sus atenciones y enfoque están sobre ella y ella misma es segura en sus deseos.
El mandamiento de amar a su esposa quiere decir que el esposo ha de comprometer sus mejores energías, recursos, creatividad y atenciones y enfocarlos completamente en ella. [El mandamiento encierre] más que simplemente provisión y protección. Amar a una esposa quiere decir preferirla sobre TODAS las demás.
Cuando un esposo comete adulterio, él comprueba a su esposa que no la ama. Él ha quebrado el mandamiento de amar a su esposa. No se puede separar sexo del amor en un matrimonio. El argumento de un esposo que, Solamente fue sexo, (lascivia), pero, a ti te amo, es un argumento completamente tachado. Simplemente no es cierto. Sexo y amor en el matrimonio son inseparables.
La Esposa es mandada Por Dios a Respetar a su Esposo
A menudo, maestros Bíblicos ponen al mismo par estén sujetas con obedecer. Como consecuencia, oposición ha crecido dentro de la cultura América al punto de que muchas mujeres rehúsan decir amar, honrar y obedecer entre los votos tradicionales de la boda. Realmente es un error grandísimo. La palabra obedecer no comunica el énfasis correcto para las palabras estar sujeta a o sumisión como traducido en el texto.
Permítame ofrecer una perspectiva enteramente nueva. En lugar de usar la palabra obedecer para amplificar la frase estar sujeta a o la palabra someterse, vamos a usar la palabra respetar. Ahora vamos a volver a mencionar el mandamiento. Las casadas respeten a sus propios maridos, justo como respetan al Señor. Eso cambia algo drásticamente. En lugar del aviso final de obedecer (como una esclava única y corriente), respeto abre la puerta a balance y entendimiento. Respeto es algo dado con la misma medida de ser respetable. Respeto está en el mismo nivel junto con amor y honra. Obediencia no requiere amor ni honra; sin embargo, respeto sí los requiere.
La queja más mencionada de esposas desconcertadas es que ellas no respetan a sus esposos. Es muy difícil que lo hagan cuando el esposo sigue haciendo cosas que no merecen respeto. Muchas veces las esposas están justificadas en sus quejas. Un esposo que no provee, no protege ni demuestra amor apasionado hacia su esposa está en peligro de resbalarse y caer sobre el hielo si cree que tiene respetabilidad. Pero muchas veces, el hombre sí provee y protege, es fiel y deseoso de su esposa. Sin embargo, su esposa le trata en una manera sin respeto simplemente porque es un hombre. Esposas que hacen así deben de pensar en cómo su madre trató a su padre. Usted descubrirá que muchas veces éste es un patrón repetido y un modo de actuar aprehendido.
Por eso Dios manda a las esposas a respetar a sus esposos. Esposas tienen que hacer una decisión determinada para lograr esto. Requiere energía y una voluntad definida para hacerlo. En lugar de insistir que su esposo llene los requisitos de un nivel artificial de respeto (él cumpla con todo lo que su esposa quiere que haga), una esposa debe de llegar a conocer a su esposo por la verdadera bondad que posee.
Fundamentalmente, la necesidad número uno de cada hombre dentro del matrimonio es respeto. La esposa es mandada a cumplir con esta necesidad. El mandamiento de respetar a su esposo quiere decir alabar a su esposo, a él mismo y delante de otros, y someterse a su liderazgo, guianza y juicio. Aun si él comete un error y está mal. Él aprehenderá. Así es como los hombres aprehenden cada día en sus trabajos. Una esposa que cree que ella necesita enseñar a su esposo por corregirlo solamente logra causarle vergüenza. Cuando una esposa le falta al respeto a su esposo con palabras de crítica, le trata con desprecio y lo tiene bajo menosprecio, ella destruye a su fuente principal de provisión y protección de Dios. Ella también quebranta el mandamiento de Dios de respetarlo. Cuando una esposa aprehende cómo respetar a (estar sujeta a, someterse a y obedecer a) su esposo, él le tratará a ella cómo a una mujer fina, y no como a una regañona.
Rodney Dangerfield, un comediante, basó toda su carrera sobre este tema singular: respeto en el matrimonio. I cant get no respect. [No puedo obtener respeto.] No importaba la historia o la circunstancia que él contaba acerca de su esposa, vez tras vez él repitió aquella misma línea. ¿Por qué trajo chiste la frase por tan largo tiempo? Todo buen humor está basado en la verdad. Cada marido se rió una y otra vez, porque se identificó con el sentimiento expresado: I cant get no respect.
El Esposo y la Esposa son Coherederos de la Vida
Para tener hijos, se requiere a un hombre y a una mujer unirse para procrear. El hombre no lo puede hacer solo; tampoco la mujer. Juntos ellos forman a cada nuevo niño. La mujer no fue creada de la tierra como el hombre; por eso no debe de ser tratada como tierra. La mujer no bajó del cielo volando, así que no debe de estar sobre cualquier cabeza. Ella fue tomada del costado de su esposo; por eso, su lugar debido está a su lado.
La necesidad que la mujer tiene de seguridad solamente puede ser encontrada completamente en su esposo. La necesidad que el esposo tiene de recibir respeto solamente puede ser dada completamente por su esposa. Cuando ambas necesidades son suplidas, el matrimonio se parece al anillo del matrimonio. Está hecho de metal precioso y joyas valiosas, va de vuelta en vuelta, sin principio y sin fin. La vida es buena y todo una maravilla. Cuando una de las necesidades, ya sea seguridad o respeto, no sea dada, el anillo está roto. Ahora hay un principio notable y un fin visible. El anillo ha llegado a ser un pedazo de metal torcido. La pasión del amor llega a ser la pasión de enojo y odio. Conduce a traición. Lo que queda del anillo viene siendo una mala memoria y es empeñado por una fracción de su costo original. Sin embargo, la traición y el odio pueden durar mucho después del divorcio. Cuando lo que les falta a los dos es suplido, el hogar es un lugar placentero para todos.
Ser un coheredero quiere decir compartir la misma herencia y porción. Esposos y esposas vinieron de diferentes casas, pero cuando se han unido, son parte de la misma casa con el mismo Padre Celestial. Cuando la mujer fue tomada del hombre (su costilla), indicó que estuvieron juntos desde la creación del hombre. El matrimonio reúne al hombre y a la mujer como estuvieron en el principio. Esto es el matrimonio basado sobre entendimientos espirituales.
Hay una diferencia fundamental entre un matrimonio secular y un matrimonio espiritual. Un matrimonio secular es una proposición compartida. Es el contrato de un acuerdo mutuo. En veces, estos matrimonios perduran simplemente por que no tienen otros recursos.
El punto de vista espiritual del matrimonio es uno que abraza el Autor del matrimonio. Es un matrimonio donde ambos, esposo y esposa, están bajo la autoridad de Dios. Pero el final de todo es esto: Un matrimonio espiritual existe donde el esposo y la esposa saben que era su destino estar juntos, uno para la otra. Ellos también comparten los mismos problemas y el mismo gozo de la vida. Ellos hacen su selección, el uno para la otra, creyendo que es la voluntad de Dios.
El Hombre Necesita Una Esposa
Ha sido claramente comprobado que los hombres viven por más años y con mejor salud como un resultado del matrimonio.
Compañerismo es el componente clave del matrimonio. Tener el mismo compañero(a) desde la juventud hasta la vejez significa amistad verdadera y amor. La palabra ayudante realmente quiere decir ayuda idónea. Una ayuda idónea es mucho más que un simple ayudante. Ayuda idónea quiere decir compañera. Quiere decir que ella va estar en donde debe de estar hasta que se acabe el asunto. Ayuda idónea también lleva un tono fuertemente espiritual. Una esposa puede ayudar al hombre a encontrar al Señor. Una esposa o multiplicará tu ministerio en el Señor, o te sacará luego de él. No piense que usted puede entrar al ministerio de tiempo completo si su esposa no está ahí mismo con usted sirviendo al Señor. No hay un hombre espiritual con vida hoy día, cuando él esté al punto de ser dejado por muchos años en una isla abandonada, teniendo que escoger entre tener con él o a su Biblia o a su esposa, . . . confiará en su memoria para las Escrituras, pero quiere a su esposa consigo. Él necesita tener a su esposa con él.
La mayoría de los hombres no son expertos en cuanto a la joyería. Realmente no saben la diferencia entre un diamante y la imitación. La mayoría de ellos ven una piedra de color en un anillo y creen que es bonita, pero no tienen la menor idea qué es o cuánto vale. Todo lo que saben de seguro es que las piedras que les gustan más, cuestan más dinero de lo que querían gastar.
Consideren esto por un momento, ¿con qué frecuencia ven ustedes rubís, diamantes, esmeraldas o perlas? La Biblia dice que de una esposa excelente es más rara [menos común] que las joyas. Posiblemente los esposos no son expertos en cuanto a joyas preciosas; pero, sí podrán discernir cuál mujer será la más virtuosa, cuya estima sobrepasará la de las piedras preciosas. El esposo sabe lo que quiere decir confiar en ella y en qué forma él será seguro con ella el resto de su vida. Él sabe que su gran valor no se trata de ganancias o inversiones. Sabe que su valor sobrepasa cualquier precio, y que no la puede reemplazar.
El Presidente John F. Kennedy una vez describió este punto en una manera única. Jackie Kennedy era su esposa hermosa y la Primera Dama de la nación. Dondequiera que ella fuera, atrajo gran atención. La prensa y el público querían verla a ella en todo momento. En una ocasión el Presidente Kennedy se introdujo así, Yo soy el caballero quien acompañó a Jackie para acá.
Una Esposa es la Gracia de Dios al Esposo
La benevolencia mencionada aquí es favor no merecido o la gracia de Dios. Eso quiere decir que hombres no merecen todo el bien que reciben de sus esposas. Esto simplemente es la verdad que los hombres sabios llegan a aprehender. Aun más, cuando una esposa verdaderamente entiende que ella fue presentada por el Señor a su esposo, ella se desarrolla en sabiduría.
Las cosas más importantes y vitales de la vida vienen del Señor, [por ejemplo, las rosas]. Cuando un hombre finalmente llegue a ser suficiente inteligente para detenerse a oler las rosas, se parará a comprarle una docena de ellas a su esposa. Entre más veces que se detenga a oler las rosas, más inteligente será.
La Esposa es la Influencia Más Poderosa sobre su Esposo.
Adán fue persuadido a buscar el placer de su esposa más que el pacer de Dios. Un hombre piadoso debe de aprehender luego qué tan más poderosa su esposa es que él, con sus encantos (hechicerías) y llantos. Una esposa piadosa debe aprehender luego a no abusar y lastimar a su esposo tratando de obtener lo que quiera.
Permítanme compartir una expresión gráfica que ilustra este punto. Un esposo es como el capitán de un barco velero. Él dirige sus recursos y utiliza sus habilidades para subir y bajar las velas, él planea la ruta hacia puertos lejanos, y él determinará cuáles cargas debe llevar y vender. Su esposa es el viento que llevará sus velas. Sigamos con este cuadro otro poco. Su esposa puede faltar en apoyarlo y mantenerse callada. No importa las velas que despliegue, ni lo alto que sea su mástil, sin viento, ahí mismo se quedará flotando. Si su esposa es tempestuosa y se pone en contra, el barco se encontrará en medio de una tormenta con velas rotas y mástiles quebrados. Muchos son los barcos perdidos en alta mar a causa del huracán que se levantó. Mas un barco estable con una brisa invariable partirá seguro en su gran lance hacia la aventura.
Simplemente dicho, un esposo es el capitán de su barco, más la esposa el viento en sus velas. No se requiere más que una brisa para que el barco mueva. Les aseguro que si solamente en el oído de su esposo la esposa sople, las velas capturarán aquella brisa.
Algunas esposas creen que la mejor manera de ayudar al capitán es por medio de agarrar el timón y trazar la ruta que quieren. Realmente esto es traición y resulta en viajar en círculos. En la película, My Big Fat Greek Wedding, la madre aconseja a la hija cómo ayudar al padre a hacer una decisión. El padre es la cabeza, pero la esposa es el cuello, dice la madre. El consejo mío se alinea con el cuadro anterior. Si la esposa realmente quiere que el barco trace una ruta particular, entonces que le dé un viento favorable en aquella dirección. El esposo navegará en esa dirección y buscará los vientos favorables que con tiempo le llevará también a su destino. El gozo más grande que un capitán pueda sentir es que él vaya a favor del viento, sabiendo que cada vela esté llena de viento, que el timón esté centrado y que él mismo esté escuchando las palabras, Así, sí, Capitán. Llévesela calmada
El daño más grande que se le puede hacer a un hombre es causado por su mujer. Los hombres pueden insultarse unos a otros y vez tras vez; se enojan y se ponen agresivos. De otro modo, cuando la esposa pone en vergüenza a su esposo, ella traspasa su corazón.
La mayoría de las esposas no están tratando de avergonzar a sus esposos. Están tratando de motivar y estimular a los que parecen ser lentos para iniciar. El error de avergonzarlo realmente no es intencional; cosas pasan. Los errores ocurren porque las esposas han torcido una instrucción Bíblica mayor. Madres deben de enseñar a sus hijos; esposas deben de servir a sus esposos. Demasiado seguido, esposas sirven a sus hijos e intentan enseñar a sus esposos.
El Matrimonio es una relación sexualmente y pasionalmente íntima.
Antes de tratar esta verdad Bíblica acerca del matrimonio, hay que decir que algunos(as) esposos(as) evitan este tema a todo costo y no platican de la intimidad o pasión con nadie, incluyendo a sus esposos(as). Con todo respeto, si este tema le ofende a usted, favor de pasar a la próxima sección. Favor de seguir leyendo para entender lo que la Biblia tiene que decir acerca de la pasión, la cual es diferente a la lascivia.
Muchos años atrás, escuché a un pastor y esposo de experiencia enseñando a varonos recién casados la definición correcta de amor y sexo matrimonial. Él lo dijo todo en dos frases, Hasta que el día llegue en que usted esté totalmente apasionado con su esposa, no te has enamorado de ella. Hasta que el día llegue en que ni siquiera se imagine que otra mujer le podría satisfacer como su esposa le satisface, usted todavía no ha obedecido el mandamiento de amar a su esposa como el Señor nos ama a todos nosotros.
Hay un mundo de diferencia entre lascivia y pasión. Lascivia es un pecado y la pérdida de autocontrol; pasión es un fuego que moldea el metal de un matrimonio.
La mayoría de las esposas, después de 30 días de matrimonio, están convencidas que se casaron con un hombre completamente preocupado con el sexo. A menudo así es. Esposas, sin ser motivadas, piensan en sexo más o menos cada 20 días; hombres hacen lo mismo cada 20 minutos (aunque algunos insisten que cada 5 minutos.) Los hombres de por sí creen que el tener sexo con sus esposas les puede curar hasta cualquier dolor de cabeza. Los hombres piensan que la mejor manera de que su esposa pueda relajarse, después de un día arduo con los hijos, es que ella tenga sexo con él. Los hombres realmente piensen que van a ser más sabios en el mundo de negocios por medio de tener sexo más frecuentemente con sus esposas. Ellos basen su creencia en el hecho de que se sienten más alertos, vivos e invigorosos después de tener sexo. Los hombres son superiormente visuales y criaturas de imaginación cuando se trata del sexo. Ellos perciben una conexión entre su energía sexual y la energía de vida.
A las esposas también les gusta tener sexo dentro del matrimonio, pero no como al esposo. Esposas perciben sexo como si fuera un vino fino. Cada comida no es acompañada por un vino fino. El vino siempre requiere un vaso particular. La temperatura del vino ha de ser exacta. Hay un modo especial para abrir el frasco de vino y de probarlo. Lo que las esposas quieren en el sexo matrimonial es pasión y romanticismo. Por eso un escenario romántico contiene velas, flores y un vaso de vino.
Los esposos tienden a pensar que pasión y romanticismo son como cerveza. Este pensamiento les mete en bastantes problemas. Ni el mal aliento ni los eructos que produce la cerveza son viriles ni chistosos para una dama cuando se trata del romanticismo.
Ahora, ¡he aquí lo asombrante! La Biblia tiene su propia manera dramática de ilustrar romanticismo y pasión. Primero el hombre sale adelante y la esposa responde.
Un matrimonio Bíblico es una relación sexualmente y pasionalmente íntima. La satisfacción, cumplimiento, gozo y placer son partes del plan de Dios para el matrimonio. Usted no tiene que ser un experto(a) al principio del matrimonio. Muchos creen que la experiencia de aprehender intimidad sexual es parte de todo una vida de gozo dentro del matrimonio. De acuerdo.
Sexualidad matrimonial es una experiencia cambiadora de vida y parte de la experiencia de vida cambiadora.
El Matrimonio es el misterio de la relación del Mesías con nosotros.
Ha habido un mundo lleno de poetas y filósofos explicándonos lo que es el amor y el matrimonio. Pero este misterio descrito en la Biblia sobrepasa cualquier otra explicación. Si usted preguntará a cualquier persona casada por qué soporta los errores y anormalidades de su esposo(a), sea esposo o esposa, dará la misma respuesta, Porque lo amo (o, la amo.) Porque el amor cubre una multitud de pecados.
¿Qué nos enseñaron Abraham y Sarah acerca del matrimonio?
Hay un incidente singular en el matrimonio de Abraham y Sarah (en aquel entonces llamados Abram y Sarai) que la Biblia misteriosamente incluye. Concierne un viaje a Egipto y un encuentro con Faraón.
Y aconteció que cuando estaba para entrar en Egipto, dijo a Sarai su mujer he aquí, ahora conozco que eres mujer de hermoso aspecto; y cuando te vean los egipcios, dirán Su mujer es; y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida. Ahora, pues, di que eres mi hermana, para que me vaya bien por causa tuya, y viva mi alma por causa de ti. Y aconteció que cuando entró Abram en Egipto, los egipcios vieron que la mujer era hermosa en gran manera. También la vieron los príncipes de Faraón, y la alabaron delante de él; y fue llevada la mujer a casa de Faraón. E hizo bien a Abram por causa de ella; y él tuvo ovejas, vacas, asnos, siervos, criadas, asnas y camellos. Mas Jehová hirió a Faraón y a su casa con grandes plagas, por causa de Sarai mujer de Abram. Entonces Faraón llamó a Abram, y le dijo ¿Qué es esto que has hecho conmigo? ¿Por qué no me declaraste que era tu mujer? ¿Por qué dijiste; Es mi hermana, poniéndome en ocasión de tomarla para mí por mujer? Ahora, pues, he aquí tu mujer; tómala, y vete.
Así que, ¿por qué está historia incluida en la Biblia?
Permítanme contestar en términos claros e inequívocos. Es una lección para los esposos. ¡Nunca, bajo ningunas circunstancias, no importa si usted cree que su vida está en peligro mortal, nunca trate a su esposa como si fuere su hermana! Ella NO es su hermana. ¡ELLA ES SU ESPOSA!
No beses a tu esposa como si ella fuera hermana de usted. No haga usted nada con su esposa como si ella fuera su hermana (aun espiritualmente). Trate bien a la hermana suya; pero trate a su esposa como la esposa de usted que es. De otro modo, usted pide para sí mismo problemas como nunca se ha imaginado. Hay un paralelo en este principio: No trate a una de sus hermanas espirituales como si ella fuera su esposa. Ese es otro paquete de problemas que usted no desea adquirir.
¿Qué nos enseñaron Isaac y Rebeca acerca del matrimonio?
Para demostrar cuánta influencia nuestros padres y madres tienen al enseñarnos costumbres como esposos y esposas, Isaac cometió el mismo error con Rebeca cuando visitaron al rey Abimelec.
Usted no tendrá por que preocuparse del Faraón o Abimelec dándole problemas. Será su esposa con quién tendrá problemas.
Antes de dejar esta Escritura, vamos a asegurarnos que tenemos un entendimiento claro acerca de algo. Isaac hacia algo más que hacerle un cariño a su esposa. Usted puede mostrarle cariño a su hermana. Acariciar es considerablemente más que hacer un cariño. Cada versión usa sus propias expresiones. Y seguramente Isaac no estaba practicando el deporte de tenis. La palabra Hebrea tiene que ver con una combinación de expresiones: risa, jugar, entretener con deseo.
Aquí, Isaac y Rebeca nos enseñan algo muy poderoso acerca de matrimonio que se cuenta en la historia de cómo se conocieron y se casaron. Si se acuerdan, Eleazar, el siervo de Abraham fue enviado a conseguirle una esposa a Isaac de la región de donde Abraham mismo provino. Eleazar encontró a Rebeca y también a su hermano durante aquel viaje, y trajo a Rebeca para a tras. Entonces la Escritura dice que una de las cosas más profundas que se pueden encontrar acerca del matrimonio. Es lo siguiente:
Al momento que Eleazar y Rebeca llegaron, Rebeca se puso un velo para presentarse a Isaac (ella no estaba usando un velo antes). La Escritura continua.
Espérese un momento. Veamos la secuencia otra vez. La tomó, se casó con ella, la amó y fue consolado por ella. ¡Eso está al revés. ¿No es que nosotros primeramente encontramos a alguien, y luego empezamos a sentirnos cómodos en su presencia, aun amistosos? Después nos enamoramos, nos casamos y lo último que hacemos es tomárnosla. Pero la Escritura dice que Isaac hizo lo opuesto. ¿De qué se trata esto? Y, ¿por qué contó la Escritura que Rebeca se puso un velo justo antes de encontrarlo. ¿Qué tiene que ver el velo con el matrimonio?
Lo que la Escritura nos ha mostrado es cómo los hombres se acercan al matrimonio y cómo lo hacen las mujeres, A menudo los métodos son diferentes.
Damas, esta es la verdad. Que mis palabras sirvan de confirmación. Los hombres se acercan al matrimonio con la idea de sexo y atracción física desde luego. Los hombres aguantan el noviazgo, la ceremonia y el traje de bodas para poder tener sexo con la mujer. A los seis meses después de casarse, despiertan una mañana, contemplan a su esposa acostada a su lado y se les prende el foco: ¿Qué es lo que he hecho? ¡Estoy casado! Entonces es cuando realmente se casan los hombres. Entonces. . . deciden mentalmente, algún tiempo después, amar a sus esposas. Podrán pasar años antes de que agarren el concepto. Entonces, entenderán que una esposa es mejor que una madre.
Esposas entienden el matrimonio de otro modo. Primero son confortadas, se enamoran, se ponen el velo para las bodas, se casan y al último tienen sexo. Modestia y discreción es el lema de su relación. El velo es el símbolo de su modestia durante la boda.
Permítanme ilustrar qué tan nítidamente este proceso cabe en la mente de un hombre y de una mujer. El tema es fantasía. Cuando un hombre entretiene una fantasía acerca de una mujer, se trata de sexo y cómo la toma. Cuando una mujer entretiene una fantasía acerca de un hombre, se trata de cómo ella se siente segura con él, cómo le abraza y cómo le hace sentirse cómoda. Se trata de que ellos dos son amigos y tal vez que él le dice cuánto la ama presentándole flores. Hombres y mujeres piensan diferentes sobre este tema.
Esto me trae a uno de los puntos más importantes acerca del matrimonio que los hombres y las mujeres necesitan saber y entender. ¡Caballeros! Las mujeres hacen lo contrario de lo que usted piensa que debe de ser hecho en muchas ocasiones.
Un hombre contará hasta el 10 empezando con el número 1, y progresando número por número, llegará al 10. Una mujer también llegará al diez, pero lo hará diferente. En veces, cada vez lo hará de otro modo. Por ejemplo, una mujer contará hasta el 10 en la manera siguiente: 3, 7, 5, 1, 2, 8, 9, 6, 4 y 10. Los hombres se vuelven locos con este proceso. Sin embargo, para una mujer, esto es perfectamente bien (y otras mujeres estarán de acuerdo con ella).
Quiero ofrecer una palabra de precaución a todos los esposos. No la hagan de escándalo esta cosa, de cómo cuentan las mujeres del uno al 10. Acuérdense que fuimos nosotros los hombres quienes pusimos al sexo en frente de todo lo demás, ¿Entendido? Y así queremos que se sigue, ¿verdad? Seríamos muy sabios si dejamos la cosa como está. Así resulta mejor.
¿Se acuerdan cómo se encontraron Isaac y Rebeca? Permita que el hombre persigue el proceso por el lado de tomarla y que la mujer siga adelante por el lado del consuelo. Como resultado los dos obtendrán los ingredientes de en medio: amor y matrimonio.
¿Qué nos enseñaron Jacob y sus esposas acerca del matrimonio?
El único ejemplo claro en la Biblia de un hombre con múltiples esposas es Jacob y sus esposas Leah y Raquel. Solamente hay una cosa en conclusión de toda la experiencia: Si usted quiere conflicto en su vida, entonces cásese con múltiples esposas. Si quiere una chanza de tener paz en su hogar, quédese con una.
Pero hay algo más que Jacobo tuvo en su matrimonio que sale de la Escritura en una manera especial. ¿Usted no ha considerado cómo cumplió con sus deberes como el esposo de múltiples esposas? En particular, ¿vivieron bajo una gran carpa alegre? o ¿había un lugar designado donde podían ser íntimos? Esta pregunta es digna de una respuesta porque contiene uno de los puntos más importantes acerca de un hogar y matrimonio feliz.
El hecho es que cada esposa tuvo su propia tienda. Jacob iría a cualquiera de las tiendas a donde él escogería, (o adonde le dijeran que fuera) pero algo más iría con él. Jacobo tenía un sofá, su propia cama. Fue el lugar donde él cumpliría con sus obligaciones como esposo con su esposa.
Una de las lecciones más importantes que un esposo pueda aprehender para tener un hogar feliz, es que la casa (la tienda)
pertenece a la esposa. Permítale a ella decorarla cómo a ella le guste. Permítale decidir a dónde van los muebles. El nido es de ella. Permítale a ella sentirse tan cómoda como pueda. Es parte de su seguridad. No se meta con el decoro interior de la casa; es de ella. Pero hay una cosa en la casa que le pertenece a usted. La cama es de usted. (Es el estrado de Jacob.)
Damas, esta es una verdad Bíblica profunda. Cuando usted se acuesta en el lecho de su esposo, usted se encuentra en el lecho sin mancilla del matrimonio. El no está durmiendo con su hermana. Usted es su esposa. Por eso, usted no debe de sorprenderse que tiene deseos de estar con usted. Él, como su esposo, está obedeciendo al Señor al dirigir todo su deseo hacia usted. No le falte al respeto ni le desanime mientras él obedezca al Señor.
La Biblia es clara cuando usa la palabra traducida estrado. La palabra hebrea cuando es estudiada letra por letra quiere decir: donde el ojo y la mano son unidos en deseo. Por esta razón Jacob estuvo tan enojado con su hijo Rubén cuando fue a su lecho a tener sexo con la sierva de Leah, Zilpah, y la madre de Gad y Aser. Jacob expresó su enojo al momento de bendecir a Rubén.
El estrado (el lecho matrimonial) del esposo ha de ser compartido por la esposa; y esto es lo que se expresa de nuevo en Cantar de los Cantares.
Si el esposo puede aprehender a proveer un hogar en que se sienta a gusto su esposa, y ella puede entrar al lecho de su esposo con respeto, entonces ellos gustarán de los plenos beneficios de un matrimonio amoroso. Producirán hijos que traen gozo y que viven en un hogar feliz.
Lo que Nuestro Padre Celestial nos enseña acerca del matrimonio
La Biblia tiene mucho que decir acerca del matrimonio y nuestros padres son responsables por la mayoría de nuestra enseñanza de ser buenos esposo y esposas. Sin embargo, hay una lección aquí al último que nos enseña nuestro Padre Celestial. Es la más profunda de todas.
Lo que podemos hacer para mejorar nuestros matrimonios o prepararnos para el matrimonio es desarrollar nuestra habilidad de entender a nuestro(a) esposo(a). Necesitamos habitar con el entendimiento.
Ser prudente y sabia son cosas buenas, pero desarrollar la habilidad de entender, especialmente entender a su esposo(a) es consistente con ser intimo(a), conocer a Dios y tener una casa bien establecida y llamada un hogar.
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